Al menos siete muertos, entre ellos un policía, en un atentado suicida en Kabul

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Al menos siete muertos, entre ellos un policía, en un atentado suicida en Kabul
Foto: Rahmat Gul

Al menos siete personas, entre las que se encuentra un policía, han fallecido este lunes en Kabul en un atentado suicida cometido contra un grupo de ulemas, nombre con el que se conoce a los estudiantes legales del islam y la sharia. El ataque, que también ha dejado cerca de 10 heridos, se ha producido poco después de que el grupo de religiosos integrado por 3.000 personas, según los medios locales, calificara como pecados el terrorismo y los actos suicidas, ha informado la policía.

El portavoz del Ministerio del Interior, Najib Danish, ha explicado que el responsable del atentado llegó a pie al lugar de los hechos. Por el momento, ningún grupo ha reivindicado el atentado, aunque los talibanes y la rama del grupo yihadista autodenominado Estado Islámico actúan con frecuencia en Kabul.

«Nuestras informaciones indican que el ataque ocurrió cuando los invitados estaban abandonando la carpa» donde tuvo lugar la reunión, alrededor de las 11.30 hora local, ha explicado el portavoz de la Policía, Hashmat Stanikzai. El atacante detonó el explosivo que llevaba fuera de las instalaciones, ha añadido Stanikzai. En este lugar, conocido como Loya Jirga o ‘Gran Consejo’, suelen reunirse la cúpula del clero y funcionarios del Gobierno.

Un portavoz del Gobierno ha publicado en Twitter el contenido de la controvertida fetua —como se conocen los pronunciamientos legales en el Islam—, que califica los atentados suicidas y las explosiones como «contrarios al Islam» y «grave pecado». «Las guerras que están en curso en Afganistán no tienen ningún fundamento legal» ni «ningún valor religioso ni humano«, precisa el texto, que remarca que «solo los afganos son sus víctimas», informa AFP.

Kabul ha sufrido varios ataques suicidas en lo que va de año. El más grave se produjo en enero, cuando los talibanes hicieron estallar una ambulancia bomba cerca del antiguo Ministerio de Interior, donde aún operan algunas dependencias oficiales, lo que causó más de un centenar de muertos. El último ataque de este tipo ocurrió la semana pasada, cuando un grupo de insurgentes asaltó el Ministerio de Interior y provocó un enfrentamiento de alrededor de dos horas en el que murieron los ocho atacantes y un policía, informa Efe.