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Belleza

Cristina Galmiche (66), experta en cuidado de la piel, avisa: «Después de un catarro hay que recuperar la piel con unos cuidados extra»

La deshidratación por fiebre o el roce de los pañuelos son algunas de las agresiones externas a las que la piel se enfrenta

Cristina Galmiche (66), experta en cuidado de la piel, avisa: «Después de un catarro hay que recuperar la piel con unos cuidados extra»

Mujer con catarro | Freepik/katemangostar

Si después de un catarro notas tu piel distinta delante del espejo, no es casualidad. El frío, la congestión, el uso de pañuelos o el descansar mal son algunos factores que alteran sus mecanismos de defensa dejando un rostro apagado y más sensible. Normalmente nos damos cuenta de este resultado cuando hemos superado el resfriado o la gripe ya que, durante el proceso, nuestros cuidados dejan de lado la belleza para centrarse en la salud y conseguir superar la fiebre o el cansancio. Pero la piel también sufre cuando nuestro sistema inmunológico está ocupado combatiendo esos virus y enfermedades.

La nariz enrojecida por usar constantemente el pañuelo, los ojos hinchados por la falta de sueño y la deshidratación que produce la fiebre son algunos de las consecuencias más visibles en nuestra piel. El problema no es su aparición, sino que pueden dejar marca temporal en nuestro aspecto. Si no cuidamos bien nuestra piel durante esos días, los efectos pueden prolongarse más allá de la enfermedad.

La experta Cristina Galmiche da a THE OBJECTIVE todas las claves que necesitamos para resetear la piel y volver a lucir como antes del resfriado. Los pasos son muy sencillos. Basta con incluir unas hábitos fáciles de limpieza, hidratación y protección para que la diferencia sea muy evidente. No solo notaremos que la piel se recupera, sino que lo hace más rápido de lo que estamos acostumbrados.

Las consecuencias de un catarro en la piel

Si este invierno has pasado (o estás pasando) un catarro y tu piel no termina de recuperarse, no son imaginaciones tuyas. La piel también enferma y, por ello, necesita cuidados específicos para volver a la normalidad. Algunas de las consecuencias más habituales son rojeces, poca luminosidad, granitos inesperados, deshidratación o bolsas y ojeras marcadas.

La fiebre o el uso de pañuelos durante el catarro son enemigos para la piel. (Fuente: Freepik)
La fiebre o el uso de pañuelos son enemigos para la piel. (Fuente: Freepik)

«La piel es un órgano inteligente y, cuando el cuerpo está debilitado, también lo acusa», explica Cristina Galmiche, facialista de referencia y experta del cuidado de la piel. «La falta de descanso, la congestión, la medicación y los cambios bruscos de temperatura alteran sus funciones básicas: se oxigena peor, se deshidrata y pierde luminosidad», añade.

Durante un catarro, el sueño se vuelve irregular y la piel, que aprovecha la noche para repararse, no completa correctamente estos procesos de regeneración. El resultado es inmediato y es un rostro congestionado, con más arrugas finas, un tono apagado y una mayor sensibilidad. «La piel necesita respirar para defenderse. Cuando está asfixiada por toxinas, exceso de grasa o células muertas, su capacidad de recuperación se reduce drásticamente», apunta Galmiche.

Las zonas más sensibles

No todas las zonas del rostro sufren igual cuando estamos resfriados. Hay áreas especialmente vulnerables que requieren cuidados específicos y gestos precisos para evitar que el daño se prolongue en el tiempo.

El roce constante del pañuelo es muy fácil que provoque irritación y rojeces en la zona de la nariz pero las consecuencias pueden ir a peor y que aparezcan pequeñas grietas. «Aquí hay que calmar, regenerar y proteger. Activos reparadores y calmantes, aplicados con suavidad, ayudan a restaurar la barrera cutánea y evitar marcas persistentes», explica Galmiche.

Bolsas, ojeras oscuras y arrugas más marcadas son consecuencia directa del mal descanso y del lagrimeo constante que podemos sufrir durante un catarro y que arruina la zona de la mirada. Aplicar frío en esta zona a través de un antifaz y el uso de un buen contorno de ojos son dos sistemas irrenunciables para recuperar el aspecto natural. Al aplicar el contorno, hazlo con un masaje drenante que descongestione la zona y la refresque de manera inmediata.

Antifaz de gel frío de You are The Princess. (PVP: 2.99€)
Antifaz de gel frío de You are The Princess. (PVP: 2.99€)

El catarro, y la medicación que usamos para superarlo, reducen el nivel de hidratación de la piel. «Se vuelve áspera porque pierde agua y tiene menos capacidad de retenerla», apunta la experta. Una exfoliación suave, nunca agresiva, y cosméticos ricos en ingredientes hidratantes corregirán el problema devolviendo a la piel su elasticidad y confort.

Cómo recuperar el estado habitual

Por suerte, hay soluciones para que el rostro recupere su aspecto original anterior al resfriado. La clave pasa por unos cuidados que se apoyan en tres pilares básicos que son limpiar, equilibrar y potenciar. Y justo en ese orden. A veces caemos en el error de querer recuperarnos demasiado rápido y saturamos la piel de cremas y cosméticos. El remedio no es ese, pasa por devolverle el equilibrio perdido. «Menos es más, pero bien hecho. Una piel bien oxigenada y con el pH equilibrado responde mucho mejor a cualquier tratamiento», afirma la experta.

Una buena limpieza, seguida de productos calmantes y equilibrantes, va a preparar la piel para que reciba con los brazos abiertos a los activos que le proporcionemos para potenciar su energía y luminosidad. El consejo de la experta es llevar a cabo un tratamiento personalizado que vayamos adaptando a diario al estado real que presente nuestra piel. Así, iremos mezclando las cremas o sérums de acuerdo a lo que nuestro rostro vaya demandando.

Leche limpiadora y loción equilibrante de Cristina Galmiche
Leche limpiadora y loción equilibrante de Cristina Galmiche

Para preparar la piel frente al frío, o ayudarla a recuperarse después, Cristina Galmiche tiene claro que nada es mejor que la oxigenación facial. «Es uno de los tratamientos más completos que existen. Limpia en profundidad, fortalece la piel y devuelve la luminosidad incluso a los rostros más castigados». Esta propuesta está indicada para todo tipo de pieles y consigue que la piel respire, se libere de las impurezas, unifique su tono y recupere su vitalidad natural. Un auténtico reset cutáneo para los meses más fríos del año.

Los cosméticos del botiquín de urgencia

Cuando vivimos un resfriado o una gripe, nuestra piel del rostro se vuelva más sensible, apagada y seca. Para combatirlo, elegir bien los cosméticos es fundamental. ¿Qué productos son los más idóneos? Te hemos preparado la siguiente lista que deberías de tener a mano durante todo el invierno.

  • Limpiador suave. Los jabones fuertes van a resecar más la piel así que es mejor sustituirlos por otros en crema o gel para que eliminen todas las impurezas pero sin comprometer la barrera cutánea.
  • Sérum antioxidante. ¿Quieres recuperar la luminosidad y borrar los estragos del cansancio? Nada mejor que buscar un sérum con vitamina C, niacinamida o péptidos.
  • Crema hidratante suave. Durante la enfermedad, la congestión y la fiebre tienden a deshidratar la piel. Para recuperarnos, elegiremos una crema hidratante con ingredientes como la glicerina, la manteca de karité o el ácido hialurónico.
  • Bálsamos labiales y nasales. Aunque no recurras a ellos en tu rutina diaria, la sequedad y el roce de los pañuelos van a alterar profundamente la piel de alrededor de la nariz y los labios. Recupérate con bálsamos que calmen la irritación y prevengan de la aparición de grietas. Son recomendables aquellos que cuenten con aceite de almendras o manteca de cacao.
  • Protector solar. Da igual que no salgas de casa por estar enfermo o que lleves días sin ver la luz del sol. Aplica un protector ligero para evitar la aparición de esas manchas que pueden surgir si bajas las defensas.
  • Mascarillas. Es recomendable utilizarlas una o dos veces por semana. Con ellas, acelerarás la nutrición y verás cómo te reconfortan en cuestión de minutos. Busca propuestas que contengas aloe vera, avena o ácido hialurónico.

Mimar la piel con este tipo de cosméticos suaves, hidratantes y protectores detendrán las molestias propias de un catarro o una gripe. Confirma cómo es posible acelerar la recuperación y volver a mostrar un aspecto saludable.

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