Jesús Serrano (36), maquillador: «El sombreado tendencia 2026 es sin duda este de Ana de Armas»
El maquillaje para este año no busca impresionar a base de exceso, sino seducir desde la precisión

Ana de Armas | Instagram
El maquillaje del 2026 en alfombras rojas viene pisando fuerte y lo hace con una idea muy clara, menos exceso y más criterio. Las primeras grandes citas del año, con los Globos de Oro como principal escaparate, han confirmado que la belleza se mueve hacia un terreno más refinado y consciente. No se trata de looks apagados ni minimalistas en exceso, sino de maquillajes bien pensados, técnicamente impecables y visualmente impactantes sin resultar recargados.
Con este contexto, desde THE OBJECTIVE nos ponemos en contacto con Jesús Serrano, experto en maquillaje, para abordar las últimas tendencias que están marcando la actualidad. «La alfombra roja ya no premia el exceso, premia el maquillaje bien ejecutado», explica Serrano. Las tendencias no rompen con lo anterior, sino que lo evolucionan. El foco ya no está en acumular capas de producto, sino en trabajar cada paso con precisión para lograr un resultado elegante, duradero y favorecedor tanto en directo como frente a las cámaras.
La piel se convierte en el verdadero lienzo
Si hay algo que ha quedado claro en esta primera alfombra roja del año es que la piel no quiere brillar por brillar. El acabado que domina es el llamado piel terciopelo, una piel bonita, uniforme, luminosa pero calmada. Se percibe cuidada, sana y bien tratada, sin efecto máscara ni sensación de pesadez. «Ahora la piel tiene que verse bonita incluso de cerca, no solo en fotografía», señala Serrano. El colorete se integra de forma natural en la estructura del rostro, aportando forma y frescura sin imponerse. Todo parece estar en su sitio, sin excesos ni contrastes duros.
Este resultado no es casualidad. Detrás hay una preparación previa muy trabajada. La hidratación es clave y la base ya no actúa sola, se mezcla con unas gotas de sérum para suavizar el acabado mate, mejorar la elasticidad y evitar que el producto acartone con el paso de las horas. «Prefiero una base bien trabajada que una base muy cubriente», apunta el maquillador. Las texturas en crema o mousse ganan protagonismo, especialmente en el colorete, porque aportan jugosidad sin comprometer la duración. El gesto final, cada vez más habitual entre profesionales, es sellar todo el conjunto con un fijador en espray que funda las capas y deje un acabado homogéneo y elegante.

El ‘smokey eye’ evoluciona y se vuelve más sofisticado
El ahumado no se ha ido nunca, pero en 2026 regresa más fino, más limpio y mucho más pulido. En los Globos de Oro se han repetido los ojos oscuros en tonos marrón chocolate y negro, siempre perfectamente difuminados y acompañados de delineados que definen la forma del ojo sin endurecerla.
«El smokey actual es más elegante porque está mejor difuminado y mejor construido», explica Jesús Serrano. Las pestañas vuelven a ser protagonistas y las cejas se mantienen marcadas pero naturales, sin rigidez ni exceso de producto. El dramatismo está en la mirada, pero es un dramatismo controlado, pensado para cámara y alfombra roja.

La clave de este nuevo smokey está en la técnica. No hace falta una paleta infinita, basta con tres tonos bien elegidos. Un tono claro para unificar y aportar luz, un tono medio para dar profundidad al párpado móvil y un tono oscuro para intensificar sin crear cortes bruscos. «Cuando el degradado está bien hecho, el ojo se ve sofisticado incluso con colores oscuros», apunta el maquillador. Bajo las pestañas inferiores se repite el mismo esquema si se busca un acabado más intenso, siempre manteniendo el equilibrio.
Labios con intención, dos caminos muy definidos
En labios, el 2026 se mueve entre dos direcciones muy claras. Por un lado, los tonos oscuros y con carácter. Borgoñas, vinos y rojos profundos que aportan fuerza al maquillaje y elevan el conjunto sin necesidad de añadir más elementos. «Un labio oscuro bien trabajado puede ser más elegante que cualquier glitter», asegura Serrano. Por otro lado, los nude estratégicos. Son la opción perfecta cuando el ojo concentra toda la atención. No desaparecen, pero tampoco compiten. «El nude ya no es aburrido, es una herramienta de equilibrio», explica el maquillador. Aportan limpieza visual y un aire elegante que encaja a la perfección con maquillajes de ojos más intensos.

Las celebridades que marcan el camino
Las alfombras rojas siempre funcionan como termómetro de tendencias y este año no ha sido la excepción. Según el experto los resultados fueron increíbles. Miley Cyrus apostó por un dramatismo elegante, con ojos intensos y mirada protagonista, compensados con unos labios más suaves que equilibraban el conjunto. Selena Gomez se decantó por un glam oscuro refinado, con piel clara y aterciopelada, labios profundos y un aire clásico que recordó al Hollywood más sofisticado. Ana de Armas, por su parte, volvió a confirmar que el soft glam sigue reinando. Ojos definidos, pestañas protagonistas y labios intensos que cerraban un look armónico, actual y muy coherente con las nuevas claves del maquillaje de alfombra roja. «Ana representa muy bien este momento beauty, todo está trabajado, pero nada se ve forzado», concluye Jesús Serrano.
