La infancia de Fernando Alonso: «Mi padre me quiere, pero nunca me ha abrazado, ni siquiera cuando me ha visto en malos momentos»
La nueva paternidad del piloto invita a mirar hacia atrás, a una infancia que marcó profundamente su carácter

Fernando Alonso | Gtres
La vida personal de Fernando Alonso (44 años) ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad tras conocerse que ha sido padre junto a Melissa Jiménez (38 años). La noticia, adelantada por la cadena BBC Sport, apunta a que el piloto retrasará su llegada al campeonato en Japón por «motivos familiares», aunque el equipo Aston Martin F1 Team aseguró que «llegaría un poco más tarde» y que «todo va a estar bien y estará en la pista a tiempo para el viernes». Este bebé es el primero para el piloto y el cuarto para la periodista, que tiene tres hijos —Gala (10), Abril (7) y Max (6)— fruto de su relación con el futbolista Marc Bartra, del que se separó a principios de 2022 tras casi cinco años de matrimonio y ocho de relación.
Este nuevo capítulo en la vida privada de Fernando Alonso invita a mirar hacia atrás, a una infancia que marcó profundamente el carácter del bicampeón del mundo.
La infancia de Fernando Alonso, marcada por el sacrificio y por su hermana
Desde muy pequeño, Fernando Alonso creció en un entorno donde el esfuerzo era lo principal. En su familia, además de sus padres —José Luis Alonso (68) y Ana Díaz (66)—, había una figura clave: su hermana mayor, Lorena Alonso (50).
De hecho, el inicio de su historia en el automovilismo está directamente ligado a ella. El primer kart que construyó su padre estaba pensado para Lorena, pero su falta de interés hizo que acabara en manos de Fernando, que con solo tres años descubrió su pasión.

El propio piloto lo ha recordado así: «Mi padre era un aficionado al karting y fabricó un kart para mi hermana. Ella es seis años mayor que yo. Una vez me subí y me gustó de inmediato». Lorena, que desarrolló su carrera en el ámbito de la medicina y siempre ha mantenido un perfil discreto, ha sido un apoyo constante para su hermano desde la sombra.
«Mi padre me quiere con toda su alma, pero nunca me ha abrazado»
En una entrevista concedida a la revista GQ, Fernando Alonso dejó una de sus reflexiones más impactantes sobre su infancia: «Mi padre me quiere con toda su alma, pero nunca me ha abrazado, ni siquiera cuando me ha visto en dificultades». Lejos de plantearlo como una crítica, el piloto lo enmarca dentro de una forma de educar propia de otra generación. Esa educación dejó huella en su forma de ser: «Soy consciente de que soy un hombre chapado a la antigua. Doy un verdadero valor a las palabras como al honor, el sentido del deber y el respeto».
El propio piloto reconoce que ha heredado ese mismo carácter: «En eso somos iguales, ante las manifestaciones afectivas nos bloqueamos». Esa aparente frialdad contrasta con la importancia que da a su familia —padres y hermana— como núcleo fundamental de su vida: «Mi familia es la base de mi vida. Comparto todo con ellos, hablo sobre mis pensamientos, mis sueños, mis metas. Nunca hago nada sin hablarlo primero con mi familia».
«Mi padre me ha inculcado unos valores y una educación»
El camino hacia la élite no fue sencillo. Durante años, gran parte del salario familiar se destinó a financiar su carrera. «Mi padre dijo: «¡Eres bueno!». Mi padre me ha inculcado unos valores y una educación, yo sabía valorar lo que tenía, en mi casa una buena parte del sueldo de los dos lo gastaba yo en el karting, ver la cara de mi padre después de cada carrera era la mejor manera de devolverlo». Ese compromiso mutuo explica el carácter competitivo que sigue mostrando hoy.
Ahora, con la llegada de su primer hijo junto a Melissa Jiménez, Fernando Alonso afronta una etapa distinta. Él mismo ha reconocido que quiere ser un padre diferente, manteniendo los valores heredados pero mostrando el afecto de una forma más abierta.
