Los derechos LGTBI, nombrados por primera vez en 41 años en una investidura

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Los derechos LGTBI, nombrados por primera vez en 41 años en una investidura
Foto: Elyssa Fahndrich

El hecho de que por primera vez en 41 años de democracia el candidato a la Presidencia del Gobierno «haya hablado tanto de la realidad LGTBI» en un discurso de investidura ha sembrado la esperanza en el colectivo de que «finalmente» se vayan a reconocer sus derechos.

Es el sentir del colectivo después de que Pedro Sánchez anunciara la aprobación de una Ley Integral para la Igualdad de Trato y la no Discriminación y reivindicara «el orgullo de la diversidad y el derecho a la diferencia».

Un hecho «novedoso», según el vicepresidente de la Federación Estatal de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Mané Fernández, quien ha destacado que es la primera vez que un candidato a la Presidencia del Gobierno verbaliza la «realidad» del colectivo, ya que hasta ahora «solo lo habían hecho algunos partidos» que llevaban la ley de igualdad LGTBI o una ley trans, como el caso de Unidas Podemos.

Sánchez desgranó su apuesta por una Ley contra la Discriminación de las Personas LGTBI que prohíba las llamadas terapias de reversión y la ley trans, fomentando la integración sociolaboral de estas personas y su plena participación en la vida política, social y cultural.

La FELGTB ya se ha puesto a disposición del nuevo Gobierno para trabajar de manera coordinada y con celeridad en la ley de igualdad LGTBI, «un texto fundamental para blindar los derechos del colectivo y castigar las violencias, discriminaciones e incidentes de odio, así como para prohibir las citadas terapias de reversión«.

Esta ley también defenderá e incluirá «los derechos de la t (transexuales)», asegura Fernández, entre los que cita «la autodeterminación de las personas transexuales, su despatologización, el derecho de los menores a su autodeterminación y la modificación de la Ley Orgánica 3/2007 para que las personas trans puedan hacer un cambio registral.

Esta última medida estaba contemplada en la anterior legislatura y no vio la luz debido a la disolución del Parlamento.

«Queremos que se reconozca el derecho a la autodeterminación y la no patologización de la realidad trans para poder tener un cambio registral, así como que los menores también puedan hacerlo», aspecto que hasta ha reconocido el Tribunal Constitucional, según Fernández.

Aunque la FELGTB planteé la inclusión de los derechos de las personas trans en esta ley general, Fernández ha dejado claro que si la Plataforma por los Derechos Trans presenta una ley específica, la apoyarán.

La FELGTB también considera imprescindible la modificación de la ley de asilo, para proteger los derechos del colectivo de migrantes y refugiados, como también reclaman «Kifkif» (Migrantes y Refugiados Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales).

Según ambas entidades, España es el mayor receptor del mundo de refugiados y solicitantes de protección internacional por la persecución y discriminación de los países de origen por su condición.

La adopción de medidas relacionadas con las familias y los derechos reproductivos son otras medidas que el colectivo reclama que contemple la futura ley de igualdad.

«No puede quedar fuera nadie que tenga derechos a las unidades de reproducción asistida que existen en este país», ha asegurado Fernández, y ha precisado que la FELGTB no se pronuncia sobre la gestación subrogada porque «no tiene nada que ver con el colectivo LGTBI».

Por ello, el borrador de la ley que quedó en el cajón en la legislatura pasada «ni siquiera lo contemplaba», ha recordado Fernández, al asegurar que «no es algo especifico del colectivo», ya que, según las estadísticas el 99% de los usuarios de la gestación subrogada son parejas heterosexuales.

Pero pese a la satisfacción por formar parte de la agenda del Gobierno, el representante de la FELGTB ha advertido de que el colectivo estará «atento y alerta», porque la oposición se ha radicalizado y «ahora existen discursos que se podrían calificar de discursos de odio».

Algo que lamenta que también suceda en la sociedad, donde ya no se evita lo políticamente incorrecto y «se ha abierto la veda para decir todo y en cualquier lugar».