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Hyundai reinventa su Ioniq 6 con autonomía de Tesla y precio de BYD

Los coreanos apuestan por un diseño trabajado, autonomía competitiva y precio ajustado

Hyundai reinventa su Ioniq 6 con autonomía de Tesla y precio de BYD

El nuevo Hyundai Ioniq 6.

Cuando el Hyundai Ioniq 6 debutó sorprendió por su silueta casi conceptual. Su silueta tan personal le hacía identificable de forma instantánea en un momento en que los coches se parecen cada vez más. En 2026 vuelve con una actualización profunda, más autonomía, más eficiencia y una rebaja de precio que lo sitúa en mejor posición frente a los Tesla y los emergentes BYD.

El rediseño exterior, lo primero con lo que se topa el observador, no se limita a pulir detalles. El frontal adopta una mirada más afilada, con ópticas divididas en módulos independientes y una firma luminosa que ensancha de manera aparente el conjunto. El paragolpes se redefine, la parrilla inferior cambia de dibujo y el capó parece ahora más bajo. En la parte trasera desaparece el pequeño alerón bajo la luneta y gana protagonismo la cola de pato integrada en el portón. El resultado es un coche más limpio, más maduro en presencia y fiel al concepto de Electrified Streamliner que define su ADN.

Las proporciones se mantienen intactas. Con 4,93 metros de longitud y una batalla de 2,95 metros, el IONIQ 6 ofrece unas cotas que lo acercan a berlinas del segmento superior. No es un sedán compacto disfrazado, sino un coche grande con ambición global. Su coeficiente aerodinámico de 0,21 cx sigue siendo uno de los mejores del mercado, un dato que no se queda en el papel, sino que incide en consumos y autonomía real.

En el habitáculo, el salto es más evidente de lo que parece en imágenes. El nuevo volante mejora la ergonomía y aporta un aire más clásico, mientras que la consola central rediseñada suma huecos y pone un poco de orden. La doble pantalla corrida de 12,3 pulgadas para instrumentación y multimedia continúa como eje tecnológico, y ahora va acompañada de mandos físicos para el climatizador. Hyundai ha trabajado en la calidad percibida con materiales de mejor tacto en puertas y zonas altas, lo que refuerza la sensación de coche bien construido.

El acabado Light, protagonista de la oferta, demuestra que la versión de acceso ya no implica limitaciones. De serie incluye llantas de 18 pulgadas, faros LED, cuadro digital, navegador integrado, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, sintonizador de radio digital DAB, cargador inalámbrico y climatizador bizona con bomba de calor. La dotación en seguridad es amplia, con control de crucero adaptativo, mantenimiento activo de carril, asistente de arranque en pendiente, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, reconocimiento de señales y sensores de aparcamiento delanteros y traseros.

En términos de espacio, la larga distancia entre ejes se traduce en un amplio margen para las piernas, con especial reflejo en las plazas posteriores. Dos adultos viajan con comodidad y sensación de amplitud lateral correcta, aunque la caída del techo condiciona la altura para quienes superan cierta estatura. El maletero ofrece 401 litros, una cifra algo discreta para un coche de casi cinco metros, pero suficiente para el uso habitual. Se complementa con un compartimento delantero de hasta 45 litros en las versiones de tracción trasera, útil para guardar cables o pequeñas mochilas.

Bajo el suelo se encuentra la clave de su propuesta: un poderoso acumulador. La versión en promoción monta una batería de 63 kWh asociada a un motor trasero de 170 CV. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y alcanza 185 km/h, cifras acordes con su enfoque racional. Lo verdaderamente relevante es su autonomía homologada de 521 kilómetros en ciclo WLTP. Con este dato, el IONIQ 6 deja de ser un eléctrico para ciudad y pasa a ser un coche para todo, capaz de afrontar desplazamientos largos.

Para quienes buscan un alcance superior, una batería de 84 kWh eleva la autonomía hasta 680 kilómetros en la versión de tracción trasera con 228 CV. Existe una tercera variante de tracción total con dos motores que entrega 325 CV y una autonomía que ronda los 650 kilómetros según configuración y llanta elegida. En todos los casos mantiene arquitectura de 800 voltios, que permite cargas rápidas. La batería pasa del 10 al 80 por ciento en torno a 18 minutos en condiciones óptimas. Esta capacidad de recuperación es uno de los argumentos que lo sitúan en igualdad de condiciones frente a rivales de precio superior.

En marcha conserva su personalidad. La puesta a punto no ha sufrido cambios drásticos. El IONIQ 6 sigue destacando por su confort de rodadura, con una suspensión que filtra con solvencia y un aislamiento acústico bien trabajado. No busca ser un deportivo camuflado, aunque el acabado N Line aporta una estética más agresiva. Su territorio natural son los viajes largos, donde la estabilidad a velocidad sostenida y el bajo consumo marcan la diferencia.

Precio contenido en su segmento

El Ioniq 6 Light con batería de 63 kWh parte de 44.045 euros sin promociones. Con el descuento vigente de 3.595 euros, el precio final se sitúa en 40.450 euros antes de otras ayudas o campañas. En un contexto en el que la electrificación sigue asociada a un sobrecoste frente a modelos de combustión, esta rebaja se convierte en un mensaje: Hyundai quiere volumen.

En el frente competitivo, el Tesla Model 3 continúa como referencia por eficiencia y red propia de carga. Sin embargo, el Hyundai responde con mayor tamaño exterior, una arquitectura de 800 voltios que permite tiempos de carga muy competitivos y un interior con planteamiento más tradicional, con presencia de botones físicos que muchos conductores prefieren frente al minimalismo absoluto del modelo californiano.

En el ámbito premium, el BMW i4 apuesta por un tacto dinámico más marcado y una imagen de marca consolidada. Frente a él, el modelo coreano ofrece más espacio longitudinal, una eficiencia aerodinámica superior en las versiones de mayor autonomía y un precio de partida más contenido. El Polestar 2 representa la alternativa escandinava con diseño sobrio y sistema basado en Android Automotive, pero no alcanza los 680 kilómetros de alcance máximo que Hyundai propone en su variante de 84 kWh. Y luego está la ofensiva china, con BYD como uno de los actores con más colmillo: el Seal.

Coche original, discreción eficiente

En un mercado dominado por SUV eléctricos, su silueta de berlina aerodinámica es toda una rareza. No apuesta por la altura ni por la imagen campera, sino por la física y la optimización del flujo de aire. Esa elección se traduce en kilómetros adicionales sin necesidad de baterías gigantescas ni pesos desorbitados. El Ioniq alberga mucha sensatez.

Esa coherencia puede ser su mejor arma. Las marcas compiten con cifras espectaculares y campañas agresivas y, sin embargo, el reinventado Ioniq 6 apuesta por la suma de factores: diseño trabajado, tecnología contrastada, autonomía competitiva y precio ajustado. Puede que no sea el eléctrico más mediático del escaparate, pero sí uno de los más completos. Y, en tiempos de decisiones meditadas, eso vale más que cualquier promesa grandilocuente.

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