La zona de Marivent que ocupa la reina Sofía y su familia en Pascua: «Ver el mar desde aquí es una estampa que relaja»
La reina emérita ya ha llegado a Palma de Mallorca y, anoche, estuvo en una gala benéfica junto a sus hijas y sus nietas

La reina Sofía, en Palma. | Gtres
La reina Sofía ya está en Palma de Mallorca. La madre del rey Felipe se ha trasladado hasta el Palacio de Marivent para disfrutar de su primera Semana Santa sin su hermana, Irene de Grecia, quien murió hace un par de meses. Para celebrar su llegada, la reina emérita se dirigió al centro de Palma para asistir al concierto anual de Pascua a beneficio de Project Home Balears. Y, además, no lo hizo sola. Junto a ella estaban sus hijas, la infanta Cristina y la infanta Elena, y dos de sus nietas, Irene Urdangarin y Victoria Federica. Todas ellas, como no podía ser de otra manera, se quedarán durante todo el tiempo que estén en la isla en el Palacio de Marivent.
La época en la que este palacio suele abrir las puertas es en verano. Momento en el que se traslada la mayoría de la Familia Real. Entre ellos, el rey Felipe, sus hijas, su madre y la reina Letizia, quienes aprovechan para hacer recados por la isla, disfrutar de sus calas y, también, posar ante los medios de comunicación. Pero ¿cómo es realmente el Palacio de Marivent?
Así es el Palacio de Marivent, la residencia de verano de los Reyes
La historia no empieza con reyes, sino con un artista. En 1923, el pintor, mecenas y coleccionista de arte de origen egipcio —y ascendencia griega— Juan de Saridakis encargó la construcción de la mansión al arquitecto Guillem Forteza. Marivent significa en mallorquín «Mar y Viento». Saridakis quería un palacio que dominara los acantilados de Cala Mayor, en Palma de Mallorca. Allí vivió rodeado de una impresionante colección de arte y una biblioteca de miles de volúmenes hasta su muerte en 1963. Tras la muerte del pintor, su viuda, Anunciación Marconi, decidió donar el palacio y sus terrenos a la entonces Diputación Provincial de Baleares en 1965.
El deseo de Saridakis era que el palacio se convirtiera en un museo público que albergara su colección de arte y un centro de formación para artistas. En 1973, las autoridades franquistas y la propia Diputación decidieron ofrecer el palacio a los entonces Príncipes de España, Juan Carlos y Sofía, como residencia de verano, con la idea de promocionar el turismo en las islas vinculándolo a la Corona. Aunque el rey Juan Carlos prefería el mar y las regatas, quien realmente convirtió Marivent en un hogar fue la reina Sofía, quien siempre ha sido una apasionada de la naturaleza.

Por sus salones han pasado figuras históricas como Mijaíl Gorbachov, el príncipe Carlos y Diana de Gales —en sus famosos veranos de los 80—, o los Obama en 2010. Durante décadas, la imagen de Marivent fue la de la familia unida: los veranos de los tres hijos de los Reyes, sus posados en las escaleras y las vacaciones compartidas que proyectaban una imagen de estabilidad. Aunque eso sí, en todos estos años, también se ha enfrentado a alguna que otra desavenencia legal. El incumplimiento de la voluntad original de Saridakis —que fuera un museo público— llevó a una larga batalla.
Una zona dedicada para los Reyes con jardín privado y vistas de ensueño
En los años 80, el hijo de Saridakis reclamó legalmente la colección de arte de su padre, alegando que si el palacio no era un museo, las obras debían volver a la familia. Ganó el juicio, y cientos de cuadros y muebles salieron del palacio. Tras años de presión política, en 2017 se logró que los Jardines de Marivent se abrieran al público de forma gratuita durante gran parte del año. Allí se pueden ver esculturas de Joan Miró, cedidas por su familia. Hoy en día, el uso del palacio ha cambiado. Felipe y Letizia mantienen la tradición del despacho con las autoridades baleares y el posado veraniego, pero sus estancias suelen ser más cortas y discretas que las de la anterior generación.

Además, como decíamos, se ha convertido en la residencia de la reina Sofía quien sigue siendo la habitante más fiel de Marivent, pasando allí gran parte de la primavera y el verano junto a su hermana, la princesa Irene. Se han realizado mejoras para que la gestión de la finca —que cuesta alrededor de un millón de euros anuales al erario público balear— sea más eficiente y respetuosa con el entorno. Además del palacio, nos encontramos con otros espacios que son los que ocupa la Familia Real. Uno de ellos es Son Vent. Mientras tanto, la reina Sofía prefiere alojarse en el Palacio Principal, concretamente en la planta noble.
Su habitación se encuentra en la parte superior, con unas vistas espectaculares a la bahía de Palma. Es una zona de techos altos, decorada con muebles de estilo mallorquín, telas claras (azules y blancos) y, sobre todo, muchísimas fotografías familiares. El despacho es donde pasa gran parte de sus mañanas. Es una habitación llena de luz donde gestiona su agenda de la Fundación Reina Sofía y mantiene el contacto con su familia en Grecia y Londres. Allí también estaba su hermana, la princesa Irene, con quien tenía habitaciones contiguas y compartían una zona de estar privada donde suelen leer, escuchar música clásica o ver documentales.

En la planta principal, además, hay un salón que la reina ha ido poniendo su toque personal con el paso del tiempo. Aunque gran parte de la colección Saridakis salió del palacio tras el juicio, ella ha ido decorando las paredes con obras de artistas contemporáneos que admira y regalos institucionales. Además, la música es algo fundamental para ella. Es por eso que cuenta con un piano donde a veces practican o escuchan recitales privados. El porche y las terrazas son las que más usa durante la temporada de primavera y de verano. Se trata de un porche cubierto con arquerías clásicas, decorado con muebles de mimbre y cojines de llengües —la tela típica mallorquina—. Además, es aquí donde la reina desayuna frente al mar cada mañana y recibe a sus visitas de forma más informal.
«Ver el mar desde aquí es una estampa que me relaja»
Aunque los jardines de Marivent se abrieron al público en 2017, existe una zona de seguridad y exclusividad que rodea el palacio principal. La piscina se encuentra cerca del acantilado. Es una zona rodeada de pinos donde Doña Sofía suele caminar temprano para mantenerse en forma. Además, cuentan con un pequeño huerto ecológico. Con los problemas de movilidad que han empezado a notar tanto ella como los que tuvo su hermana Irene, se han realizado pequeñas adaptaciones en su zona privada —rampas discretas y mejora de ascensores— para que puedan seguir disfrutando de la casa sin barreras, ya que su intención es pasar en Mallorca la mayor parte del tiempo posible a partir de ahora.

Muchos testimonios han apuntado a que este palacio, a la reina, le recuerda al que nació, en Corfú, Grecia. «Me gusta todo. Ver el mar desde aquí es una estampa que me relaja. El azul del Mediterráneo es el mismo de la costa griega… Me ha recordado siempre a Mon Repos —el palacio donde nació en Corfú—. El color y el olor del mar son terapéuticos», se apuntó hace unos años. Es este su «búnker de paz».
