La Justicia británica anula la concesión del oro de Venezuela a Juan Guaidó

Política y conflictos

La Justicia británica anula la concesión del oro de Venezuela a Juan Guaidó
Foto: Manaure Quintero| Reuters

Un tribunal de apelaciones de Londres ha anulado la decisión judicial previa que en julio reconoció al líder opositor venezolano Juan Guaidó como el único capacitado para determinar el destino de 30 toneladas de oro (valorado en mil millones de dólares) depositadas en el Banco de Inglaterra.

Por qué es importante: considerando que el Gobierno británico puede seguir reconociendo «de facto» a la administración de Nicolás Maduro pese haber reconocido políticamente a Guaidó como «presidente interino de Venezuela», la Corte de Apelación ha ordenado que se lleve a cabo una investigación en profundidad para determinar a cual de los dos rivales corresponde el control real de los fondos.

El juez Nigel Teare, del tribunal comercial de la Alta Corte de Londres, dio en julio la razón a Guaidó: «El gobierno británico reconoce al señor Guaidó en la capacidad de presidente constitucional interino de Venezuela» y «en virtud de la doctrina de ‘una única voz’ la corte debe aceptar esa declaración como inequívoca», ha dictado. El Reino Unido ya había reconocido a Guaidó como presidente de Venezuela –junto a medio centenar de países– en febrero de 2019, y «hasta que puedan celebrarse elecciones presidenciales creíbles».

No obstante, los abogados de la junta directiva del Banco Central de Venezuela (BCV) presidida por Calixto Ortega –de la Administración de Maduro– anunciaron inmediatamente que recurrirían esta sentencia «por considerar que ignora por completo la realidad de la situación sobre el terreno».

A principios de mayo, Venezuela solicitó al Banco de Inglaterra que liberase las reservas de oro con el fin de usar el dinero para combatir la epidemia del coronavirus y, dos semanas después, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, informó de que interpusieron una demanda contra el banco inglés en un tribunal de Londres. En ese momento, el Banco de Inglaterra se declaró «en medio de las partes» en disputa.