Nigeria concentra el 72% de los asesinatos de cristianos en el mundo
La persecución religiosa alcanza su máximo histórico y golpea a 388 millones de cristianos en todo el planeta

Comunidades del estado de Benue, Nigeria. | Puertas Abiertas
Nigeria se ha convertido en el epicentro mundial de la violencia contra los cristianos. Así lo constata la Lista Mundial de la Persecución 2026 elaborada por la organización Puertas Abiertas, que sitúa al país africano como responsable del 72% de los asesinatos de cristianos cometidos en todo el planeta por motivos religiosos durante el último periodo analizado. De los 4.849 creyentes asesinados en el mundo, 3.490 murieron en suelo nigeriano, una cifra que no solo señala una tendencia sostenida, sino que marca un nuevo máximo histórico desde que se tienen registros.
Según ha podido saber THE OBJECTIVE a partir del informe, la situación en Nigeria se ha hundido en la violencia pese a los compromisos reiterados del Gobierno para frenar la insurgencia. El país, el más poblado de África y hogar de la mayor comunidad cristiana del continente, lleva desde 2021 instalado entre los diez primeros puestos del ranking de persecución religiosa. En la edición de 2026 ocupa el séptimo lugar, con una puntuación récord de 89 puntos, la más alta jamás registrada.
Radiografía de un Estado sin control
La investigación de Puertas Abiertas revela la convergencia de múltiples amenazas: militancia islamista, ataques de milicias étnicas, crimen organizado y una gobernanza débil incapaz de garantizar la seguridad de la población. En el noreste del país, Boko Haram y la Provincia de África Occidental del Estado Islámico (Iswap, por sus siglas en inglés) han demostrado en 2025 una sofisticación de sus capacidades tácticas, lanzando ataques directos contra instalaciones militares nigerianas.
Pero la violencia no se limita a estos grupos. En el cinturón central del país, las milicias armadas de la etnia fulani han protagonizado algunos de los episodios más sangrientos del año. El informe recoge un ataque especialmente grave ocurrido en junio de 2025 en la localidad de Yelwata, en el estado de Benue, donde militantes fulani atacaron durante cuatro horas una comunidad agrícola cristiana, asesinando a más de 200 personas, en su mayoría mujeres y niños. La respuesta militar, según el documento, fue prácticamente inexistente.
Esta impunidad ha favorecido el surgimiento de nuevos grupos armados, como Mahmuda, presuntamente afiliado al Estado Islámico, así como la expansión de redes vinculadas a al-Qaeda en el noroeste del país. Todo ello ha provocado el desplazamiento interno de unos 3,4 millones de nigerianos, muchos de ellos cristianos que denuncian discriminación incluso en los campos de refugiados.
Del colapso del Sahel al control chino
El caso de Nigeria no se entiende de forma aislada. El informe de 2026 subraya que los tres países más violentos del mundo —Sudán, Nigeria y Malí— comparten una misma herida: Estados fallidos en el África subsahariana donde los grupos armados imponen su ley ante la ausencia de autoridad.
Sin embargo, el empeoramiento más drástico se ha registrado en Siria. El país ha escalado 12 puestos hasta situarse como el sexto lugar más peligroso del planeta tras la caída del régimen de Bashar Al Assad en diciembre de 2024. Practicar el cristianismo en Siria hoy se traduce en iglesias profanadas, asesinatos selectivos y un éxodo que amenaza con borrar la presencia cristiana de la región.
En China no predominan los asesinatos, sino una asfixia burocrática y tecnológica basada en el control estatal. El Gobierno ha intensificado las restricciones contra la religión entre los menores de 18 años, prohibiéndoles participar en cualquier actividad religiosa bajo el pretexto de que es «peligrosa» para su formación.
En total, 388 millones de cristianos enfrentan hoy niveles extremos de hostilidad, un máximo histórico que sitúa la libertad religiosa como uno de los derechos humanos más vulnerables del siglo XXI.
