The Objective
Entrevista

La chica del cigarrillo y símbolo de la revolución iraní: «He vivido amenazada desde los 17 años»

THE OBJECTIVE entrevista en exclusiva a la mujer cuya imagen ha dado la vuelta al mundo

La chica del cigarrillo y símbolo de la revolución iraní: «He vivido amenazada desde los 17 años»

Morticia, la mujer que se ha convertido en símbolo de la revolución iraní por encenderse un cigarrillo con la foto ardiendo del ayatolá.

La imagen ha dado la vuelta al mundo: una joven encendiendo un cigarrillo con la foto del Líder Supremo de Irán, Alí Jamenei. Pero detrás de ese gesto viral que muchos tacharon de montaje o de inteligencia artificial, se esconde una historia real y dolorosa. «La chica del cigarrillo» es en realidad una joven de 23 años exiliada en Canadá, alguien que pasó de educarse en las estrictas enseñanzas del Corán a declararse agnóstica y «feminista radical».

Su valentía ha traspasado fronteras, llegando incluso a su escritora favorita, J.K. Rowling. La autora de Harry Potter compartió su imagen denunciando la hipocresía de quienes dicen defender los derechos humanos, pero ignoran a las mujeres iraníes; un gesto que emocionó profundamente a esta joven refugiada.

THE OBJECTIVE ha conseguido localizarla para realizar su primera entrevista con un medio de comunicación desde que estalló su popularidad. En esta conversación, su testimonio es brutal y descarnado: nos habla de las torturas que sufrió siendo adolescente, de su sorprendente giro político apoyando a Reza Pahlavi y de por qué cree que lo que vive Irán en 2026 ya no es una protesta, sino una revolución. Para proteger su identidad y la de su familia, que aún permanece en Irán, utilizaremos el seudónimo que ella misma ha elegido en la red social X: Morticia.

PREGUNTA.- Hola, Morticia. En tu biografía te defines como una «Feminista Radical 52Hz». ¿Con lo de «52Hz» a qué te refieres?

RESPUESTA.- Soy feminista a la fuerza después de haber vivido casi toda mi vida en Irán. La ballena de 52 hercios es la ballena más solitaria del mundo. La primera vez que escuché la historia de la ballena de 52Hz, me identifiqué mucho con ella, así que lo puse en mi biografía.

P.- ¿Por qué elegiste el seudónimo Morticia Addams?

R.- No tiene mucho misterio: soy fan de la Familia Addams y de la estética gótica. Simplemente estaba buscando un nombre de usuario de pareja para poder usarlo para mi compañero y para mí y, debido a mi interés por las cosas espeluznantes, terminamos usando estos nombres. Yo soy Morticia y mi novio es Gómez Addams.

P.- ¿Estudias o trabajas? ¿Cuáles son tus aficiones?

R.- Actualmente trabajo para una empresa en Canadá. Me gustan mucho los libros, las películas y los podcasts, pero en los últimos días no he tenido tiempo para mis aficiones; solo me he dedicado a bucear ansiosamente por las redes sociales, buscando desesperadamente cualquier noticia sobre mi país y mi gente.

P.- Esa imagen tuya encendiendo un cigarrillo con una foto del Líder Supremo de Irán, Alí Jamenei, se ha hecho viral. ¿Cómo se te ocurrió hacerlo?

R.- Nada, es sencillo. Desde que tengo uso de razón siempre he querido que el régimen islámico desapareciera, así que vi la foto de una chica haciendo lo mismo en X y decidí recrearla como una tendencia y, felizmente, esta tendencia siguió y siguió, y logré llamar la atención sobre lo que está pasando en Irán estos días.

P.- Algunos críticos en línea han acusado a la imagen de ser generada por IA, de ser falsa…

R.- La foto realmente es una captura de pantalla de un vídeo; después de que me acusaran de ser IA, publiqué el vídeo original. El vídeo es del 7 de enero.

P.- También te han criticado por tomarla desde Canadá en vez de sobre el terreno de las protestas, es decir, Irán.

R.- Es irónico. Me critican por vivir fuera, como hacemos muchos refugiados —donde estoy a salvo de una condena a muerte casi segura—, pero ellos tienen una contradicción mucho peor. Yo les diría: ustedes que se ven a sí mismos como activistas de derechos humanos, ¿por qué defienden a Alí Jamenei? ¿Por qué defienden a uno de los dictadores más sanguinarios de la historia, alguien que mató a casi 1.500 personas en solo tres días durante el Noviembre Sangriento? ¿Qué ganan con ello?

P.- ¿Has recibido amenazas de partidarios del régimen desde que lo publicaste? Como activista, ¿cómo gestionas el coste mental del acoso en línea y las amenazas digitales?

R.- Es realmente triste mencionarlo, pero estoy acostumbrada. He vivido con amenazas desde que era solo una adolescente, porque el régimen islámico nunca ha tratado a sus opositores con piedad, incluso si solo tienen 17 años. Así que, por triste que sea decirlo, casi me he acostumbrado a ser amenazada y acosada.

P.- ¿Cómo ha afectado el corte de internet en Irán a la comunicación entre la diáspora y los que están sobre el terreno?

R.- Debemos reconocer que internet juega un papel enorme en las relaciones humanas, especialmente en este siglo. En este momento, ninguno de nosotros en la diáspora, incluyéndome a mí, es capaz de comunicarse con nuestras familias y amigos en Irán. Vivimos en una incertidumbre casi total y una ansiedad constante. Aparte de unas pocas imágenes que ocasionalmente nos llegan a través de un número muy limitado de personas que logran acceder al internet global por casualidad, no tenemos otras noticias de nuestro país. Sin embargo, sabemos una cosa con certeza: si las voces dentro de Irán hubieran sido realmente silenciadas, si el régimen ya hubiera logrado aplastar las protestas, se habría restablecido internet. Por eso hacemos todo lo que podemos para ser la voz de nuestras familias, nuestros amigos y la gente de nuestro amado país fuera de Irán.

«Cuando me han detenido he pasado mucho miedo. Han abusado de mí, me han hecho vomitar sangre»

P.- Noviembre de 2019 («Noviembre Sangriento»): mencionaste haber sido arrestada por primera vez a los 17 años durante las protestas de 2019. ¿Puedes llevarnos de vuelta a ese momento? ¿Por qué decidiste salir a las calles entonces?

R.- Las de Noviembre de 2019 fueron protestas en todo Irán. Salí a las calles justo después de la escuela porque, ya por entonces, me oponía firmemente al régimen islámico, a la opresión que infligía ese régimen a la gente y a su incapacidad para gobernar el país de manera competente. Las fuerzas del régimen me arrestaron con pistolas táser y porras. Pasé una noche en el centro de detención sin que mi familia supiera dónde estaba o qué me había pasado. Aunque mi madre de alguna manera se enteró de dónde me tenía secuestrada el régimen islámico y me consiguió un abogado, lograron asegurar mi liberación presentando una nómina como fianza. Estuve bajo vigilancia desde ese momento.

P.- ¿Qué te llevó finalmente a dejar Irán para ir a Canadá? ¿Cuáles son los desafíos específicos que enfrentan los activistas en el exilio como tú?

R.- Durante el movimiento «Woman, Life, Freedom» participé en un programa de entrevistas en YouTube llamado Dialogue como opositora al hiyab obligatorio. Recibí llamadas sospechosas de números ocultos que me amenazaban de muerte o con lesiones inmediatas. Después de que el ayatolá Ebrahim Raisi muriera en mayo de 2024, compartí una historia en mi página de Instagram sobre ello, como muchas otras personas iraníes, y dado que estaba bajo vigilancia de la República Islámica, unos días después fui arrestada en mi propia casa en Isfahán.

A pesar de que no había orden de arresto contra mí, aun así fui detenida. Me llevaron para interrogarme y fui sometida a una severa humillación y abuso físico. No sé por qué, pero después de dos días de interrogatorio me dejaron ir. Pero para mi liberación se fijó una fianza extremadamente alta y mis padres fueron designados como mis garantes. Después de eso tuve que huir a Turquía y luego obtuve mi visado de estudiante para Canadá. Me mudé a Canadá y, cuando me di cuenta de que había sido condenada a muchos años de prisión, decidí convertirme en refugiada. Todos los miembros de mi familia todavía están en Irán y no he sabido nada de ellos desde hace unos días, y estoy verdaderamente preocupada de que el régimen islámico pueda atacarlos.

(Nota: Mohammad Ahmadi, el director del programa de YouTube, también sería arrestado el lunes 14 de julio de 2025).

P.- ¿Cómo es ser detenida en Irán?

R.- Horrible. Cuando me han detenido he pasado mucho miedo. Han abusado de mí, me han hecho vomitar sangre. He visto cómo arrastraban por el suelo a personas torturadas y cubiertas de su propia sangre para devolverlas a sus celdas. Una vez llegué a pedir el Corán dentro de la celda de detención. No me lo dieron; dijeron que mis manos eran impuras. Por entonces yo tenía creencias totalmente diferentes. No todas las personas religiosas en Irán apoyamos al régimen islámico y solo quería calmarme. Ahora soy agnóstica. Empecé a cuestionarlo todo después de 2022, durante las protestas de «Woman, Life, Freedom» en Irán, cuando me enteré de lo que le pasó a Nika Shahkarami.

(Nika Shahkarami fue una adolescente iraní de 16 años que, durante las protestas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, fue secuestrada por las fuerzas del régimen, brutalmente torturada, violada y asesinada a golpes; las autoridades iraníes intentaron encubrir el crimen alegando que había muerto al caer de un edificio. Luego secuestraron y trasladaron su cuerpo en secreto para evitar que su tumba se convirtiera en símbolo de peregrinaje).

‘Morticia’, en una imagen cedida.

P.- ¿Todavía tienes familia en Irán? ¿Temes por su seguridad debido a tu activismo público en el extranjero?

R.- Sí, como dije, todos los miembros de mi familia todavía están en Irán y esto me causa una gran preocupación.

P.- ¿Cuáles son los principales desencadenantes que impulsan las protestas en Irán en este momento, en 2026?

R.- En realidad, esto es una revolución, no una protesta. La chispa principal de esta revolución fue la ausencia de seguridad, tanto la seguridad personal como la seguridad económica. Pero ahora es otra cosa.

P.- ¿Qué simboliza para ti la bandera del «León y el Sol» en el contexto de estas protestas?

R.- El León y el Sol es el emblema nacional original de Irán, que, después del levantamiento de 1979, fue reemplazado arbitrariamente por el régimen islámico con un símbolo falso e ilegítimo.

P.- ¿Pero apoyas el regreso de Reza Pahlavi?

R.- Pues mira, de hecho no apoyaba a Reza Pahlavi antes, porque creía que no tenía la intención o la capacidad de tomar ninguna acción concreta para ayudar a los iraníes. Sin embargo, después de su llamamiento y al ser testigo de la ola masiva de respuesta pública, mi perspectiva cambió significativamente. Ahora lo apoyo firmemente y espero genuinamente su regreso a Irán.

P.- Algunos iraníes ven a Donald Trump como un aliado potencial o incluso un «salvador» para el movimiento. ¿Cómo lo ves tú? ¿Crees que su administración intervendrá como prometió?

R.- De hecho, creo que bajo las circunstancias actuales la asistencia de Donald Trump podría ser altamente beneficiosa para Irán, ya que podría hacer significativamente más difícil para el régimen islámico reprimir a sus opositores. En la actualidad, la República Islámica está más débil que nunca y carece de la capacidad para enfrentar eficazmente los desafíos tanto en el frente nacional como en el internacional simultáneamente.

P.- ¿Cuáles son ahora mismo los mayores obstáculos que impiden el colapso del régimen de los ayatolás?

R.- En mi opinión, la discrepancia, que no sepamos ponernos de acuerdo. Las divisiones podrían resultar en una represión aún más dura por parte del régimen. La oposición debe ser capaz de aceptar puntos de vista opuestos e integrarlos y, si esos puntos de vista son válidos y bien fundados, deberían estar dispuestos a apoyarlos.

P.- Te identificas como feminista radical.

R.- Sí, claro. De hecho, muchas niñas iraníes descubren su identidad feminista ya desde la primera infancia, porque la discriminación de género es tan severa que las afecta incluso a una edad muy temprana. Una de las manifestaciones más brutales de lo que es el patriarcado en Irán es el matrimonio infantil. Por lo tanto, cuando las mujeres entran en la adolescencia —la transición entre la infancia y la adultez—, esta discriminación de género adquiere una dimensión política, ya que sus derechos humanos fundamentales son sistemáticamente ignorados y negados.

P.- ¿Sientes que el feminismo occidental hegemónico y la izquierda política han hecho la vista gorda ante las mujeres iraníes?

R.- Mucha gente ha ignorado el sufrimiento del pueblo iraní por miedo a ser etiquetados como islamófobos. Mi mensaje para estos individuos es este: se consideran a sí mismos los mayores defensores de los derechos humanos; sin embargo, lo que la República Islámica está haciendo hoy se encuentra entre las acciones más inhumanas llevadas a cabo por cualquier gobierno en la era moderna. Al apoyarlo o al permanecer en silencio, son cómplices. La historia nunca olvidará la mancha de vergüenza que se ha escrito en su expediente.

(En Irán, fumar cigarrillos en la calle se considera tradicionalmente una conducta inapropiada o de mala reputación para una mujer).

P.- ¿Cómo describirías la evolución del papel de las mujeres en las protestas desde Mahsa Amini hasta hoy?

R.- Han cambiado muchas cosas después de la muerte de Mahsa Amini. Pero el gran cambio, la gran conquista, es que las mujeres iraníes dejaron de temer a la policía de la moral como en el pasado. Así que lucharon por la libertad aún más.

Una manifestante por la libertad de las mujeres en Irán.

P.- ¿Quiénes son tus referentes?

R.- En realidad, tengo tres modelos a seguir: Bibi Khatoon, quien fundó la primera escuela para niñas en Irán; Khadijeh Afzal Vaziri, que fue una de las mayores activistas por los derechos de las mujeres en la historia de Irán; y también Farah Diba, la madre del príncipe Reza Pahlavi y la reina de Irán durante el reinado de Mohammad Reza Pahlavi. Apoyé a Farah Diba incluso mucho antes de apoyar al príncipe Reza Pahlavi.

P.- ¿Crees que los medios internacionales están cubriendo adecuadamente las protestas de 2026 o están ocultando la realidad?

R.- Los medios no cubren ni el 10 % de lo que está pasando ahora mismo en Irán. Y esta vez no es del todo culpa suya. Debido al apagón digital, mucha gente de la diáspora ni siquiera sabe cómo están sus familias. Lo que sí sabemos los iraníes es que el régimen mató a nuestros héroes nacionales durante el mismo apagón digital en el Noviembre Sangriento.

P.- ¿Qué consejo darías a las mujeres jóvenes que quieren unirse a la lucha?

R.- En realidad, no estoy en posición de dar consejos a nadie, especialmente ahora, cuando muchas mujeres y hombres jóvenes están llevando a cabo la revolución de Irán sobre sus propios hombros. Son verdaderos héroes y, desafortunadamente, permanecen desconocidos para el mundo. Lo que sí sé es que siempre luché por la verdad, incluso cuando nadie en el mundo tenía oídos para escuchar. Y una lección que yo he aprendido estos días es que hay que aceptar siempre tus errores e intentar compensarlos.

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