Alonso Puig revela la clave para convertir los errores en éxito: la diferencia entre fallar y fracasar
La próxima vez que te enfrentes a un tropiezo, en lugar de castigarte, hazte esta pregunta: ¿qué puedo aprender de esto?

Mario Alonso Puig | Gtres
En una reciente entrevista en la Cadena COPE con Alberto Herrera, el reconocido médico y conferenciante Mario Alonso Puig compartió una reflexión profunda sobre el significado del error y el fracaso. A menudo, se tienden a confundir estos dos conceptos, pero comprender su verdadera diferencia puede marcar un punto de inflexión en nuestra vida personal y profesional.
Según Puig, el fracaso y el error no son lo mismo. «Un fracaso es un error del que no aprendes nada», citando al profesor norteamericano Cosgrove, quien destacó la importancia de extraer enseñanzas de cada tropiezo. Si un error se convierte en una experiencia amarga que solo alimenta la culpa, ya sea hacia uno mismo o hacia los demás, entonces se convierte en un fracaso. Pero si aceptamos el dolor de ese error, asumimos la responsabilidad y extraemos un aprendizaje, entonces puede transformarse en una de las mejores oportunidades de nuestra vida.
El éxito para Mario Alonso Puig
Puig subraya durante esta entrevista la importancia de que cada persona reflexione sobre qué significa realmente el éxito en su vida. En una sociedad donde el éxito suele asociarse con la riqueza, el reconocimiento o el estatus, él invita a cuestionar esos parámetros y a construir una definición más auténtica y alineada con la propia identidad.
Para algunas personas, el éxito puede estar en alcanzar una meta profesional ambiciosa, mientras que para otras puede residir en mantener un equilibrio entre su vida personal y laboral, en cultivar relaciones significativas o en contribuir positivamente a su comunidad.
Asimismo, Puig enfatiza que el éxito no es un estado estático ni un punto de llegada definitivo, sino un proceso en constante evolución. Lo que una persona considera exitoso en una etapa de su vida puede cambiar con el tiempo, a medida que sus valores, prioridades y experiencias se transforman. Por ello, en lugar de perseguir una definición impuesta por la sociedad, cada individuo debe tomarse el tiempo de identificar qué lo hace sentir pleno y realizado, entendiendo que el éxito no es una meta universal, sino un reflejo de su propio crecimiento y bienestar.

Grandes ejemplos de resiliencia
Para ilustrar esta idea, Puig mencionó a personajes icónicos de la historia que enfrentaron numerosos fracasos antes de alcanzar el éxito. Walt Disney fue rechazado en sus inicios y se enfrentó a múltiples dificultades financieras antes de crear su imperio de animación. John Lennon y Paul McCartney también fueron considerados en sus primeros años como artistas sin futuro, pero lograron revolucionar la industria musical con The Beatles. Estos ejemplos demuestran que lo que hoy parece un obstáculo insuperable puede ser la base de un futuro brillante si se aprende de ello. La clave está en la actitud con la que enfrentamos los errores y en nuestra capacidad para aprender de ellos.
¿Cómo convertir el error en oportunidad?
El mensaje de Mario Alonso Puig nos invita a cambiar nuestra perspectiva sobre el error. En lugar de temerlo o castigarnos por ello, debemos verlo como una herramienta de crecimiento y aprendizaje. Muchas veces, el miedo a equivocarnos nos paraliza y nos impide tomar riesgos, pero en realidad, cada error nos brinda una valiosa oportunidad para mejorar y fortalecer nuestras habilidades.
La diferencia entre el éxito y el fracaso no radica en la ausencia de errores, sino en la actitud con la que los enfrentamos. Las personas que logran grandes cosas en la vida no son aquellas que nunca se equivocan, sino aquellas que saben extraer lecciones de cada tropiezo y las utilizan como impulso para avanzar. Los errores, lejos de ser un obstáculo, pueden convertirse en escalones hacia el éxito si los asumimos con humildad y determinación.