The Objective
Internacional

La primera ministra de Dinamarca prevé el final de la OTAN si EEUU ataca Groenlandia

Ha recalcado que Copenhague «no va a aceptar esta situación» y ha afirmado que Trump «no debería amenazar»

La primera ministra de Dinamarca prevé el final de la OTAN si EEUU ataca Groenlandia

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen. | Alessandra Carli (dpa)

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha asegurado este lunes que si Estados Unidos ataca Groenlandia «todo se terminará», incluida la OTAN y «el mecanismo de seguridad que sigue vigente en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial».

Aunque ha destacado la importancia de que las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, «sean tomadas en serio cuando dice que quiere hacerse con Groenlandia», Frederiksen ha advertido del peligro que supondría que un país de la OTAN ataque a otro miembro de la Alianza. «Hago todo lo posible para que esto no se produzca. Creo en la democracia y en las normas internacionales, y también que no se pueden cambiar las fronteras así como así», ha señalado en declaraciones a la cadena danesa TV2.

En este sentido, ha recalcado que Copenhague «no va a aceptar esta situación» y ha afirmado que Trump «no debería amenazar a Dinamarca». «No toleraremos una situación en la que Groenlandia se vea amenazada de esta manera», ha expresado, al tiempo que ha matizado que la isla «no desea formar parte de Estados Unidos».

«Quieren ser groenlandeses, no estadounidenses. Tenemos la expectativa de que todo el mundo, incluidos nuestros aliados, van a respetar las fronteras nacionales existentes», ha zanjado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a insistir en que Estados Unidos tiene que anexionarse Groenlandia por una cuestión de «seguridad nacional». «Y la Unión Europea necesita que la tengamos, y lo saben», agregó.

Las autoridades de Dinamarca y Groenlandia han reclamado que cesen las amenazas norteamericanas, apelando a que Copenhague es un aliado históricamente cercano a Washington y que la isla ártica «no está en venta».

Publicidad