El hábito capilar de Jennifer Aniston que hará que tu pelo crezca bonito y mejore su salud se llama Hair Oiling y es sencillo de aplicar
Si sientes que tu cabello luce opaco, encrespado y no logras sacarle todo el partido que te gustaría, este artículo es para ti

Jennifer Aniston | Instagram
El hábito capilar de Jennifer Aniston que promete un pelo más bonito y visiblemente más sano vuelve a situar el foco en una técnica ancestral que hoy vive su particular renacimiento digital. Elhair oiling, convertido en tendencia viral en TikTok, no es una moda pasajera ni un descubrimiento reciente. Se trata de un ritual de cuidado con miles de años de historia que, bien aplicado, mejora la calidad del cabello y del cuero cabelludo, algo que explica por qué sigue conquistando tanto a celebridades como a expertos en belleza.
Aunque ahora se presente como el último truco beauty, el hair oiling tiene sus raíces en la medicina ayurvédica india, donde se practica desde hace más de 5.000 años como parte de un enfoque holístico del bienestar. En ese contexto, el masaje con aceites no solo cuidaba el pelo, sino que ayudaba a reducir el estrés, equilibrar la energía y reforzar la conexión con uno mismo. También en el antiguo Egipto se utilizaban aceites naturales, especialmente el de ricino, para proteger el cabello del sol y la sequedad extrema, demostrando que su valor iba mucho más allá de la estética.
‘Hair oiling’: ventajas reales y cómo adaptarlo a cada tipo de cabello
En la actualidad, la ciencia capilar avala muchos de estos beneficios. El doctor Steven Walker, especialista de Hospital Capilar, explica que el hair oiling consiste en aplicar aceites sobre la fibra capilar para fortalecerla y ayudar a cerrar la cutícula. Este gesto permite hidratar y nutrir el cabello, protegerlo frente a la polución, aportar brillo y resistencia y reducir la porosidad y la rotura. Eso sí, el experto aclara que «no estimula directamente el crecimiento del cabello, aunque sí crea las condiciones necesarias para que crezca con un aspecto más fuerte y saludable». También insiste en la importancia de evitar el contacto directo con el cuero cabelludo en casos de grasa excesiva o dermatitis seborreica.
Sobre los beneficios reales de esta técnica, Raquel Linde, experta en belleza y Marketing Manager de You Are The Princess, señala que «el hair oiling no es solo una tendencia viral, sino un tratamiento profundo. Bien aplicado, mejora la calidad del cuero cabelludo, refuerza la fibra capilar y devuelve brillo y elasticidad al cabello. A nivel de raíz, ayuda a equilibrar el cuero cabelludo, mejora la microcirculación y crea un entorno más sano para que el cabello crezca fuerte». Además, añade que en medios y puntas, sella la hidratación, reduce el frizz y aporta ese acabado pulido que asociamos a un pelo cuidado.

La frecuencia con la que se debe aplicar el aceite es otro de los puntos clave. Según Linde, no se trata de usarlo a diario, sino de adaptarlo a cada tipo de cabello. Como norma general, una vez por semana es suficiente. En cabellos muy secos o rizados puede aplicarse cada cinco o siete días, mientras que en cabellos finos conviene espaciarlo más, cada diez o quince días, y limitarlo a medios y puntas para evitar un resultado pesado.
Cómo elegir el aceite adecuado, según tu tipo de pelo
Elegir el aceite adecuado es fundamental para que el tratamiento funcione. No todos los aceites actúan igual ni responden a las mismas necesidades. En cabellos finos o con tendencia grasa, los aceites ligeros como jojoba, argán o escualano resultan ideales porque nutren sin apelmazar y se absorben mejor. En melenas secas, rizadas o dañadas, funcionan especialmente bien aceites más densos como coco, ricino o macadamia, que aportan suavidad, definición y sensación de cabello reparado.
Si el foco está en el cuero cabelludo, existen aceites con propiedades calmantes que ayudan a equilibrar sin irritar, como el de rosa mosqueta o el de árbol de té, siempre que estén bien formulados. La clave, insiste la experta, está en elegir el aceite según la necesidad real del cabello y no dejarse llevar solo por las modas.
Para potenciar los efectos del hair oiling y evitar un pelo pesado, el modo de aplicación y el lavado posterior son determinantes. Raquel Linde recomienda usar poca cantidad, repartir bien el producto y masajear suavemente el cuero cabelludo o peinar medios y puntas para una distribución uniforme. Dejarlo actuar entre 20 y 60 minutos suele ser suficiente y no es necesario dormir siempre con el aceite. Después, el lavado debe realizarse con un champú suave, repitiendo la aplicación si es necesario para eliminar el exceso sin arrastrar los beneficios. En cabellos finos, conviene evitar acondicionadores muy densos ese día.
Que Jennifer Aniston haya incorporado este gesto a su rutina capilar no es casualidad. En un momento en el que las tendencias cambian a velocidad de scroll, el hair oiling demuestra que los hábitos de cuidado más efectivos suelen ser los más simples y los que llevan siglos funcionando. A veces, la clave de un pelo bonito no está en lo último, sino en lo que nunca dejó de ser esencial.
