The Objective
Sanidad

Los médicos avisan de que el plan de Mónica García les condenará a fugarse a la privada

Luchan por «mejorar la calidad de la asistencia» y prevén una huelga larga por la falta de diálogo del Gobierno

Los médicos avisan de que el plan de Mónica García les condenará a fugarse a la privada

Concentración de médicos este lunes en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. | EFE

Los facultativos que se han plantado contra el estatuto marco propuesto por el Ministerio de Sanidad prevén una huelga larga ante la falta de diálogo del Gobierno y denuncian que, de prosperar estos planes, los médicos no tendrán más remedio que huir en masa a la sanidad privada. Subrayan que por primera vez su reivindicación no es para mejorar sus condiciones laborales, sino para lograr asegurar la calidad de la asistencia en la sanidad pública.

«Pedimos disculpas a la ciudadanía, estas movilizaciones son en primerísimo lugar para mejorar la calidad de la atención que les prestamos y perdemos dinero con esta huelga, pero estamos en una situación en que es esto o, si no lo conseguimos, esto derivaría en un sistema que se acercaría mucho al americano», subrayan los sindicatos corporativos que secundan la movilización. Su razonamiento es que, de consolidarse el estatuto planteado, «los médicos renunciarían de forma mayoritaria», ya que les dificultará su trabajo y «los hospitales privados sacarán médicos de la pública porque ofrecerán más dinero y te vas donde te valoran mejor».

«Quedarán tan pocos que podrás ver al médico si lo pagas, y si no, te verá un montón de gente en la sanidad pública que no serán médicos y tendrán un médico atado a la pata de una mesa para resolver los marrones que los otros no han podido resolver, pero la asistencia perderá calidad», lamentan los facultativos organizados a través del Comité de Huelga, que conforman la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).

Fuentes de CCOO, uno de los sindicatos que, junto a SATSE-FSES, UGT y CSIF, sí ha secundado el preacuerdo con el ministerio de Mónica García, discrepan de esta visión, aunque reconocen que la huelga es «legítima» y «tiene que ver con el estatuto marco». «Nosotros hemos firmado el acuerdo, no somos un sindicato corporativista y los trabajadores de la sanidad somos todos, desde el celador y el administrador hasta el médico, las condiciones laborales de todo el mundo se deben mejorar».

Xavier Lleonart, secretario general de MC, afirma que «este estatuto marco no iguala» a los sanitarios, sino que «abunda en la desigualdad y la discriminación del colectivo médico dentro del personal sanitario», por lo que reclama un marco específico para la profesión. Los planes gubernamentales han provocado indignación tanto en parte de la profesión médica como de la enfermería, y los detractores reprochan que se pretende solucionar la escasez de profesionales con una igualación de funciones carente de lógica. Dependiendo de la región, el seguimiento de la huelga ha sido de entre el 39 y el 90%, según los sindicatos convocantes, y de entre el 1 y el 27%, según las comunidades autónomas.

«Tenemos la impresión, por la falta de diálogo de las Administraciones, que se piensan que ya nos cansaremos; van muy equivocados», advierte Lleonart, que apunta a la necesidad de atender «el cambio generacional», ya que «el baby boom se tragaba todas las horas del mundo, pero se está jubilando y la está relevando una generación que, sin perder la vocación, necesita conciliar y ser persona antes que sanitario».

«Es el cambio de paradigma y las Administraciones no se quieren dar cuenta de que tienen en frente esta situación contra la que se acabarán estrellando», manifiesta el representante del sindicato médico mayoritario en Cataluña. Además, reprocha que el preacuerdo ha sido suscrito «por sindicatos que dicen que representan a los médicos, pero a la hora de la verdad no nos representan». «El estatuto marco defiende que el médico es tan especial que tiene el dudoso privilegio de que se le pueda obligar a trabajar 24 horas seguidas o tener una situación en la cual se le puede obligar a trabajar hasta 48 horas semanales».

Publicidad