La sucesión en Mercadona, el secreto mejor guardado de Juan Roig: quién de sus cuatro hijas podría heredar el cotizado puesto
El relevo en Mercadona no será una cuestión de apellido, sino de mérito en el modelo diseñado por Juan Roig

Juan Roig junto a su mujer Hortensia | EP
En el mundo empresarial español hay pocos temas tan herméticos —y a la vez tan fascinantes— como la sucesión en Mercadona. A sus 76 años, Juan Roig (que cumplirá 77 en octubre) sigue al frente con energía, visión y control absoluto. Pero detrás de esa aparente continuidad, existe un plan de relevo diseñado con una precisión casi quirúrgica.
Lejos de improvisaciones, el modelo de sucesión de los Roig se ha convertido en un caso de estudio: discreto, estructurado y con un objetivo claro —evitar los errores del pasado.
Las cuatro herederas: perfiles complementarios
Juan Roig tiene cuatro hijas —todas con los apellidos Roig Herrero— y cada una ha desarrollado un papel distinto dentro del ecosistema empresarial familiar. Más que competir, sus perfiles parecen diseñados para complementarse:

- Hortensia Roig: la formadora de líderes. Ella representa la vertiente más académica del grupo. Como presidenta de EDEM Escuela de Empresarios, su misión es formar a los futuros directivos que nutrirán tanto a Mercadona como al tejido empresarial español. Su influencia no está en la gestión directa, sino en el talento.
- Carolina Roig: la analista discreta. Menos visible pero clave, lidera el área de Análisis de Mercado. Es el perfil más técnico y metódico, con un conocimiento profundo del consumidor y del producto. En términos empresariales, es quien entiende al detalle a su padre.
- Juana Roig: la transformación digital. Se ha consolidado como la figura más mediática y estratégica. Desde el liderazgo de Mercadona Online, impulsó una transformación radical del canal digital. No solo modernizó la plataforma —que el propio Juan Roig calificó en su día de forma muy crítica—, sino que logró hacerla rentable, un hito clave en el sector.
- Amparo Roig: la arquitecta del espacio. Ha trabajado en proyectos de diseño y desarrollo de espacios dentro del grupo, gracias a su formación en arquitectura Su contribución se centra en la experiencia física del cliente, desde tiendas hasta infraestructuras.
El ‘manual Roig’: una sucesión sin herencias automáticas
Si algo define la filosofía de Juan Roig es su rechazo frontal al nepotismo. Su enfoque se puede resumir en tres principios que funcionan como un auténtico manual de sucesión:
- La propiedad se hereda, el puesto no. Juan Roig ha sido tajante: sus hijas heredarán las acciones, pero no el cargo. La presidencia no será un derecho familiar, sino una responsabilidad basada en mérito.
- La puerta abierta a un CEO externo. Actualmente, la gestión operativa descansa en un equipo profesionalizado. Si ninguna de sus hijas resulta ser la mejor opción técnica, la compañía podría estar liderada por un directivo externo, mientras la familia ejerce su papel desde el Consejo.
- Un protocolo familiar para evitar conflictos. Aprendiendo de las tensiones vividas en los años 90 dentro de su propia familia, los Roig han firmado un protocolo que regula el comportamiento y las reglas del juego. El objetivo: blindar la empresa frente a disputas internas.

Juana Roig, ¿la favorita?
Aunque oficialmente no hay herederos designados, el nombre de Juana Roig aparece con frecuencia en las quinielas. Su éxito al frente del canal online y la aplicación móvil ha demostrado una combinación poco habitual: capacidad ejecutiva, visión estratégica y adaptación tecnológica. Sin embargo, ella misma ha rebajado las expectativas en más de una ocasión, afirmando que la compañía está diseñada para sobrevivir —y prosperar— más allá de cualquier persona.
Además, está su madre, Hortensia Herrero. Propietaria del 28% de la empresa (frente al 50% de Juan Roig), es una de las mujeres más ricas de España y un pilar fundamental en el equilibrio familiar y estratégico. Su enfoque está más ligado al mecenazgo cultural, especialmente a través de su fundación dedicada al arte y al patrimonio en Valencia, pero su influencia en la estabilidad del grupo es incuestionable.
Hay un último detalle que define el estilo de Juan Roig: su forma de entender la retirada. Él mismo se considera «el primer empleado de Mercadona», y todo apunta a que, cuando llegue el momento, no habrá una transición lenta ni tutelada. El relevo, si sigue su filosofía, será abrupto y directo. Porque, según Roig, el verdadero sucesor no es una persona, sino una organización diseñada para funcionar por sí sola.
