La salud mental será una víctima colateral de la pandemia, según la OMS

Lifestyle

La salud mental será una víctima colateral de la pandemia, según la OMS
Foto: Alejandro Garcia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido este jueves de las consecuencias para la salud mental que está ocasionando y ocasionará el coronavirus en el mundo, con un posible aumento de suicidios y de trastornos psicológicos.

Los grupos en mayor riesgo son los sanitarios y personal de primera respuesta, por la ansiedad y estrés que están viviendo; niños y adolescentes; mujeres con riesgo de violencia doméstica; los mayores, por el riesgo de ser infectados y personas con condiciones mentales preexistentes u otras enfermedades, que tienen más difícil seguir recibiendo tratamiento, según ha informado Dévora Kestel, directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

«La situación actual, con aislamiento, miedo, incertidumbre y crisis económica, puede causar trastornos psicológicos», ha advertido Kestel. Pese al riesgo, y probablemente debido a la magnitud de la crisis, las necesidades en salud mental «no están recibiendo la atención que requieren», algo que se agudiza por la falta de inversión y prevención en este terreno antes de la llegada de la pandemia.

Se ha detectado un incremento de la prevalencia de la angustia, de por ejemplo un 35% en China, un 60% en Irán o un 40% en Estados Unidos, tres de los países más afectados por la pandemia. Un estudio canadiense muestra que casi la mitad de los trabajadores sanitarios, un 47%, declaró necesitar apoyo psicológico, mientras que en China un 50% sufre depresión, un 45% ansiedad, y un 34% insomnio.

La OMS insta a los países a estudiar las necesidades de todos los sectores y garantizar que el apoyo psicológico está disponible como parte de los servicios esenciales. Invita a aquellos al mando a pensar en cómo hacer para que los menores, los mayores y personas que tengan dificultades cognitivas entiendan lo que está ocurriendo, a diseñar formas alternativas de llegar a quienes están solos en casa y a garantizar que los que viven en hogares de ancianos mantengan el contacto con sus familias y reciban las explicaciones necesarias.

Aunque la OMS todavía no dispone de cifras sobre tendencias mundiales, está siguiendo la información que se está dando en varios países sobre un aumento de intentos de suicidio o abuso de sustancias, recuerda que es algo que se dio tras la crisis económica de 2008 y alerta que «podríamos ver algo así en los próximos meses».