La vida personal de Nuria Ruiz Tobarra (52), la jueza de la dana: familia, austeridad, un marido juez y cuatro años sin trabajar por excedencia
Los detalles de la reservada vida de la magistrada que instruye el caso más sensible de Valencia

La discreta vida de Nuria Ruiz Tobarra | Ilustración de Alejandra Svriz para TO
La jueza Nuria Ruiz Tobarra, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, es quien dirige la investigación sobre la dana del 29 de octubre de 2024, una de las causas más relevantes en la Comunidad Valenciana tras la catástrofe que dejó 238 fallecidos.
Esta semana ha acordado citar como testigo al expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana descartara su imputación. La instrucción continúa avanzando, además, con nuevas diligencias, como la declaración de la ex portavoz del Consell Ruth Merino, la petición de registros de llamadas a varios alcaldes y nuevas actuaciones relacionadas con el subdirector de Emergencias y la exconsellera Salomé Pradas.
Además, la causa ha incorporado numerosas acusaciones populares —entre ellas, partidos políticos y distintas entidades— y mantiene el foco en esclarecer la gestión pública de la emergencia, con la participación también de asociaciones de familiares de las víctimas como acusación particular. Todo ello ha situado en primera línea a Nuria Ruiz Tobarra, de cuya vida personal apenas han trascendido detalles.
La discreta vida personal de Nuria Ruiz Tobarra, la jueza de la dana de la que solo hay una foto
A sus 52 años, la magistrada valenciana que dirige una de las causas más complejas y sensibles de los últimos años sigue manteniendo un perfil bajo. A pesar de la relevancia del caso, Nuria Ruiz Tobarra ha logrado mantener la mayor parte de su vida personal en la más estricta privacidad. De hecho, únicamente hay una foto de ella —publicada por Okdiario y emitida en Antena 3— y quienes la conocen destacan, precisamente, su gran discreción. Según fuentes de su entorno profesional, consultadas por el diario Ara, es «la antítesis de una juez estrella», esto es, una magistrada más centrada en el trabajo que en la exposición pública.

Cuatro años de excedencia para cuidar de sus hijas
En el plano personal, la jueza vive en Valencia y trabaja en Catarroja, donde dirige el juzgado desde 2007. Es madre de dos hijas que ya son adolescentes. Al respecto, según los datos del BOE, Nuria Ruiz Tobarra solicitó dos excedencias por maternidad, ambas de dos años de duración. La primera se inició el 12 de marzo de 2009 y se prolongó hasta 2011 (primera y segunda anualidad), mientras que la segunda comenzó el 25 de mayo de 2012 y se extendió hasta 2014.
En total, permaneció cuatro años en excedencia. Al no superar los tres años consecutivos en ninguna de las dos ocasiones, la ley le permitió guardar su puesto exacto en el Juzgado de Instrucción n.º 3 de Catarroja (si hubiera estado más de tres años seguidos por el cuidado del mismo hijo, habría perdido su plaza en el municipio). Asimismo, y aunque no estaba dictando sentencias, esos cuatro años sí le contaron como tiempo trabajado a efectos de su escalafón en la carrera judicial y para su futura jubilación. De hecho, fue ascendida por antigüedad a magistrada en 2011, esto es, entre sus dos excedencias.
Casada con el magistrado Jorge Martínez Ribera
Nuria Ruiz está casada con el también magistrado Jorge Martínez Ribera, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Valencia. Ambos han desarrollado buena parte de su carrera en la misma área geográfica, lo que ha consolidado un perfil de pareja estrechamente ligado a la judicatura valenciana.
En las últimas semanas, el marido de Nuria Ruiz ha cobrado especial relevancia por aparecer vinculado, de forma indirecta, al caso de la dana. Algunas informaciones señalan su presencia en actuaciones relacionadas con la instrucción, lo que ha generado cierta controversia. No obstante, la Fiscalía ha descartado irregularidades en ese sentido.
«Calmada, austera, de trato agradable y muy trabajadora»
Abogados que han trabajado con Nuria Ruiz Tobarra coinciden en describirla como una profesional «calmada, de trato agradable y cercano», publica Ara. Además, algunos de sus compañeros afirman que es «metódica, prudente y generosa», recoge El País. Una personalidad que también ha sido percibida por familiares de víctimas de la dana que han declarado ante ella, quienes han destacado su «proximidad y delicadeza».
«Es una mujer austera, sencilla, incluso conservadora en sus autos, que no ha manifestado ninguna jurisprudencia progresista que le recordemos», comenta otra letrada al citado medio. «Tiene una apariencia como de maestra de primaria: seria, pero de maneras amables. Pide perdón si llega tarde, algo bastante inusual. Y nunca pega un corte, como es habitual entre muchos otros jueces», señala otro abogado. En conjunto, quienes conocen a la magistrada destacan que es una persona sencilla; de hecho, conduce un Mercedes que tiene más de 15 años y suele ir con la cara lavada.

No obstante, como ocurre con muchas figuras judiciales expuestas, su actuación genera opiniones diversas. Algunos letrados señalan cierta «laxitud» en la tramitación de procedimientos y posibles retrasos, además de su cautela a la hora de adoptar medidas restrictivas como la prisión provisional. «A veces ha derivado los temas más complejos al fiscal», apuntan a Ara. Frente a ello, otras voces, como hemos visto, subrayan su formación y dedicación, y la definen como «muy preparada técnicamente» y «trabajadora incansable». En el caso de la dana, varios juristas consideran que su instrucción está siendo especialmente minuciosa, consciente de la trascendencia del proceso y de su impacto social y político.
Jueza desde 2005 y magistrada en 2011
Nuria Ruiz Tobarra se formó en la Universitat de València y accedió a la carrera judicial en 2005 tras aprobar la oposición. Obtuvo el puesto número 43 de su promoción. Desde hace dos décadas ejerce en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, destino que no ha abandonado desde su llegada.
En 2011, como hemos dicho, ascendió a magistrada por antigüedad, y un año después, en 2012, solicitó su segunda excedencia para cuidar de su segunda hija. A lo largo de su trayectoria, Ruiz Tobarra ha instruido casos de diversa naturaleza: desde delitos de tráfico —como conducción sin permiso o bajo los efectos del alcohol— hasta procedimientos por violencia de género, estafas o conflictos familiares como divorcios.
En plena exposición mediática por la investigación de la dana, Nuria Ruiz Tobarra continúa aferrada al perfil que ha marcado toda su trayectoria: discreción, trabajo técnico y distancia del foco mediático. Mientras la causa avanza y aumenta la presión política y social, su figura se consolida como la de una jueza poco dada al protagonismo, pero clave en el esclarecimiento de uno de los episodios más graves de la Comunidad Valenciana.
