García Caridad: «Lo más obsceno de Rubiales fue tocarse los genitales delante de la Reina»
Voz reconocible del deporte, ha dirigido Radio Marca y participó en el nacimiento de Antena 3 Radio y Antena 3 TV
La trayectoria profesional de Paco García Caridad tiene como primer referente a José María García y una cadena de radio en FM —Antena 3—, que conmocionó el mapa radiofónico español en los ochenta. Colaborador de El chiringuito, cuyo formato defiende en esta entrevista de Fuera de micrófono, ha sido testigo directo de grandes acontecimientos deportivos, pero también de momentos en los que prodigaba el juego sucio.
Denuncia las concesiones de emisoras de radio a «los amiguetes», no cree que la actuación del expresidente de loa RFEF, Luis Rubiales, en la final del Mundial Femenino pueda calificarse de «agresión sexual» y elogia el trabajo y los valores humanos de Javier Tebas, presidente de LaLiga. En definitiva, dice lo que piensa y expone sus razones y argumentos, sin temor a ser una nota discordante en el coro de las mayorías.
Paco García Caridad, como cualquier aficionado al fútbol, tiene sus colores, pero no siempre han sido los mismos. Fue del Real Madrid en su infancia y lloró con el gol de Pirri en la final de la 6ª Copa de Europa; se hizo socio del Atlético de Madrid, cuando su familia se trasladó a vivir cerca del Manzanares, y es hincha de la Unión Deportiva Las Palmas, la isla donde empezó su trabajo en 1982 y a donde volvió en 2017 para encargarse de la Dirección de Medios creada por el club amarillo.
Pese a que le discutan sus preferencias, insiste en que Juan Carlos Valerón ha sido uno de los mejores jugadores de la historia. «A mí me gustaba más que Zinedine Zidane, igual que me gustaba más Paco Buyo que Andoni Zubizarreta», afirma. Para gustos los colores. «Si Valerón hubiera jugado años más tarde, habría sido [en 2010] campeón del mundo».
Puestos a comparar, considera un despropósito decir que El chiringuito es el Sálvame del deporte y llama ignorantes a quienes se empeñan en buscarle tres pies al gato. «El programa Sálvame era un programa muy bien hecho, como lo es El chiringuito».
La mejor prueba de ello es que lleva ya 13 años en antena (Mega).
PREGUNTA.- Fuimos compañeros de promoción en la Facultad de Ciencias de la Información. ¿Cómo fueron tus primeros pasos profesionales?
RESPUESTA.- Radiofónicamente, empecé en la emisora de Antena 3 de Las Palmas de Gran Canaria, pero antes había estado en Mundo Cristiano. Tuve la suerte de conocer a don Jesús Urteaga, el cura de la tele. Publicó un libro titulado Siempre alegres para hacer felices a los demás. No he encontrado nunca mejor lema que ese. Además, aprendí a escribir con José Antonio Vidal-Quadras, que fue director de la revista Actualidad Española y dio clases en la Universidad de Navarra. En Mundo Cristiano estuve un año. Luego, conocí a José Miguel Gonzalo, que fue el encargado de montar la emisora de Antena 3 Radio en Las Palmas, y me dijo: ¿te quieres venir a Las Palmas? Antes, tuve la suerte de hacer un viaje del papa Juan Pablo II a Nigeria, Gabón y Guinea Ecuatorial. Hice también otro que realizó a Portugal para agradecerle a la Virgen de Fátima que le salvara la vida en el atentado que sufrió en 1981. No sé si lo sabes, pero la bala que le dispararon está puesta en la corona de la Virgen de Fátima. Fue un año en el que hice muchos reportajes y aprendí bastante de gente muy buena.
P.- ¿Por qué te pasaste del periodismo escrito a la radio?
R.- Todos teníamos ilusión de trabajar con José María García. Empecé como quien se tira a una piscina. Llegué a Las Palmas de Gran Canaria el 8 de septiembre de 1982 y el primer partido que retransmití fue Las Palmas-Osasuna, que acabó 2-1. Cuando escuché la narración que había hecho, dije: «Joder, ¡qué malo soy!».
P.- García era un jefe exigente, que daba caña. Alguna bronca te echaría.
R.- Claro que me echó alguna bronca. ¿Quién no ha recibido alguna llamada de atención, cuando no algo más, de José María García? Teníamos que estar muy atentos. Un día dice: «Venga, ronda del tiempo». Entonces, empezó Javier Ares a decir el minuto del partido y el resultado, pero sin lo del tiempo. García era muy intenso y aprendí mucho con él. Fui progresando, porque lo normal es que, al tercer partido, si no lo hubiera hecho bien, me dijera que me dedicara a otra cosa. Un día, en la radio, hice una crítica a un tuit del PP de Madrid, y me escribió Isabel Díaz Ayuso recordándome que había sido becaría mía. Me acuerdo que, siendo director de Radio Marca, le hicimos el primer contrato a Sara Carbonero, y a Matías Prats junior, que ahora está en Telecinco. Si quien está dirigiendo algo no se exige a sí mismo y a los demás, la cosa no funciona. Es como el padre en una casa. Después de Antena 3 Radio, en Las Palmas, en 1988 me fui a Zaragoza, compaginando a principios de los noventa la radio con las primeras desconexiones de Antena 3 Televisión. Viví el nacimiento de la FM, en 1982, y el de televisión privada, en 1991. Después, pasé al Grupo Recoletos y a la dirección de Radio Marca, donde estuve desde 2001 hasta 2016.
«Gaspar Rosety ha sido el mejor narrador de fútbol que ha tenido este país»
P.- En Antena 3 Radio tuviste de compañeros a Javier Ares, Siro López, Andrés Montes, Ernesto López Feito, Eduardo Torrico, Paco Suárez, Gaspar Rosety…
R.- Desde mi punto de vista, Gaspar Rosety ha sido el mejor narrador de fútbol que ha tenido este país. Es cuestión de gustos. El «piquito del área», jugadores al «túnel de vestuarios», cuando llegaba el descanso… A Matías Prats padre, con el que hice algunos partidos en televisión —he tenido esa gran suerte—, le decía que algunos me criticaban por hacer las narraciones parecidas a las de la radio. Entonces, él me comentaba que, a lo mejor, alguien se va a la cocina mientras estás narrando, y sigue escuchando la televisión. No la está viendo, pero la está escuchando. Además, la televisión también la ven los ciegos. Tienes que pensar en eso. Gaspar Rosety situaba perfectamente la pelota. Mentalmente, tienes que situarte en el campo y decir por dónde va la pelota. Rosety tenía, además de capacidad de narración, una voz impresionante. Estaba muy en contacto con gente de Argentina.
P.- ¿Javier Ares?
R.- En la narración del ciclismo, Javier Ares era un maestro, una cosa maravillosa. Cuando estás narrando en directo, tienes que disponer de un vocabulario muy amplio, para no repetirte. Ares es un tío muy formado, muy leído y que además sabe de ciclismo. Muchas veces, los periodistas no sabemos de algo. Yo, por ejemplo, no tengo ni idea de fútbol. Sé de periodismo porque llevo muchos años y supongo que he aprendido algo, pero de fútbol otros saben mucho más que yo. Javier era muy bueno narrando todo: ciclismo, baloncesto, fútbol. Podría narrar un partido de chapas sin problema.
P.- En baloncesto el especialista era Siro López y Fernando Soria coordinaba Deportes.
R.- Siro López y Andrés Montes hacían baloncesto y Fernando Soria era redactor jefe de Deportes, segundo de García, y Ernesto López Feito, que en paz descanse, coordinaba y organizaba todo. Ernesto también tenía una historia. Había trabajado en El Imparcial y escribía. De los que empezamos en Antena 3 Radio, se nos han muerto ya Gaspar Rosety, Andrés Montes, Eduardo Torrico y Ernesto López Feito. Antena 3 Radio fue un bombazo.
«El PSOE daba frecuencias de radio a los amiguetes por todas partes»
P.- Radio Marca fue una aventura, con muy pocas emisoras. ¿Cómo lo viviste?
R.- Yo había hecho los partidos de los lunes en Antena 3 TV, con Arsenio Iglesias y Raúl García de Loza, y presentado el bloque de Deportes nocturno, en el informativo de madrugada, con Fernando Ónega. En El chiringuito me sacan un sketch para decirme que soy madridista porque, en un partido de la Copa Intercontinental que jugó el Real Madrid con el Flamengo, dije en el informativo de Ónega: «El Madrid ha ganado 2-1, pero tampoco crea usted que ha jugado muy bien», a lo que él respondió: «¿Y si llega a hacer buen partido?». Le contesté: «Nos hubiéramos puesto a desfilar los madridistas». Me lo recuerdan mucho. Volviendo a tu pregunta, en 1999 me incorporé al diario Marca, como redactor jefe, y me avisaron de que tendríamos una radio digital. Pero, la radio digital no funcionó. Las cadenas con muchas emisoras sabían que la radio digital les iba a perjudicar, porque tenía una difusión amplísima, sin necesidad de frecuencias. Los concursos de emisoras convocados por la Administración eran como ponerles un pisito a los amiguetes de turno. El PSOE protegió muy bien a los amiguetes. Les daba frecuencias en todas partes. Luego, estos las alquilaban o las vendían. Esto fue así. A Radio Marca nos dio una frecuencia en Andalucía Gaspar Zarrías, que era el que mandaba, pero en Rosal de la Frontera (Huelva), mientras que a los demás les daba sitios mejores. Había mucho politiqueo.
P.- Conozco esa historia de mi etapa en Onda Cero.
R.- Como la radio digital prescindía de la discrecionalidad a la hora de conceder frecuencias, no se pusieron de acuerdo las empresas. En 1999 pusimos en marcha Radio Marca y empezamos a tener frecuencias. Montamos algunas de esas que se llamaban «alegales». ¡Oiga!, usted no puede tener emisoras alegales. Si aquí todo el mundo las tiene, amigo. Así empezamos la programación de 24 horas de deportes.
«Hay pocos futbolistas que digan cosas interesantes»
P.- Siendo director de Radio Marca, rescataste a Juan Manuel Gozalo y tuviste de colaborador a Julio César Iglesias, víctimas de los ERE de RTVE. ¿Alguna vez te llamó Florentino Pérez a la radio para quejarse?
R.- Sí. Me ha llamado. Los presidentes de clubes también llaman a tus superjefes. Tienes que lidiar con esas cosas. A mí, cabezas no me han pedido nunca; pero no sé si alguna vez han pedido la mía. Es verdad que ha habido algún episodio en que me decían que había llamado fulano para preguntar que qué estba haciendo. Y yo le decía a Antonio Fernández-Galiano, que era el presidente de Unidad Editorial, que podía venir fulano a dirigir la radio. Son cosas que no tienen ningún sentido. Cuanto más se pide la cabeza de alguien, más asegurado tiene el puesto, si el responsable de la compañía es un responsable con criterio y seguridades. Muchos dirigentes del fútbol tienen el umbral de la crítica muy bajo y la piel muy fina. Eres antibarcelonista si criticas a Joan Laporta y antimadridista si dices algo del Madrid. No ya de Florentino Pérez. Enseguida te tachan de antimadridista o antibarcelonista. Si con las presiones no logran apartarte del camino, te bloquean directamente el acceso a protagonistas de su institución. No te facilitan entrevistas con algún jugador y cosas así. Pero hoy en día casi todos los futbolistas dicen lo mismo, y hay pocos que digan cosas interesantes. Por no decir que lo cuelgan en sus redes sociales. Habrá que ver si los periodistas también tenemos la culpa de que vayan a programas que no son específicamente del mundo del deporte. Al público le interesa mucho más lo que diga el periodista que lo que diga el deportista, porque el deportista dice cosas sin interés.
«La radio nocturna tiene la mitad de audiencia que con García y De la Morena»
P.- ¿Por qué ahora hay tantas tertulias deportivas y más opinión que hace algunos años? ¿Porque no se puede tener a los protagonistas?
R.- Los clubes han bunkerizado mucho su producto y lo entiendo. Desde el punto de vista del club, se convierte en difusor de mensajes. Su mensaje es su producto y ese producto es para él. Ponen las imágenes y las declaraciones que ellos quieren del entrenamiento y las televisiones se ven obligadas a repetirlo. Visto así, lo entiendo, pero deberían permitir y tolerar que sus jugadores acudieran a los medios de comunicación, sobre todo a medios de referencia, para que el mensaje tenga mayor difusión. Al final, los clubes están patrocinados y en los periódicos salen las fotos de los patrocinios. Recuerdo que algún periódico, no sé si ABC, tapaba la publicidad de las camisetas. El consumo de información deportiva, y de información en general, ha cambiado mucho. Ha caído la prensa escrita, han subido los digitales —una prueba es THE OBJECTIVE— y van apareciendo cada vez más plataformas. El papel ha caído notablemente y la gente quiere escuchar al tertuliano. Yo hice una programación convencional adaptada al deporte en Radio Marca. La noche deportiva —se lo dije el otro día a José María García— tenía programas con un millón y medio de oyentes. La radio nocturna española tenía tres millones y medio de oyentes. Hoy está El larguero, El partidazo de COPE y Radioestadio noche, que tienen entre 770.000 y 300.000 oyentes. Es decir, menos de la mitad que cuando competían José María García y José Ramón de la Morena. Ha cambiado el consumo y se han incorporado nuevos medios. Sin desmerecer a quienes hacen El partidazo de COPE —un programa muy interesante, con una tertulia muy atractiva y con gente con mucho nombre—, ni a El larguero. Luego, aparece El chiringuito, con cuotas de pantalla del 4%, 4,5%, 5% y 6%, en un canal como Mega y en horario de medianoche.
P.- Fuiste del Real Madrid en la infancia, te pasaste luego al Atlético de Madrid, y más tarde te hiciste de la Unión Deportiva Las Palmas. ¿Cómo explicas estos vaivenes?
P.- Pues muy rápidamente. De pequeño era del Madrid y recuerdo llorar cuando marcó Pirri en la final de la Copa de Europa [1966], que ganamos al Inter de Milán. Tenía 9 años y me escapaba del colegio para ver los entrenamientos del Real Madrid. El tercer portero era Miguel Ángel, fallecido recientemente. Iba al bar Chiquitú, por Concha Espina, a pedir autógrafos a los jugadores del Madrid y también del Atlético, porque se juntaban allí. Luego, cuando cambiamos de casa y nos fuimos a vivir cerca del estadio Manzanares, mi padre me hizo socio del Atlético de Madrid.

P.- ¿Por una cuestión de cercanía?
R.- Era más barato. Primero, fue Fondo Sur, después Peña Rubén Cano y luego Frente Atlético. Renovaba el carnet en Barquillo, donde tenía las oficinas el Atlético de Madrid. Sentía simpatía por el Atlético. Había partidos del Atlético de Madrid contra el Real Madrid donde había 15.000 seguidores del Real Madrid. Y en el Bernabéu lo mismo. Los aficionados de uno y otro equipo se trasladaban en masa. Los jugadores del Atlético de Madrid iban al bar Abulense y al bar Granada. Veías salir a Leal, Ayala, Heredia, Luis Aragonés. Tomaban el aperitivo por allí o en una marisquería-cervecería del Paseo 15 de Mayo, al lado de Marqués de Vadillo. Cuando me fui a trabajar a Las Palmas, ¿de quién me hice amigo? Pues, de los jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas. Me hice de Las Palmas, claro que sí. Y luego simpaticé con el Zaragoza, cuando estuve en la emisora de allí.
«Javier Tebas tiene un corazón que no le cabe dentro del pecho»
P.- ¿Coincidió con la etapa buena del Zaragoza?
R.- Cuando llegué a Zaragoza, acababan de fichar a Radomir Antic, que después sería entrenador del fútbol español, una vez que le abrieron la puerta a Johan Cruyff para entrenar al Barcelona. Tuve de contertulio en Radio Marca a Javier Tebas, cuando era vicepresidente de LaLiga. Iba saltando, representando a distintos clubes. Fue presidente del Huesca y directivo del Alavés y creo que del Badajoz. Él sí que me llamó un día, siendo yo director de Radio Marca, cuando LaLiga quería cobrar a las emisoras de radio por retransmitir los partidos. Es un tío que trabaja mucho más que los demás y tiene un corazón que no le cabe dentro del pecho.
P.- Un poco antimadridista, quizá.
R.- Él dice que es madridista. ¿Recuerdas cuando LaLiga exigió que las cadenas de radio pagaran para entrar en los campos de fútbol y las radios se negaron? Él tenía relación conmigo y me dijo que podríamos entrar gratis y tener la exclusiva de las entrevistas a pie de campo, si nos desvinculábamos de las reivindicaciones del resto de las emisoras. Le dije que no podía hacer eso. Se hizo una rueda de prensa en la APM [Asociación de la Prensa de Madrid], con Javier Ares y gente de todas las radios. Además, de un anuncio de todas las radios para discrepar de lo que pretendía hacer la Liga de Fútbol Profesional. Javier Tebas ha cambiado LaLiga. La ha disparado; la ha puesto en órbita.
«Rubiales era un hombre de Sánchez y se convirtió en ‘esa persona a la que no conozco’»
P.- En El chiringuito no quisiste pronunciarte sobre el escándalo protagonizado por Luis Rubiales en la final del Mundial de Fútbol Femenino. No te sumaste al coro de quienes pedían su cabeza.
R.- No me sumé a ninguna cacería. Me parece que fue una perfecta cacería, para luego ver en qué ha quedado todo. Me parece que el gesto de Luis Rubiales no era forzado. No creo que forzara a Jenny Hermoso. Es más, Jenny Hermoso fue cambiando de opinión, porque recibió llamadas y presiones. Ese es mi punto de vista. Otra cosa es que Rubiales debiera salir de la presidencia de la RFEF. Considero que lo que hizo a Jenny Hermoso fue un abuso de poder, pero no creo que fuera un acoso. Es más, estoy convencido de que alguien no hace eso, si la otra persona se opone. Rubiales tenía mucha relación con las jugadoras de la selección. Tanto con Irene Paredes, como con Jenny Hermoso y Alexia Putellas, las capitanas. Albert Luque negociaba con ellas y se les concedían muchas de las reivindicaciones. Para mí, el gesto más obsceno de Rubiales fue llevarse las manos a los genitales delante de la Reina.
P.- En tu opinión, ¿Rubiales no comete una «agresión sexual»?
R.- No. Pero aunque lo sentencie un juez, hay muchas sentencias con las que los políticos no están de acuerdo. Yo respeto esa sentencia, pero no la comparto. Es más, con el paso del tiempo, creo que a Jenny Hermoso la utilizaron. Por eso no me sumé al coro de políticas que no han visto nunca el fútbol, ni les interesa, pero aprovechan la ocasión para sacar rédito. Luis Rubiales fue perseguido de mala manera. No digo que no tuviera que salir de la Federación de Fútbol por cualquier otro motivo, pero ¿por este? Si no hubiera sido por ese ‘piquito’, Rubiales seguiría de presidente de la RFEF. Era un hombre de Pedro Sánchez: «presidente, presidente, presidente». Luego ya, Luis Rubiales se convierte en ‘esa persona a la que no conozco’.
«A mí, me gustaba más Juan Carlos Valerón que Zinedine Zidane»
P.- Además de poseer la Insignia de Oro y Brillantes de la Unión Deportiva Las Palmas, siempre has sido un ferviente admirador de Juan Carlos Valerón, hasta el punto de compararlo con Zinedine Zidane.
R.- Para mí, Juan Carlos Valerón ha sido uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. El que más se parece a él ahora, procedente también de Canarias, es Pedri, al que conocí de juvenil en La Casa Amarilla. A mí me gustaba más Valerón que Zidane. Yo no dije que fuera mejor, sino que me gustaba más. Igual que me gustaba más Paco Buyo que Andoni Zubizarreta. ¿Era mejor Buyo? Para Clemente, no era mejor. O le gustaba más Zubizarreta. A mí me gustaba más Buyo, y lo argumento: tenía más reflejos, era más rápido, jugaba bien con los pies… Le quiso el Barcelona, vaya. Si Valerón hubiera jugado unos años más tarde, habría sido campeón del mundo [2010]. Era un genio. El último año que estuvo en la U.D. Las Palmas todo el mundo se hacía fotos con él. He visto fotografías de Sergio Ramos y de Andrés Iniesta con Valerón. Después de una comida, en la que estaban Valerón y Emilio Butragueño, Florentino Pérez me dice: «hazme una foto con Valerón».
P.- ¿Existe también la polarización en el deporte, especialmente entre el FC Barcelona y el Real Madrid?
R.- Es que es buena para el negocio. Cuando me preguntan por qué no hablamos más de otros equipos, siempre respondo con la misma pregunta: ¿de quién se habla más en la Comunidad Valenciana, del Villarreal o del Valencia? ¿Quién está mejor clasificado o quién tiene más seguidores? La gente quiere que hablemos del Real Madrid y del Barcelona. ¿Cuál es el segundo equipo de Cataluña? El Real Madrid.
«Quien diga que ‘El Chiringuito’ es el ‘Sálvame’ del deporte es un ignorante»
P.- ¿Cómo valoras a las nuevas generaciones de periodistas deportivos y la tendencia a mezclar información con espectáculo?
R.- Formo parte de El chiringuito y estoy honrado de estar en esa familia; en ese proyecto extraordinario montado por Josep Pedrerol. No es fácil estar 13 años consecutivos en Mega, día tras día, noche tras noche. Porque la televisión quema mucho. Eso se debe a un trabajo, a una trayectoria y a una labor incansable. Lo digo así porque veo cómo trabaja ese grupo de gente. Me recuerda los comienzos de Radio Marca, donde había gente muy joven, comprometida y apasionada con su trabajo. Como cuando empezamos en Antena 3 Radio con García. Éramos un equipo lanzado, que se comía el mundo. Cuando alguien dice que El chiringuito es el Sálvame del deporte, les digo que desprestigian a Sálvame y que son unos ignorantes. Primero, porque Sálvame puede gustar más o menos, pero hay que verlo. Bueno, hay un canal que no he visto nunca ni lo voy a ver: Canal Red. No me interesa porque me parece la tribuna de un partido, con una persona que ha hecho negocio con la política de una manera terrible. Sálvame era un programa muy bien hecho, técnicamente perfecto, como lo es El chiringuito. No hay que mirar solo la forma, sino el fondo de las cosas.
P.- La gente se queda con la broma de Juanma Rodríguez, si sale esposado…
R.- Juanma Rodríguez es un tío brillante. Tomás Roncero también. Lo que pasa es que la televisión también es espectáculo. El chiringuito es un debate, con información que aportan periodistas de la redacción con muchas fuentes. Con Edu Aguirre, Juanfe, Alex Silvestre… Con todos. Con un Diego Plaza que sabe de fútbol internacional lo que no está escrito; un tipo que estudia, se preocupa y tiene rigor. Cuando la gente de El chiringuito va a Miami, a Colombia o El Salvador, no dejan de saludarles. Edu Aguirre, en Miami, no podía dar un paso. Es un fenómeno global.
P.- ¿Tú lo habrás vivido también?
R.- Un día me mandó un amigo una fotografía en la que salía yo en El chiringuito, sacada de una pantalla de televisión instalada en un aeropuerto en República Dominicana. Y eso que yo voy solo una vez a la semana al programa. He estado con Pedrerol en Las Palmas de Gran Canaria y no podía dar un paso. Es impresionante; un fenómeno social.
«José María García marca un antes y un después en el periodismo español»
P.- ¿Volverías a repetir lo que has hecho en tu trayectoria de periodista deportivo?
R.- Lo repetiría. Cuando empezamos en la Facultad de Ciencias de la Información, era un momento difícil. Fue el año que murió Franco y había grises [policías] con casco por todos los lados. Yo trabajaba, desde COU, en el servicio de reprografía de la Junta de Energía Nuclear. Pero me gustaba la radio, y narraba partidos de fútbol en mi casa. Escuchaba a José María García en Cadena SER. Fue un bombazo. García marca un antes y un después en el periodismo deportivo español. Sin lugar a dudas.
P.- Prestigió la información deportiva.
R.- Antes era una especie de subgénero del periodismo. José María García genera una ola y una explosión del periodismo deportivo. Lo pone en la dignidad que tenían otros temas. García había mamado de la escuela del Diario Pueblo, como Juan Manuel Gozalo. Me alegra que lo hayas citado antes, porque también fue un bombazo, con Radiogaceta de los Deportes.
P.- Muchas gracias, Paco.
R.- Gracias a ti por invitarme a esta ventana de THE OBJECTIVE. Escucho a vuestro director, Alvaro Nieto, en las tertulias de COPE y lo veo en el informativo de Antonio Naranjo en Telemadrid. Sigo las exclusivas de Ketty Garat y creo que hay que reivindicar su trabajo, a pesar del acoso, silencio y persecución que le han hecho hasta sus propios compañeros. Por cierto, una persecución que ella no ha rentabilizado, como hacen otras muchas personas para sacarle partido.
[¿Eres anunciante y quieres patrocinar este programa? Escríbenos a [email protected]]
