Sigue la búsqueda de un cocodrilo de 250 kilos desaparecido en Simancas, Valladolid

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Sigue la búsqueda de un cocodrilo de 250 kilos desaparecido en Simancas, Valladolid
Foto: NACHO GALLEGO

La Policía Local y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil  están buscando a un cocodrilo avistado en la zona de Pesqueruela, en el término vallisoletano de Simancas el pasado fin de semana. Se trata de un cocodrilo de aproximadamente un metro y medio y de aproximadamente 250 kilos, que ahora una decena de efectivos trata de localizar y capturar. Los agentes han acordonado varias zonas para impedir que la gente acceda al área situada en el camino de Pesqueruela, un triángulo en la confluencia del río Pisuerga con el Duero, que dista aproximadamente una veintena de kilómetros de Valladolid capital.

La policía baraja como una de las hipótesis que el cocodrilo haya llegado a la zona tras ser abandonado por alguna persona. Un biólogo identificó este domingo huellas en la ribera de la confluencia de los ríos Duero y Pisuerga que pueden corresponder a las de un «cocodrilo del Nilo», una especie considerada peligrosa, pero también asustadiza, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

Los expertos pretenden rastrear la zona con precaución para evitar que el animal se desplace fuera del área de unos cinco kilómetros en la que se considera que se mantendrá, si no es molestado, para facilitar su captura.  Ante la situación generada por el avistamiento del cocodrilo, los alcaldes de las poblaciones vallisoletanas de Tordesillas, San Miguel del Pino y Villamarciel han emitido este pasado domingo sendos bandos municipales para alertar a la población de la posible presencia del cocodrilo en las orillas del río.

«Peligro por la existencia de un cocodrilo en la ribera del río Duero» se puede leer en el bando del alcalde de la entidad local menor de Villamarciel, Francisco Luengo. Avisa además el bando de que el animal, que puede haberse escapado de alguna vivienda cercana al río donde lo tuvieran como mascota, «podría resultar muy peligroso» para las personas, por lo que se ruega a la población que, hasta su captura, extreme la precaución y no se acerquen al río, especialmente pescadores y piragüistas.