Rodrigo Lanza, condenado a cinco años por el crimen de los tirantes

A la pena de cárcel se suma el pago de una indemnización de 200.000 euros en concepto de responsabilidad civil

Por: The Objective

Energía y medioambiente
Rodrigo Lanza, condenado a cinco años por el crimen de los tirantes
Foto: Javier Cebollada

Rodrigo Lanza ha sido condenado a cinco años de prisión por un delito de lesiones dolosas en concurso ideal con homicidio imprudente por el conocido como «crimen de los tirantes», según la sentencia de la Audiencia de Zaragoza, en la que el magistrado se ajusta al veredicto emitido por el jurado popular. El fallo judicial señala el agravante de haber actuado por motivos ideológicos.

A la pena de cárcel se suma el pago de una indemnización de 200.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Además, deberá pagar 5.620 euros al Servicio Aragonés de Salud por los gastos generados.

El jurado popular considera que la agresión Lanza, que lleva casi dos años en la cárcel de Zuera, donde ingresó dos días después de los hechos, no fue la causa más probable de la muerte de Víctor Laínez, sino que fue el impacto de su cráneo contra el suelo el que le causó la muerte, por lo que no se le ha declarado culpable de asesinato, como pedían la Fiscalía y las acusaciones particular y privada.

El jurado popular declaró culpable de la muerte de Víctor Laínez a Rodrigo Lanza el 15 de noviembre. Además, los miembros del jurado asumieron que sus motivos habían sido ideológicos o políticos y que era responsable de homicidio imprudente. Por su parte, la Fiscalía defendió en todo momento que lo que motivó la acción violenta de Lanza fue que la víctima, de 55 años, vestía unos tirantes con la bandera española, por lo que pedía 25 años de cárcel por el crimen cometido en un bar de Zaragoza en 2017.

El juez ha acordado reconocer los casi dos años de prisión provisional de Lanza para el cumplimiento de la condena de cinco años, pero ha señalado que por el momento «continuará en prisión». 

El condenado ya había estado en prisión tras haber dejado tetrapléjico a un guardia urbano de Barcelona en el año 2008.