Flora, María y Hortensia, las mujeres que lideran las tres familias más ricas de España: «El ADN de esta casa es la humildad»
Acumulan más del 50% de la riqueza de nuestro país y, en el caso de los Ortega, son de los más ricos del mundo

Flora Pérez, María del Pino y Hortensia Herrero, en una imagen de archivo. | Gtres y EP
España posee tres grandes familias que ostentan más del 50% de la riqueza de nuestro país. ¿Sus apellidos? Conocidos por todos. Ellos son Rafael del Pino, Juan Roig y Amancio Ortega, el dueño de Ferrovial, Mercadona e Inditex, respectivamente. Tres hombres que se han convertido en los más ricos de nuestras fronteras, pero quienes han involucrado, también, a sus respectivas familias en estos negocios multimillonarios. Así, Flora Pérez, la mujer de Ortega, es parte fundamental dentro de Inditex, mientras que Hortensia siempre ha preferido dedicarse al arte, sin dejar de lado el apoyo público a su marido. Mientras tanto, María del Pino, la hermana de Rafael del Pino, tiene, también, el 8% de la empresa de construcción.
Pero ¿quién son ellas? Tal y como desveló la revista Forbes el año pasado, las 100 mayores fortunas de España suman, en conjunto, algo más de 290.000 millones de euros. Lo que supone unos 16.600 millones que el año pasado. Además, como decíamos, casi el 57% está en manos de tres familias concretas que se han convertido en referentes dentro del mundo textil, la distribución y la construcción. Sin duda alguna, y como lleva pasando desde hace muchos años, Amancio Ortega es quien ostenta la mayor fortuna de España y el único español que compite en la lista de lo más ricos del mundo.
Flora Pérez, una pieza fundamental en Inditex

La mencionada revista le sitúa, actualmente, en el puesto 13 mundial, con una fortuna que se estima en unos 120.550 millones de euros. El origen de esta fortuna se apoya en dos pillastres; el primero de ellos es Inditex, que lo controla a través de Pontegadea Inversiones y Partler Participaciones. El segundo tiene que ver con el mundo inmobiliario y Pontegadea, su holding de inversiones que fue fundado por el empresario con el objetivo de reinvertir los dividendos que le proporcionaba Inditex. Tanto en el plano personal como en el empresarial, Amancio ha contado con la fiel compañía de su mujer, Flora Pérez, una pieza fundamental dentro del entramado.
Ha sido la compañera estratégica de Ortega durante décadas, influyendo en la transición generacional del grupo. Es la madre de Marta Ortega, la actual presidenta no ejecutiva de Inditex. Flora ha sido clave en la formación y el ascenso de su hija hacia el liderazgo de la empresa. Flora es, además, vicepresidenta de Pontegadea, que es el brazo inversor de Amancio Ortega. A través de Pontegadea, la familia gestiona no solo su participación mayoritaria en Inditex —más del 59%—, sino también un inmenso imperio inmobiliario global. Además, Flora es vicepresidenta del Patronato de la Fundación Amancio Ortega y se encarga de supervisar las acciones de filantropía y responsabilidad social, lo que le otorga un papel crucial en la imagen pública y el impacto social de la familia. Además, sus hermanos también han ocupado distintos puestos de responsabilidad.

Óscar es director de Zara y Jorge lleva las riendas de Massimo Dutti. Flora nació a mediados de los años 50 en La Coruña y es la menor de ocho hermanos. Empezó trabajando en el taller de corte y como dependienta en Zara. Con el tiempo, pasó por casi todos los departamentos clave: diseño, compras, ventas y patronaje. Este conocimiento desde abajo le otorga una legitimidad interna muy alta. Se casó con Amancio Ortega en 2001, tras dos décadas de relación. Se la describe como una mujer austera, trabajadora y extremadamente protectora de su privacidad. Su gran éxito personal ha sido pilotar la transición generacional, preparando a su hija Marta para liderar la compañía y manteniendo la cohesión familiar en torno al negocio. Además, todo este tiempo trabajando en Inditex ha hecho que conozca, a la perfección, el ADN de Zara. Ella siempre ha defendido que ese ADN está basado «en la humildad».
Hortensia Herrero posee el 27% de Mercadona
Como decíamos, un rostro fundamental es, también, Hortensia Herrero, mujer de Juan Roig, el dueño de Mercadona. Posee el 27,25% de las acciones de Mercadona. Esto la convierte en la segunda mayor accionista de la compañía, solo por detrás de su marido. Como vicepresidenta, participa activamente en las decisiones estratégicas. Se dice que aporta una visión más humanista y detallista a la gestión puramente operativa de Roig. Históricamente, ha tenido una gran influencia en la imagen de las tiendas, el diseño de los uniformes y la estética corporativa, buscando que los supermercados sean lugares agradables para el jefe —como llaman en Mercadona al cliente—.

Donde Hortensia Herrero brilla con luz propia es en su labor fuera de los estantes del supermercado. A través de la Fundación Hortensia Herrero, se ha convertido en la gran mecenas de Valencia. Ha invertido millones de euros de su propio patrimonio en restaurar joyas arquitectónicas como la Iglesia de San Nicolás —la llamada la Capilla Sixtina valenciana— o el Colegio del Arte Mayor de la Seda. Recientemente inauguró en Valencia un museo de arte contemporáneo de primer nivel en el antiguo Palacio de Valeriola, donde expone su colección privada —con obras de Kiefer, Kapoor o Baselitz—. A diferencia de otros grandes patrimonios, Hortensia Herrero destaca por una gran discreción, el orgullo local y la influencia familiar.
María del Pino, la hermana del dueño de Ferrovial
Quien también ostenta una de las fortunas más holgadas de nuestro país es Rafael del Pino. El empresario lleva las riendas de Ferrovial desde hace años y cuenta, también, en la empresa con la participación de su hermana, María. María del Pino no es solo una heredera; es una pieza fundamental en el control accionarial de una de las mayores constructoras y gestoras de infraestructuras del mundo. La empresaria controla aproximadamente el 8% de Ferrovial a través de su sociedad patrimonial, Menorca Inversiones. Esto la sitúa justo por detrás de su hermano, Rafael del Pino —actual presidente de la compañía—. Forma parte del Consejo de Administración de Ferrovial desde hace años. Su papel es velar por los intereses de la familia y asegurar la estabilidad de la empresa en sus grandes saltos estratégicos —como el reciente traslado de la sede a los Países Bajos—.

Donde María ejerce su liderazgo más visible y personal es en la Fundación Rafael del Pino, creada en honor a su padre. La fundación es una de las instituciones más prestigiosas de España en cuanto a formación de líderes. Se dedica a becar a estudiantes excelentes para que cursen másteres y doctorados en las mejores universidades del mundo —como Harvard, MIT u Oxford—. La entidad también funciona como un think tank que promueve la libertad de empresa y la economía de mercado, organizando conferencias con premios Nobel y líderes globales. María es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado programas de dirección en el IESE. Se la define como una mujer de perfil analítico, culta y extremadamente discreta, que prefiere que su trabajo hable por ella antes que aparecer en la prensa rosa o económica.
