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Sanidad

El sector del vapeo denuncia la venta ilegal de productos chinos sin impuestos ni controles

La UPEV alerta de que la venta libre asfixia al comercio especializado y facilita el acceso de menores a los ‘vapeadores’

El sector del vapeo denuncia la venta ilegal de productos chinos sin impuestos ni controles

Persona vapeando. | Zuma Press

El sector profesional del vapeo en España atraviesa su momento más delicado. La Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) denuncia la proliferación de productos de fabricación china vendidos de forma ilegal en establecimientos no especializados, sin aplicación del impuestazo ni control sanitario, una situación que —asegura— está distorsionando el mercado.

Según los resultados de una encuesta elaborada por la organización entre tiendas especializadas a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el 92% afirma estar sufriendo una caída significativa de facturación desde la entrada en vigor del nuevo gravamen y el auge de estos canales de venta paralelos. La patronal sostiene que no se trata de una caída del consumo, sino de un desplazamiento hacia puntos de venta en los que no se verifica la edad de los compradores ni se cumplen las obligaciones fiscales y regulatorias. Casi la mitad de los establecimientos (47,9%) declara pérdidas de entre el 25% y el 50%, mientras que un 16,7% asegura haberse quedado sin más de la mitad de sus ingresos.

Para la patronal, el descenso no responde a una caída del consumo, sino a un desplazamiento de la demanda hacia puntos de venta en los que —aseguran— no se están aplicando ni los controles fiscales ni las exigencias sanitarias previstas en la normativa. El 95,8% de los encuestados afirma que clientes han acudido a sus tiendas preguntando por productos ilegales que sí se comercializan en bazares, locutorios o tiendas de conveniencia cercanas.

«El precio, junto con la accesibilidad, es el problema fundamental», afirma Arturo Ribes, presidente de la UPEV. Según explica, mientras las tiendas especializadas han repercutido el impuestazo, en bazares (38,3%) o en páginas web de terceros países (27,8%) los vapeadores continúan vendiéndose a menor coste y, en algunos casos, sin cumplir la normativa vigente. «El consumidor prioriza el precio frente a la seguridad».

El acceso de menores sin controles

La organización advierte además de que estos canales no especializados estarían facilitando el acceso de menores al vapeo. Ocho de cada diez profesionales (79,2%) aseguran que en esos establecimientos no se verifica la edad ni se aplica correctamente el impuesto correspondiente. A juicio del sector, esta situación no solo genera competencia desleal, sino que agrava un problema de salud pública al poner en el mercado productos que no han pasado controles sanitarios.

Palés de vapers procedentes de China en un supermercado español a la vista de menores. | Cedida

El impacto también se refleja en el perfil de clientes. El 58,3% de las tiendas señala que la pérdida se concentra en el segmento de entre 18 y 30 años, el grupo más sensible al precio, mientras que solo el 4,2% detecta descensos significativos entre consumidores de 46 a 65 años. Además, el 77,1% afirma que parte de sus antiguos clientes ha vuelto al tabaco tradicional tras la subida de precios.

El sector del vapeo en España está compuesto por alrededor de 600 tiendas especializadas, en su mayoría microempresas y negocios de autoempleo. El 83,7% cuenta con entre cero y tres empleados y solo el 9,3% supera los diez trabajadores. Es precisamente en este tejido donde se concentran las mayores dificultades: uno de cada cinco establecimientos declara pérdidas superiores al 50% y, si la situación no mejora en los próximos seis meses, el 48,6% prevé despedir al menos a un empleado. Cuatro de cada diez tiendas anticipan, además, la destrucción de entre dos y cuatro puestos de trabajo.

La UPEV reclama un modelo de venta regulada que garantice control fiscal, verificación de edad y seguridad sanitaria. «La actual situación está expulsando al comercio profesional y favoreciendo la proliferación de productos ilegales consumidos por menores», concluye Ribes. El sector contrapone la situación actual con la nueva ley antitabaco impulsada por la ministra de Sanidad, Mónica García, que establece que el tabaco solo puede adquirirse en estancos y puntos de venta con recargo autorizados. Frente a ello, denuncian que los dispositivos de vapeo pueden comprarse en tiendas de conveniencia, bazares, peluquerías, gasolineras o establecimientos de cosmética sin un control efectivo de acceso a menores.

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