La UE destaca el «vital» acuerdo entre el Gobierno sirio y las milicias kurdo-árabes
Recep Tayyip Erdogan proclama el «fin de la era del terrorismo» tras el acuerdo para un alto al fuego

Soldados del ejército sirio. | Khalil Ashawi (REUTERS)
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha puesto este lunes en valor el «vital» acuerdo alcanzado en la víspera entre el Gobierno de Siria y las milicias kurdo-árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) para un alto el fuego, la integración de la milicia en el Ejército sirio y la asunción de la autoridad militar y civil en el este de Siria por parte del Gobierno central.
«El alto el fuego entre las autoridades provisionales sirias y las FDS es un paso vital para evitar que el país vuelva a caer en la inestabilidad y para consolidar las funciones del Estado», ha apuntado Kallas en un comunicado. La jefa de la diplomacia europea ha pedido el «cese inmediato» de todas las hostilidades y el cumplimiento de todo lo pactado, así como la protección de los civiles.
«El objetivo de la UE sigue siendo una transición genuinamente incluyente en Siria. Para que ocurra, es esencial la integración de las instituciones militares, de seguridad y civiles en unas estructuras estatales unificadas, así como una participación política y local», ha argumentado Kallas.
Para la jefa de la diplomacia europea, es «también crucial la protección plena de los derechos kurdos» y el «renovado compromiso» de las autoridades sirias dentro de la Coalición Global contra «un resurgimiento de Estado Islámico».
Este domingo el Gobierno sirio anunció un acuerdo de alto el fuego e integración de las instituciones militares y civiles de la Administración Autónoma para el Norte y el Este de Siria (AANES) en las instituciones centrales sirias que en la práctica supone su disolución a efectos oficiales a cambio de la integración de algunos mandos de las FDS en las Fuerzas Armadas.
El acuerdo ha sido anunciado en medio de una ofensiva militar del Ejército y milicias aliadas en Alepo, Raqqa, Hasaka y Deir Ezzor y de las denuncias de las FDS de brutales crímenes perpetrados por las fuerzas progubernamentales. Las FDS han confirmado la firma del acuerdo «para evitar una guerra civil» mientras su principal aval, las fuerzas militares estadounidenses en Siria, hayan hecho oídos sordos a sus peticiones de ayuda frente a la ofensiva de Damasco.
Erdogan proclama el «fin de la era del terrorismo»
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha proclamado este lunes el «fin de la era del terrorismo» y ha felicitado al presidente sirio, Ahmed al Shara, por el acuerdo con la FDS. «La era del terrorismo en nuestra región ha terminado completamente. Las condiciones del alto el fuego y el acuerdo de integración deben cumplirse rápidamente y nadie debería cometer el mismo error otra vez», ha afirmado Erdogan desde Ankara, según recoge la agencia de noticias turca Anadolu.
El mandatario turco espera que «Dios mediante, liberemos para siempre a nuestro país y después a toda nuestra región de las sangrientas garras del terrorismo».
Erdogan ha revelado que habló el domingo por la noche con Al Shara, su «hermano», y le felicitó «por el acuerdo y la operación» militar contra barrios de la ciudad de Alepo de la última semana que culminó el domingo con el acuerdo, que solo cede a los kurdo-árabes la integración de algunos de sus mandos en la estructura militar oficial.
«A pesar de las provocaciones de los elementos armados que ocupaban el norte de Siria, el Ejército actuó bajo la cadena de mando y aprobó el examen, evitando acciones que hubieran sido un error cuando tenía toda la razón», ha argumentado.
Las FDS, en cambio, han denunciado atrocidades cometidas por las fuerzas militares y sus milicias aliadas y las han acusado de liberar a los milicianos yihadistas encerrados en dos prisiones del este del país. Para Erdogan, «el Gobierno sirio (…) ha resuelto el problema con un daño mínimo». El mandatario turco ha defendido «el principio de un Estado, un Ejército» como «condición indispensable» para Siria y ha criticado a quienes «intentaban crear un estado dentro del estado».
Turquía ha estado durante décadas en conflicto con las milicias del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) que aspiraban a la secesión del sureste de Turquía de mayoría kurda. El grupo, ahora en vías de disolución tras un proceso interno, está vinculado con las Unidades de Protección Popular (YPG) kurdo-sirias, columna vertebral a su vez de las FDS, que funcionaba como ejército ‘de facto’ de la Administración Autónoma para el Norte y el Este de Siria (AANES), el gobierno autónomo del noreste del país.
El 8 de diciembre de 2024 las milicias rebeldes apoyadas por Turquía y países árabes y lideradas por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS) del ahora presidente Ahmed al Shara tomaron Damasco y derrocaron al presidente Bashar al Assad. Desde entonces el nuevo gobierno y las FDS han negociado una posible integración de las FDS en el Ejército, pero el acuerdo anunciado el 18 de enero desdeña las demandas de las autoridades kurdo-árabes.
Se acusan mutuamente de liberar a presos de Estado Islámico
El Ejército de Siria y las milicias kurdo-árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) se han acusado mutuamente este lunes de liberar a presos de Estado Islámico recluidos en prisiones del este del país hasta ahora bajo custodia de las FDS, como la prisión de Al Shaddadi, ubicada en el sur de la gobernación de Al Hasaka. «El Ejército controla la ciudad de Al Shaddadi y su cárcel e inmediatamente hemos iniciado operaciones para asegurar la zona y detener a los elementos de Estado Islámico liberados por las FDS», ha indicado en un comunicado difundido en redes sociales.
El Ejército, que ha impuesto un toque de queda para tomar el control de la zona, ha detallado que contactaron con los líderes de las FDS para entregar la prisión de Al Shaddadi a las fuerzas de seguridad sirias, si bien las fuerzas kurdas se han negado a facilitar el traspaso, según ha recogido la agencia de noticias SANA. Las Fuerzas Armadas sirias han rechazado anteriormente las acusaciones vertidas por las FDS, que han acusado este mismo lunes a las facciones afiliadas a Damasco de llevar a cabo ataques contra sus fuerzas en Ain Issa, Al Shaddadi y Raqqa, unos enfrentamientos que se han saldado con la muerte de al menos tres militares sirios.
«La insistencia en vincular las acciones de las fuerzas del orden y la restauración de la legitimidad del Estado con el peligro de activación de células terroristas constituye un intento flagrante de distorsionar los hechos y avivar el conflicto para mantener una autoridad impuesta por la fuerza de las armas», ha expresado. En este sentido, ha pedido a los líderes de las FDS que no lleven a cabo «medidas imprudentes que faciliten la fuga de detenidos de Estado Islámico ni que abran las prisiones como acto de represalia o como táctica de presión política».
«Cualquier violación de la seguridad en estas prisiones será responsabilidad directa del actor que las controla, y el Estado sirio considerará cualquier acto de este tipo como un crimen de guerra y una colusión directa con el terrorismo que amenaza la seguridad de Siria y de toda la región», ha indicado, según ha recogido SANA. Por su parte, las FDS han confirmado la toma de la prisión de Shaddadi tras «intensos ataques» de las fuerzas progubernamentales en la mañana de este lunes tras «decenas» de fallecidos. En la prisión, destacan, había «miles» de mimbros de Estado Islámico. «Aunque la prisión de Shaddadi está a solo dos kilómetros de una base de la coalición interacional, las reiteradas llamadas a la base no han obtenido respuesta», se lamenta el grupo kurdo-árabe.
Las FDS han denunciado ataques de «mercenarios» aliados del Ejército en la prisión de Al Aqtan, en Raqqa, que también alberga a detenidos de Estado Islámico, y ha advertido que responsabilizará a Damasco de «cualquier consecuencia catastrófica» al respecto. Han denunciado el empleo de armamento pesado y drones y han confirmado la muerte de al menos nueve miembros de las FDS y otros 20 heridos. Además, las FDS han publicado en redes sociales imágenes gráficas de presuntas decapitaciones llevadas a cabo por fuerzas del Gobierno de Damasco en medio del caos de los combates y también de la liberación de presos de Estado Islámico.
Presa de Tishrin
Por otro lado, las tropas del Ejército sirio han logrado un despliegue efectivo en la región al este del río Éufrates, que se extiende desde la región de Raqqa hasta la frontera turca como parte del acuerdo alcanzado entre las FDS y el Gobierno sirio. En concreto, ha tomado el control de la presa de Tishrin, al este de Manbij, que estaba en manos de la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG). En las últimas horas, las tropas sirias se han desplegado en la estratégica ciudad de Tabqa, en la zona rural de la provincia de Raqqa.
Los términos del acuerdo estipulan que, a cambio del cese inmediato de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste del país, tanto la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) como las FDS reconocerán «la transferencia administrativa y militar inmediata y completa de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno sirio» y la «integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las instituciones y estructuras administrativas del Estado sirio».
Las FDS se comprometen a retirarse a «la zona al este del río Éufrates» mientras el Gobierno sirio asume el control de todos los cruces fronterizos y yacimientos de petróleo y gas de la región, cuya protección estará «garantizada por fuerzas regulares para garantizar el retorno de los recursos al Estado sirio».
