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La bonita ciudad belga en la que nació Melissa Jiménez: «Mi padre trabajaba allí como jefe de mecánicos»

La periodista deportiva vino al mundo a muchos miles de kilómetros de la que después sería su casa; Barcelona

La bonita ciudad belga en la que nació Melissa Jiménez: «Mi padre trabajaba allí como jefe de mecánicos»

Melissa Jiménez, en una imagen de archivo. | Gtres

Melissa Jiménez es una de las mujeres del momento. La periodista se ha convertido en madre, en las últimas horas, de su cuarto hijo —el primero con Fernando Alonso—. Fue hace un par de años cuando ambos comenzaron una relación marcada por la discreción que les ha mantenido a varios kilómetros de nuestro país, concretamente en Mónaco, donde Alonso estableció hace tiempo su residencia. Antes de recalar en el principado, Melissa residió en Barcelona, la ciudad que ala acogió cuando se mudó, muy pequeña, desde Bélgica hasta España junto a su familia.

La periodista deportiva vino al mundo en la localidad de Lieja, ya que su padre siempre estuvo muy unido al mundo del motociclismo y se encontraba en el país belga debido a su trabajo. Su madre, Luciana, es italiana, lo que hace que Melissa pueda desenvolerse correctamente en varios idiomas. A pesar de que nació en Bélgica, como decíamos, Melissa se mudó hasta un pequeño pueblo a unos 60 kilómetros de Barcelona, donde desarrolló tanto su carrera personal como profesional.

La ciudad belga donde nació Melissa Jiménez

Lieja se ha bautizado como «la ciudad ardiente». Este nombre no es por el clima —que es puramente belga: gris y lluvioso—, sino por el carácter de su gente. Los liejanos tienen fama de ser los más abiertos, fiesteros y temperamentales de Bélgica. Es una ciudad que nunca duerme, especialmente en el barrio de Le Carré, lleno de pubs que están abiertos los 365 días del año. Las escaleras de Bueren son el icono de la ciudad. Se trata de una escalinata de 374 escalones con una inclinación impresionante. Si logras subirlos, llegas a las colinas de la Ciudadela, desde donde tienes la mejor vista panorámica del río Mosa —el río que atraviesa la ciudad— y de todos los tejados de pizarra. Está considerada una de las escaleras más extremas del mundo.

También, es famosa por sus gofres. A diferencia del de Bruselas —que es rectangular y ligero—, el de Lieja es redondeado, denso y se come caliente sin necesidad de nata o chocolate, porque el azúcar ya está caramelizado en la masa. Es, además, imprescindible probar las Boulets à la Liégeoise, unas albóndigas enormes servidas con una salsa agridulce oscura hecha con sirope de Lieja —una reducción de peras y manzanas—. Cuenta, también, con distintos edificios que le dotan de mucha belleza. El Palacio de los Príncipes-obispos es un imponente edificio gótico-renacentista en la Place Saint-Lambert que recuerda que Lieja fue un estado independiente durante ocho siglos.

Lieja, un paraíso lleno de arquitectura

Por su parte, la Estación de Guillemins está diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava. Es una estructura de cristal y acero blanco que parece un esqueleto futurista y es, hoy por hoy, el orgullo moderno de la ciudad. Lieja fue una de las cunas de la Revolución Industrial en Europa gracias a sus minas de carbón y sus fábricas de acero. Eso le dio un aire un poco sucio y gris durante décadas, pero en los últimos años —especialmente en este 2026— se ha transformado en un centro tecnológico y logístico muy importante —el aeropuerto de Lieja es uno de los mayores centros de carga de Europa—.

Lieja está a un paso de Spa-Francorchamps, uno de los circuitos más míticos de la Fórmula 1 y el motociclismo. Esto explica perfectamente por qué su padre, Antonio Jiménez, terminó viviendo allí; es la base de operaciones ideal para cualquier profesional del motor en Centroeuropa. Su padre, Antonio, siempre fue un pilar fundamental en su familia. Antonio Jiménez es un veterano mecánico cordobés que ha desarrollado una carrera larguísima en el mundo del motor. Actualmente, es jefe de mecánicos de Aleix Espargaró en MotoGP. Además, cuenta con más de tres décadas de trayectoria profesional.

«Mi padre trabajaba allí como jefe de mecánicos»

Aunque Melissa Jiménez es muy conocida en el mundo del entretenimiento y el periodismo deportivo —especialmente por su paso por MotoGP y su vida personal—, el vínculo con su padre es de profundo respeto profesional. Melissa ha mencionado en varias ocasiones que crecer viendo a su padre en las redacciones y estudios de grabación influyó totalmente en su vocación. A pesar de ser una familia mediática, ambos han mantenido una relación muy discreta. No suelen explotar su vínculo en programas de televisión, prefiriendo que sus carreras se valoren de forma independiente.

Como decíamos, Antonio ha sido siempre el pilar de una familia que ha sabido navegar entre la fama y la profesionalidad. Mientras él se centraba en la política pura y dura, Melissa encontró su hueco en el deporte y la moda. Por su parte, Melissa empezó su carrera en la cadena de televisión 25TV, después pasó por Marca TV, donde presentó algunos programas como Tiramillas, Marca motor, Marca player y Zamoras y Pichichis, y desde 2013 a 2015 cubrió el Mundial de MotoGP como reportera en circuito para Mediaset. Hace unos años, y después de convertirse en madre, decidió, de nuevo, adentrarse dentro del mundo del motor gracias a Dazn, donde hoy en día es reportera.

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