La lava no da tregua y sigue avanzando en La Palma mientras mejora la calidad del aire

Por: The Objective

Sociedad
La lava no da tregua y sigue avanzando en La Palma mientras mejora la calidad del aire
Foto: JUAN MEDINA| Reuters

La colada del volcán de La Palma, que se ha abierto al norte de la principal, ya se ha llevado por delante un polígono industrial en Los Llanos y ayer martes obligó a evacuar a 800 personas en La Laguna, mientras que en las últimas horas las condiciones meteorológicas han favorecido la mejora de la calidad del aire. La lava ocupa 656 hectáreas y ha afectado a su paso a 1.541 construcciones, de las cuales 1.458 están destruidas, según las mediciones del sistema de satélites europeo Copernicus.

Según el último informe emitido por el Departamento de Seguridad Nacional (DSN), el flujo lávico está variando en las últimas horas como consecuencia del derrumbe del cono del volcán ocurrido el pasado sábado.

Hasta el momento existen tres coladas: una que transcurre más al norte, y que obligó ayer martes a la evacuación preventiva de 700 u 800 personas, y otras dos lenguas más, de las cuales la primigenia apenas tiene aporte lávico y la segunda, más al sur, afecta a nuevas construcciones dentro del perímetro de seguridad.

Las condiciones meteorológicas favorecieron ayer martes la mejora de la calidad del aire, lo que permitió el levantamiento del confinamiento de 3.500 personas decretado el pasado lunes, según el informe del DSN.

Mientras tanto, los aeropuertos de las islas Canarias siguen operativos, aunque las compañías aéreas están cancelando operaciones con destino a La Palma.

Por su parte, la sismicidad continúa con una profundidad de entre 4 y 35 kilómetros y una magnitud máxima de 3,6 y la señal de tremor volcánico ha aumentado lo que, según el DSN, podría indicar mayor contenido de gas en el magma que sale del centro eruptivo.

Los indicadores que monitorizan los científicos en el volcán de La Palma, sobre todo las emisiones de dióxido de azufre, apuntan a que el final de la erupción no se va a producir ni a corto ni a medio plazo, según ha confirmado la portavoz del comité científico del Plan de emergencia volcánica de Canarias (Pevolca), María José Blanco. El volcán está lanzando un penacho de gases a 3.000 metros de altura con cantidades elevadas de dióxido de azufre, 17.774 toneladas diarias, y esa medida tendría que bajar hasta 100 para pensar que la erupción toca a su fin.

Los otros dos parámetros que determinan la energía del sistema volcánico, la deformación del terreno y la sismicidad, también mantienen valores estables con respecto a días anteriores.