La tensión con Pelosi y el optimismo desmesurado marcan el discurso del estado de la Unión de Trump

Política y conflictos

La tensión con Pelosi y el optimismo desmesurado marcan el discurso del estado de la Unión de Trump
Foto: Alex Brandon

En la víspera del veredicto del impeachment, y con los demócratas en la parrilla de salida para posicionarse como alternativa a Trump en las elecciones de 2020, el presidente de los Estados Unidos se subió anoche a la tribuna de la Cámara de Representantes para pronunciar su discurso anual del estado de la Unión.

La tensión entre el presidente y Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara Baja, y Trump se hizo evidente desde el primer momento, cuando la líder demócrata le extendió la mano a modo de saludo y el  presidente se giró sin estrechársela. Una vez acabado el discurso, Pelosi rompió su copia con un gesto de desdén. Cuando los periodistas le preguntaron luego por qué lo hizo, Pelosi respondió que le pareció «lo más cortés que podía hacer» después de ese «discurso tan sucio».

El gran ausente de la noche fue el impeachment. El presidente no mencionó el tema en ningún momento de su discurso y se aseguró de sacar pecho y mostrar optimismo en todo momento.

‘America great again’

Durante casi una hora y media, Trump siguió en su línea de discurso habitual. Arrancó apelando a su slogan de campaña, enorgulleciéndose de haber llevado a «América» de nuevo a la prosperidad. «Los años de decadencia económica han terminado. Los días en los que usaban a nuestro país, se aprovechaban de él, e incluso era despreciado por otras naciones, ha quedado atrás», declaró. Presumió también de creación de empleo, de bajadas de impuestos y de «luchar por acuerdos comerciales justos y recíprocos».

En contraste con la importancia que le dio a la economía, Trump pasó casi por encima del comercio, uno de los pilares de su Gobierno. «Prometí a nuestros ciudadanos que impondría aranceles a China para confrontar el robo masivo de trabajos estadounidenses. Nuestra estrategia ha funcionado», proclamó.

Guaidó, protagonista

El líder opositor venezolano Juan Guaidó, reconocido presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países, recibió una ovación por parte de legisladores, tanto del Partido Demócrata como del Republicano, después de que el presidente Donald Trump lo mencionara expresamente durante su discurso.

Cargó fuerte contra Maduro, acusándolo de ser  «un dirigente ilegítimo, un tirano que trata con brutalidad a su pueblo» y añadiendo que «su mandato de tiranía quedará aplastado y roto».

El muro de México

Otra de sus banderas habituales: la lucha contra la llegada a Estados Unidos de inmigrantes indocumentados. Trump lo dejó claro: «Si vienen ilegalmente, serán expulsados rápidamente». También aseguró que para principios del próximo año el muro fronterizo con México tendrá más de 800 kilómetros construidos. «Ya hemos completado más de 100 millas (165 kilómetros) y habrá más de 500 millas (805 kilómetros) a principios del próximo año», informó.

EEUU vs. Irán

En medio de la lista de cosas que han hecho enorgullecerse a Trump este año, hubo un hueco para el asesinato del general iraní Soleimani. El presidente lo justificó y se vanaglorió de la victoria estadounidense.  «Soleimaní fue el carnicero más despiadado del régimen iraní, un monstruo que asesinó o hirió a miles de militares estadounidenses en Irak», declaró. Añadió también que Irán «debe abandonar su búsqueda de armas nucleares, dejar de expandir el terror, la muerte y la destrucción, y comenzar a trabajar por el bien de su propio pueblo».