Las clarisas recuperan el monasterio de Belorado tras el desahucio de las cismáticas
El abogado del comisario pontificio ha denunciado que «faltan muchas cosas» en el convento

Las monjas clarisas regresan al convento del Monasterio de Santa Clara de Belorado. | Tomás Alonso (EP)
«Está muy deteriorado, faltan muchas cosas», protestaba el abogado del comisario pontificio a las puertas del que ha sido durante casi dos años el escenario de un culebrón cismático que este jueves ha puesto fin a su primera temporada. Minutos antes, las monjas clarisas habían recuperado un monasterio de Belorado, con la ayuda de la Guardia Civil y la comitiva judicial, que ha permanecido okupado hasta las 3 de la madrugada por el grupo rebelde que lidera la exabadesa Laura García de Viedma. Aprovechando la discreción de la noche, han apagado la última luz y han huido para evitar la foto que plasmaba su derrota frente al arzobispado de Burgos.
Junto al citado letrado, el secretario y el portavoz de monseñor Mario Iceta, la procuradora y tres representantes de la Federación de clarisas que esta mañana recuperaban su casa. «Las quiero mucho. Me da mucha pena lo que han hecho, pero las quiero mucho. Ellas sabrán lo que han hecho, yo no lo consigo entender», aseguraba sor Amparo al hablar de las que eran sus compañeras de comunidad hasta 2024, cuando ella decidió que no formaba parte de la rebelión. «Muy contenta y deseando entrar para verlo», añadía pocos minutos después de recibir las llaves y justo antes de dar un paseo por los jardines traseros del convento junto a las otras dos representantes de la federación que han acudido a acompañarla.
La ejecución del desahucio se ha dilatado durante tres horas debido a que las partes han llevado a cabo un reconocimiento conjunto de todo el monasterio. Según los representantes del comisario pontificio, que defendían los intereses de la federación de Clarisas, en el monasterio «faltan documentos, muebles y el retablo», por lo que se ha levantado un acta muy detallada, como ha indicado su letrado, Gerardo Sanz Rubert. Ahora, la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aranzazu debe decidir cuál será la próxima comunidad que ocupe su recuperado inmueble o si este se destinará para otros fines.
Tres horas para completar el desahucio de las exmonjas
El lanzamiento comenzó pasadas las 9.30 de la mañana, cuando ha llegado a Belorado la comitiva judicial. Dentro estaban esperando los dos abogados de la defensa y el responsable de prensa de las exmonjas. Minutos después ha llegado su procuradora. A las 12 se ha iniciado el cambio de cerraduras, efectuado por cerrajeros procedentes de la localidad de Briviesca, también sede de los juzgados que han instruido esta causa de okupación.
Tal y como ha confirmado el responsable de prensa de las cismáticas, Francisco Canals, estas residirán en la casa de los padres de una de ellas, la exsuperiora, sor Isabel, en La Puebla de Montalbán, hasta que encuentren otra ubicación mejor. Así ponen punto y seguido a esta historia que comenzó en mayo de 2024 con la comunicación pública de que dejaban la Iglesia conciliar. Casi dos años después, ni son monjas ni son de Belorado.
Las exreligiosas huyeron en mitad de la noche
Las exmonjas de Belorado se marchaban de Belorado horas antes, en mitad de la madrugada, para no ser vistas. El objetivo era evitar la foto, ya que el Tribunal de Instancia de Briviesca (Burgos) se iba a personar en el monasterio a las 9.30 de la mañana. Según la información brindada por su portavoz, Francisco Canals, este quedó vacío a las 02:46 horas tras llevar a acabo un acto simbólico en el que han apagado una última vela en el altar de la iglesia y todos los interruptores del edificio.
Con esta marcha silenciosa, las cismáticas abandonan el lugar después de casi dos años de lucha contra la Iglesia católica y el arzobispo de Burgos -ahora también nombrado comisario pontificio del convento-, Mario Iceta, al que mencionaron por primera vez en su comunicado del 13 de mayo de 2024 en el que expresaban sus motivos para salir de su fe. Canals explicó este lunes que se tratará de un alojamiento temporal mientras estudian las alternativas que les han ofrecido a través de la campaña lanzada a principios de febrero para encontrar un convento, y por la que han recibido una treinta de propuestas de casas, fincas o inmuebles.
Las exmonjas, que han realizado durante los últimos días la mudanza después de que el juzgado rechazara su última petición de un mes de prórroga antes de ejecutar el desahucio. Tal y como ha confirmado el responsable de prensa de las cismáticas, Francisco Canals, estas residirán en la casa de los padres de una de ellas, la exsuperiora, sor Isabel, en La Puebla de Montalbán, hasta que encuentren otra ubicación mejor. Así ponen punto y seguido a esta historia que comenzó en mayo de 2024 con la comunicación pública de que dejaban la Iglesia conciliar. Casi dos años después, ni son monjas ni son de Belorado.
