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La renovada imagen de Ana Garcés tras dejar ‘La promesa’: 'piercing' nuevo y cambio de look

La actriz abandonó la serie de TVE hace un tiempo y sigue manteniendo una relación con Enrique Fortún

La renovada imagen de Ana Garcés tras dejar ‘La promesa’: ‘piercing’ nuevo y cambio de look

Ana Garcés, en una imagen de archivo. | Gtres

Ana Garcés fue uno de los rostros más icónicos de La promesa. Su salida, hace más de un año, hizo mella en los espectadores, quienes no se esperaban que la actriz tomara esa decisión. Y es que Ana no solamente tejió una red de fans dentro de la pequeña pantalla sino que, también, se enamoró de su compañero, Enrique Fortún. Ambos, a pesar de que sus caminos profesionales se separaron, siguen manteniendo una bonita relación que perdura con el tiempo. Aunque eso sí, lo que más ha llamado la atención ha sido cómo ha evolucionado el look de Ana desde que abandonara la serie diaria de TVE.

La carrera de Ana Garcés es uno de esos casos de éxito fulgurante que ocurren pocas veces en la televisión española. En tiempo récord, ha pasado de ser una desconocida que compaginaba estudios con trabajos temporales a convertirse en la gran estrella de las tardes de La 1. La historia de Ana Garcés (Valladolid, 1995) es casi tan novelesca como la de su personaje, Jana Expósito. Ana estaba trabajando en una tienda de ropa en Madrid cuando recibió la llamada para el casting de La promesa. Llevaba tiempo formándose en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid y haciendo cortos, pero no llegaba el gran papel.

La nueva realidad de Ana Garcés

En 2023 se convirtió en la protagonista absoluta de la serie. Su interpretación de una mujer valiente, misteriosa y con una química arrolladora con Manuel —interpretado por Arturo García Sancho— conquistó a una audiencia millonaria. Durante estos años, Ana ha demostrado que no es solo una cara bonita para una serie diaria. Rodar una serie diaria es una de las tareas más agotadoras para un actor —con más de 12 horas al día de estudio y grabación—. Ella ha liderado más de 800 capítulos con una solvencia que ha impresionado a la crítica. Gracias a la visibilidad de la serie, ha empezado a asomar la cabeza en el cine español, participando en proyectos independientes y siendo una fija en las alfombras rojas de los Premios Goya y el Festival de Málaga.

Su marcha de La promesa, sin duda alguna, sorprendió a todos. Su marcha se anunció como una evolución de la trama que permita a la actriz compaginar la serie con otros rodajes o, eventualmente, despedir a Jana con un final a la altura del fenómeno que ha sido. En ese momento, La promesa ya se había convertido en un éxito internacional. Pero Ana tenía la necesidad de seguir creciendo profesionalmente y con nuevos proyectos. En esta etapa de 2026, se ha hablado mucho de que Ana podría estar cerrando su etapa en la serie para afrontar nuevos retos. Tras tres años de una exigencia física y mental máxima, es natural que los actores principales busquen una salida digna para sus personajes.

Su relación con Enrique Fortún

Ana siempre se ha mostrado profundamente agradecida a Bambú Producciones por darle su primera oportunidad. En sus entrevistas recientes, ha confesado que Jana se lo dio «todo». «Como actriz también necesito explorar otros registros y dejar que el personaje descanse cuando llegue su momento», apostilló. Fuera del set, Ana se ha convertido en un icono de moda. A diferencia de los vestidos de época de Jana, ella apuesta por un estilo minimalista, moderno y muy urbano, colaborando con marcas de cosmética y moda de alta gama, lo que refuerza su imagen de estrella de nueva generación.

A día de hoy, como decíamos, el look de Ana ha evolucionado. En sus redes sociales, la actriz se muestra con un pequeño piercing en la zona de la nariz y que es conocido como septum. También, Ana ha oscurecido su color de pelo; al contrario que mostraba en la ficción, donde se decantaron por un rubio claro, la actriz luce, ahora, un moreno claro. Sobre su día a día, Ana sigue residiendo en el centrod e Madrid. Se la ve a menudo por zonas culturales como Malasaña o Lavapiés. Le encanta el ambiente bohemio, ir a librerías de viejo y disfrutar de cafés tranquilos. A pesar de su fama mantiene un perfil muy bajo y discreto. Es más, suele elegir muy bien los eventos a los que va.

Ana es una mujer con una sensibilidad artística muy amplia. La fotografía es una de sus grandes aficiones. Suele llevar una cámara analógica a los rodajes y en sus viajes, capturando momentos detrás de las cámaras que a veces comparte con sus seguidores. Tiene un ojo muy estético y nostálgico. Además, también se ha convertido en una musa para diseñadores españoles. En este 2026, es habitual verla en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, apoyando el diseño nacional con un estilo que ella define como «minimalista con un toque retro». Tras años de rodaje diario, sus compañeros de reparto son su segunda familia. Mantiene una amistad estrechísima con Arturo García Sancho (Manuel) y Sara Molina (María Fernández). Es común verlos compartir cenas o escapadas de fin de semana para desconectar del ritmo frenético de la serie.

Y su cambio de look

Además, como decíamos, y gracias a los románticos mensajes que se dejan en las redes sociales, Ana sigue adelante con su relación con Enrique Fortún. En su vida actual, prioriza mucho el descanso y el contacto con la naturaleza. Cuando tiene unos días libres, huye a su tierra natal, Valladolid, para estar con su familia y sus amigos de siempre, quienes ella dice que son su «ancla a la realidad». No se ha acomodado en el éxito. Sigue asistiendo a talleres de interpretación y seminarios, ya que su objetivo a largo plazo es el cine de autor y el teatro clásico. Ha confesado, también, que se declara feminista y es muy consciente del impacto de la industria de la moda y suele promover el consumo responsable y las marcas éticas.

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