La atención primaria en la UE, al límite: solo uno de cada cinco facultativos es médico de familia
La OCDE advierte de la escasez de estos profesionales en un momento en el que el sector se encuentra bajo presión

Concentración de médicos de AP. | EP
La atención primaria se desangra en toda Europa. Solo el 20% de los médicos de la UE son médicos de familia en un momento en el que el sector se encuentra bajo presión debido al envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas y la escasez de personal. Así lo refleja el último informe de la OCDE: Health Policy Reform Trends in the EU.
«Un desafío clave que afecta a la atención primaria en la mayoría de los países de la UE es la escasez de médicos de cabecera y otros profesionales de atención primaria (por ejemplo, enfermeras de familia), sumada a una distribución desigual entre las zonas rurales y urbanas, y entre los sectores público y privado», advierte el informe, que señala que, de media, en los países de la UE, solo uno de cada cinco médicos (20%) era médico de familia en 2023, frente al 22% en 2013.
Bélgica es el país que más médicos de cabecera tiene (cerca de un 40%). Le siguen, por encima de la media, Luxemburgo, Chipre, Irlanda, Francia, Países Bajos, Letonia, España, Estonia y Lituania. Por debajo de la media, la OECD sitúa a: Malta, Eslovenia, Noruega, Rumania, República Checa, Alemania, Suiza, Dinamarca, Croacia, Austria, Bulgaria, Islandia, Hungría, Italia, Polonia y en última posición, Grecia.
Esta escasez, explica la OCDE, se debe al limitado número de graduados en medicina que optan por la medicina general y a la «inadecuada» alineación entre los sistemas de formación y las necesidades del mercado laboral, mientras que un gran número de profesionales de atención primaria alcanzan la edad de jubilación. «Las malas condiciones laborales y la elevada carga de trabajo contribuyen a la disminución del atractivo de la atención primaria como especialidad, así como a los problemas de retención», indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que también destaca que los médicos de cabecera suelen concentrarse en zonas urbanas y prósperas, «dejando a las regiones rurales y socioeconómicamente desfavorecidas desatendidas».
Esta situación tiene lugar en un contexto de presión creciente, con la demanda aumentando a medida que la población envejece y las enfermedades crónicas y la multimorbilidad se vuelven más prevalentes. Según el informe, en 2024, más de un tercio de los adultos europeos (35%) reportaron una enfermedad o problema de salud de larga duración, y esta proporción alcanzó el 60% entre las personas mayores de 65 años. En 2024, el 22% de los adultos en la UE tenía 65 años o más; y se espera que esta proporción alcance el 30% para 2050.
El informe valora la atención primaria, al tiempo que destaca su capacidad para gestionar enfermedades crónicas y evitar así costosos ingresos hospitalarios. Al comparar las tasas de ingresos hospitalarios evitables por diabetes con los niveles de gasto per cápita en atención primaria en los países de la UE, surge un patrón claro. «En general, los países que destinan más recursos a la atención primaria tienden a tener tasas más bajas de ingresos hospitalarios evitables por diabetes. Esto resalta la importancia de la atención primaria como el ámbito clave para el manejo de pacientes con enfermedades crónicas y la prestación de una atención integral y centrada en el paciente».
Reformas de la atención primaria
Por otro lado, la OCDE subraya el esfuerzo de los países de la UE por mejorar la atención primaria con varias reformas al respecto, aunque sostiene que el reto ahora reside en mantener esas reformas. Por ejemplo, destaca que en Austria, Estonia y Suecia se utilizan incentivos financieros como salarios más altos, bonificaciones, tasas de capitación más altas y apoyo a la reubicación para atraer a médicos de cabecera a zonas desatendidas.
Chequia, Grecia y Eslovaquia han introducido subsidios para médicos jóvenes especializados en medicina general, mientras que Eslovenia aplicó nuevos modelos de pago e incentivos financieros para apoyar a médicos de cabecera y pediatras, especialmente en el sector público. En España, las plazas de médicos de cabecera difíciles de cubrir se incentivan mediante bonificaciones financieras, apoyo a la vivienda, oportunidades de desarrollo profesional y mejores medidas para conciliar la vida laboral y personal.
Además de los incentivos financieros, algunos países están llevando a cabo otras medidas para impulsar la atención primaria, ya que —hace hincapié la OCDE— «los incentivos financieros por sí solos no son efectivos y las políticas para impulsar la atracción y retención requieren un conjunto de medidas integrales». Letonia da prioridad a los solicitantes que se comprometen con la práctica rural y Malta ofrece mejores perspectivas profesionales en medicina familiar.
Austria planea introducir una nueva especialidad de cinco años en medicina general y familiar a mediados de 2026, junto con incentivos para la creación de puestos de difícil acceso en zonas desatendidas. Algunos países han reestructurado la formación especializada en medicina general (Dinamarca e Islandia) y ampliado la capacidad de formación en este campo (Bélgica, Francia, Países Bajos, Polonia, Portugal y Suecia).
Promover la delegación de tareas entre médicos y otros profesionales de la salud también es un aspecto central de las reformas de la atención primaria. Enfermeras y matronas asumen responsabilidades más amplias en varios países (Dinamarca, Francia, Lituania, Eslovenia y España). Bulgaria, por su parte, ha aplicado reformas para permitir que auxiliares médicos, enfermeras y otro personal paramédico gestionen consultas independientes y prescriban medicamentos seleccionados.
En Bélgica, Francia, Irlanda, Polonia y Portugal se han reforzado las funciones de los farmacéuticos para reducir la demanda de consultas médicas. En Rumanía, los médicos de cabecera desempeñan ahora un papel más importante en la detección y prescripción de medicamentos para casos no complejos (es decir, pacientes con diabetes sin complicaciones o menos grave que pueden tratarse de forma segura en atención primaria) para aumentar el atractivo de la profesión. Y, por último, algunos países han creado nuevas funciones en atención primaria; por ejemplo, Letonia introdujo la figura del enfermero de atención general, y Bélgica y Eslovaquia crearon la figura del auxiliar de consulta para apoyar a los médicos de cabecera en las tareas administrativas.
