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Mette-Marit reaparece sin oxígeno tras las impactantes fotos: su reivindicación como reina

Después 56 días retirada y una entrevista sobre Epstein, la princesa se incorpora a la ceremonia de bienvenida

Mette-Marit reaparece sin oxígeno tras las impactantes fotos: su reivindicación como reina

Mette-Marit | Gtres

Este 24 de marzo arranca la primera visita de Estado que acoge Noruega en lo que va de año. Felipe y Matilde de Bélgica han aterrizando en Oslo con el objetivo de estrechar lazos en ámbitos como la economía, la energía, la defensa y la cultura. En la plaza del Palacio Real, los reyes Harald y Sonia les han dispensado una ceremonia de bienvenida oficial seguida de una audiencia que ha deparado una sorpresa mayúscula: el nombre de Mette-Marit no constaba en la agenda oficial hasta pocas horas antes del acto.

La princesa heredera ha puesto fin a una retirada de 56 días alejada de la vida pública. Su reaparición llega después de que la entrevista que concedió el pasado jueves para abordar su vínculo con Jeffrey Epstein haya logrado convencer —al menos parcialmente, según los sondeos— a la opinión pública. Aquella comparecencia sirvió también para que el príncipe Haakon dejara claro su respaldo incondicional a Mette-Marit, disipando cualquier posibilidad de que fuera apartada de la institución. Así, aprovechando un acto de la máxima relevancia institucional, la princesa heredera regresa al trabajo y se reivindica como futura reina en un intento por superar la peor crisis de confianza que ha atravesado la monarquía noruega en tiempos recientes.

Una estrategia de confirmación de última hora

La jornada belga en Oslo ha arrancado con la tradicional recepción en la plaza del Palacio Real y concluirá esta noche con una cena de gala en honor a los soberanos visitantes, una cita que por el momento no figura en la agenda de Mette-Marit, aunque podría sumarse a ella. La estrategia que la Casa Real ha comenzado a aplicar consiste en confirmar la presencia de la princesa heredera en el último momento y en función de su estado de salud, un modo de proceder que ya habían utilizado anteriormente y que está justificado por el agravamiento de la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018.

Princesa Mette-Marit, príncipe Haakon de Noruega, reina Matilde de Bélgica, rey Felipe de Bélgica, rey Harald de Noruega y reina Sonia de Noruega. Gtres

De este modo, Haakon y Mette-Marit se presentan juntos y unidos ante los monarcas belgas, proyectando una imagen de continuidad y estabilidad en las relaciones bilaterales entre Noruega y Bélgica. El golpe de efecto resulta especialmente significativo: la princesa estuvo presente en la última visita de Estado de 2025, la que se tributó a Emmanuel Macron, y no se ha perdido tampoco la primera del año en curso, y lo ha hecho tras ocho semanas de retirada que coincidieron con el juicio contra su hijo mayor, Marius Borg, y que solo ha sido posible después de conceder una entrevista a la cadena pública NRK.

Haakon convence y vence sin renunciar a nada

Durante veinte minutos, Mette-Marit sostuvo en aquella entrevista que fue «engañada y manipulada» por el magnate Jeffrey Epstein, pieza clave de una red de tráfico sexual de menores al servicio de las élites. La comparecencia tuvo lugar horas después de que el juez de la sala 250 del Tribunal del Distrito de Oslo dejara visto para sentencia el caso de su hijo, que enfrenta diez cargos de naturaleza sexual. La princesa eludió algunas preguntas, aunque logró convencer al menos a la mitad de la población: un sondeo publicado por Aftenposten 24 horas después de la entrevista, elaborado por la consultora Netavisen, reflejó una ciudadanía dividida sobre si ella debería llegar a ser reina.

Mette-Marit y Haakon. Gtres

El resultado puede parecer discreto, dado que implica que la mitad de la población considera que no debería ocupar ese trono, pero en el contexto actual supone un punto de partida válido para remontar una profunda crisis de confianza. El gran ganador de esta coyuntura es, sin duda, el príncipe Haakon, primero en la línea sucesoria, que salió de la entrevista con un respaldo del 80 por ciento, su mejor cifra en los últimos tiempos, y lo ha conseguido sin ceder en nada y en un escenario muy comprometido.

Ante la NRK, el príncipe habló tanto como marido como en su condición de futuro jefe de la Casa Real: «Es en los momentos difíciles, cuando hay que luchar contra viento y marea, cuando es tan importante tener esa base sólida sobre la que apoyarnos juntos. Este es nuestro proyecto, que estamos llevando a cabo juntos. Y además, Mette es cariñosa, sabia y muy fuerte. Por eso siempre la tenemos en el equipo si surge algún problema», dejando entrever que Mette-Marit llegará a ser reina. Sin embargo, diversos medios del país siguen cuestionando la viabilidad de la operación.

Mette-Marit. Gtres

El columnista real de Aftenposten lo sintetizó así: «Será difícil ser reina sin la confianza del pueblo, y los zapatos de la reina Sonia son enormes». Tras 56 días retirada y una entrevista sobre su relación con Jeffrey Epstein, la princesa heredera se incorpora en el último momento a la ceremonia de bienvenida a los reyes de Bélgica.

La agenda belga en Noruega, con o sin Mette-Marit

La visita de Estado de Felipe y Matilde se ha visto inevitablemente marcada por una situación del todo inusual en la monarquía noruega, habitualmente estable y con un amplio respaldo popular. En este contexto, la agenda oficial transcurre con la expectación de si Mette-Marit aparecerá o no en los actos donde sí está confirmada la presencia de Haakon, como la ofrenda floral en el monumento nacional de la Fortaleza de Akershus, el almuerzo oficial o la propia cena de gala con el tradicional desfile de tiaras y condecoraciones.

El miércoles, el programa —que incluye a Haakon pero no a Mette-Marit— se desplaza al Centro Nobel de la Paz para un acto sobre la defensa del derecho internacional humanitario y la protección de la población civil, al que seguirá un seminario empresarial sobre energía eólica marina en la Ópera. Posteriormente habrá una reunión con el primer ministro Jonas Gahr Støre, un almuerzo oficial en el Palacio de Akershus y un acto sobre infancia y alfabetización en Deichman Bjørvika. Por la noche, los reyes belgas ofrecerán una recepción en el Museo Nacional.

El jueves 26 de marzo, el príncipe Haakon —de momento en solitario— acompañará a la pareja real belga a Stavanger. El programa contempla un evento empresarial sobre seguridad energética en el Museo Noruego del Petróleo, un almuerzo ofrecido por el alcalde de la ciudad, Tormod W. Losnedal, en la Sala de Conciertos de Stavanger, y la visita de Estado concluirá con un programa sobre cooperación en materia de defensa en la base aérea noruega de Sola.

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