Moncloa se defiende ante Trump: «España cumple y respeta la legalidad internacional»
El Gobierno recuerda que toda revisión de los vínculos comerciales debe respetar los acuerdos entre la UE y EEUU

El presidente de EEUU, Donald Trump. | EP
El Gobierno de España ha respondido con firmeza a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cortar los acuerdos comerciales con España tras la negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para una ofensiva contra Irán. La reacción se ha producido a través de un comunicado remitido por la Secretaría de Estado de Comunicación (SEC) a los medios en el que el Ejecutivo defiende su papel dentro de la OTAN y reivindica la solidez de la relación económica bilateral.
«España es un miembro clave de la OTAN, que cumple con sus compromisos y contribuye de forma destacada a la defensa del territorio europeo», señalan fuentes gubernamentales en esa nota. El mensaje busca contrarrestar las críticas vertidas por Trump, quien acusó a España de no asumir el esfuerzo presupuestario exigido en materia de defensa y de actuar de manera «poco amistosa» al rechazar el uso de sus instalaciones militares.
Desde Moncloa subrayan que la posición española no implica un incumplimiento de obligaciones internacionales, sino el ejercicio de su soberanía dentro del marco legal vigente. El Ejecutivo recuerda que las bases conjuntas con Estados Unidos se rigen por acuerdos bilaterales que establecen mecanismos de coordinación y autorización para operaciones que excedan el uso ordinario.
En el plano económico, el Gobierno también ha querido enviar un mensaje de tranquilidad ante la amenaza de Trump de «cortar todo el comercio» con España. «España es una potencia exportadora de la UE y un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EEUU, con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa», indican las mismas fuentes.
El comunicado advierte de que cualquier revisión de los vínculos comerciales deberá hacerse «respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EEUU». Con esta referencia, el Ejecutivo apunta implícitamente a que la política comercial es competencia comunitaria y que una eventual ruptura no sería una decisión exclusivamente bilateral entre Madrid y Washington.
Además, el Gobierno sostiene que el país dispone de margen para amortiguar posibles impactos económicos derivados de una escalada. «Nuestro país cuenta con los recursos necesarios para contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados y diversificar cadenas de suministro», afirman desde el Ejecutivo, en un mensaje orientado a transmitir estabilidad a los mercados y a los sectores exportadores.
Finalmente, el Gobierno reafirma su apuesta por el libre comercio y la cooperación económica internacional. «La voluntad del Gobierno de España es y será siempre trabajar por el libre comercio y la cooperación económica entre países, desde el respeto mutuo y el cumplimiento de la legalidad internacional. Porque lo que la ciudadanía pide y merece es más prosperidad, no más problemas», concluye el comunicado.
La respuesta española eleva así el tono institucional frente a Washington, pero evita una confrontación directa, enmarcando el desacuerdo dentro de los cauces legales y diplomáticos y apelando a la estabilidad de las relaciones transatlánticas.
