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La nueva vida de Rocío Monasterio como arquitecta: «Madrugo más y ceno casi siempre con Iván y los niños, ya que me encanta»

Desvela su vida junto a Espinosa de los Monteros, volcada en su familia, su trabajo y abierta a la política

La nueva vida de Rocío Monasterio como arquitecta: «Madrugo más y ceno casi siempre con Iván y los niños, ya que me encanta»

Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros | Contacto

Rocío Monasterio (52) e Iván Espinosa de los Monteros (55) forman uno de los matrimonios más sólidos y discretos de la vida pública española. Se conocieron a finales de los años 90, cuando ambos desarrollaban sus carreras profesionales en el ámbito empresarial e internacional, y desde entonces han construido una relación marcada por la complicidad, los proyectos compartidos y una fuerte sintonía personal e ideológica.

La pareja se casó en el año 2001 en una ceremonia celebrada en Madrid, dando inicio a una vida en común que ha estado marcada por continuos cambios de residencia —entre ciudades como Nueva York, Miami, Chicago o Varsovia— antes de asentarse definitivamente en la capital. Fruto de su matrimonio nacieron sus cuatro hijos —Diego (24), Rodrigo (22), Pelayo (20) y Gadea (18)—, a quienes siempre han intentado mantener alejados del foco mediático.

Rocío Monasterio desvela datos de su vida privada

De la vida personal de la familia se sabe poco, pero Rocío Monasterio ha hecho una excepción y ha revelado sus rutinas en una entrevista con Vanitatis. La expolítica, que salió de Vox en 2024, ha emprendido una nueva etapa alejada de la primera línea política. En concreto, ha recuperado una rutina muy vinculada a su profesión como arquitecta. «Ahora madrugo más para llegar pronto a las obras, como hacía antes de ser diputada. Lo dejé un jueves y, al martes siguiente, me reincorporé a mi trabajo», explica al citado medio. «Tener un oficio con el que ganarte la vida da mucha libertad», añade Monasterio, quien dirige su propio estudio, Rocío Monasterio y Asociados, especializado en arquitectura, interiorismo y rehabilitación de viviendas y espacios.

Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros. Gtres

A esta nueva normalidad se suma un hábito que hoy considera imprescindible: «Ceno casi siempre en casa con Iván y los niños; eso es una mejora importante para mí respecto a mi vida anterior. Me encanta que cenemos todos juntos, es mi momento preferido del día».

Muy unida a sus cuatro hijos

En esta etapa más discreta, la familia se ha convertido en su eje principal. Monasterio asegura estar «disfrutando cada día», plenamente consciente del paso del tiempo: «Veo que el tiempo pasa muy rápido y valoro mucho el tiempo con mi marido e hijos; no quiero que crezcan».

Rocío Monasterio confiesa que tanto ella como su marido están muy unidos con sus hijos: «Tenemos la suerte de que siguen queriendo estar con nosotros, veranear y hacer planes familiares; es un auténtico lujo». Una imagen que refleja a una madre volcada en una cotidianidad que antes la política le dificultaba.

Volvería a la política

Aunque Espinosa de los Monteros haya ganado protagonismo en el terreno político en los últimos meses, en casa intentan no hablar de ello: «En general nosotros intentamos hablar de otros temas que nos gustan, en mi caso la arquitectura, la moda, la música clásica, lo que ocurre es que a veces nos preguntan y por supuesto contestamos».

Su nueva etapa junto a Iván Espinosa de los Monteros se construye desde la continuidad, también en lo personal: «Compartimos, como siempre, proyectos e ilusiones nuevas», resume sobre su matrimonio. Y pese a esta etapa de estabilidad, no cierra completamente la puerta a la política: «Sí, volvería a la política pública, pero solo si veo que puedo aportar».

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