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Sociedad

Unas 350.000 mujeres en España podrían llevar un implante mamario dañino

Varias mujeres denuncian las complicaciones derivadas tras la implantación de prótesis mamarias de los fabricantes Allergan y Mentor

Unas 350.000 mujeres en España podrían llevar un implante mamario dañino
Unsplash

En España, un millón y medio de mujeres, cifra aproximada ya que hasta 2017 no se creó un registro, tiene una prótesis mamaria; de estas, 350.000 podrían llevar un implante mamario dañino. Así lo denuncia a THE OBJECTIVE el médico cirujano especialista el Dr. Enrique De No-Louis, de clínicas Nawing, ante los problemas derivados de la implantación de determinadas prótesis mamarias.

Si las alarmas ya se encendieron hace once años con las prótesis PIP, prohibiéndose en todo el mundo en el año 2010 por estar fabricadas con sustancias no autorizadas, cada vez son más las chicas que aseguran sufrir problemas de salud por implantes mamarios de otros fabricantes. Así, según estudios a los que hace referencia el Dr. De No-Louis, una de cada cuatro mujeres en España podría tener la enfermedad asociada a implantes mamarios, esto es, unas 350.000 mujeres que se habrían sometido a una operación de senos, o bien por cuestiones estéticas, o bien tras sufrir un tratamiento oncológico.

En los años 90 se sospechaba que los implantes mamarios de silicona podían producir una alteración severa del sistema inmune, y por tanto enfermedades autoinmunes, lo cual dio lugar a la prohibición de los implantes de silicona en todo el mundo en el año 1992. No obstante, posteriormente se volvieron a autorizar «pero con una serie de condiciones que no se han cumplido», afirma el cirujano.

Recientemente organismos oficiales, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EEUU (FDA), e investigadores de todo el mundo han reconocido de forma más o menos evidente la existencia de esta enfermedad, que se caracteriza por fatiga crónica, ansiedad y depresión, caída del cabello, dolores musculares y de las articulaciones, urticaria y trastornos digestivos. Además, varios estudios confirman que los implantes mamarios de silicona pueden producir cáncer originados por la inflamación crónica de las cápsulas mamarias y, aunque la incidencia es baja, uno de los mas frecuentes es el Linfoma de células grandes asociado a implantes mamarios, también conocido como LACG o BIA-ALCL.

Linfoma por una prótesis mamaria

Diagnóstico: linfoma de células grandes anaplásico asociado a implantes mamarios. Es lo que reza en el informe médico de la gaditana Cristina Boy, a quien el pasado 31 de agosto de 2020, con 33 años y tras cuatro años con un implante de pecho, le fue diagnosticado este tipo de cáncer. A partir de ese momento comenzaba lo que ella describe como su «peor pesadilla».

«Tenía la mama inflamada y roja, además de fiebre y hematomas; llegué a perder 10 kilos en un mes», narra.

Cristina Boy. | Imagen facilitada por la entrevistada.

Sin embargo, los hechos se remontan a enero de 2020, cuando la joven de Puerto Real comenzó a notar molestias en los ovarios y apreció una mama hinchada y roja. Además, presentaba fiebre y hematomas y llegó a perder diez kilos en un mes. «Mi médico me dijo que todo parecía ser una etapa hormonal, que se iba a resolver todo», cuenta a THE OBJECTIVE por teléfono. Sin embargo, todo se complicó cuando la inflamación no bajó, «durante el confinamiento mi mama parecía inflada con helio», y comenzó a tener unos dolores «increíbles». A partir de ese momento, «todos los viernes», durante seis meses, acudía a su cirujano para que le extrajera jeringas de líquido periprotésico.

«Me advirtió de que tenía septos, tabiques de coagulación que impedían extraer el líquido. Fue entonces cuando me comunicó que tenía que operarme urgentemente». Tras la explantación descubrieron que Cristina Boy tenía un linfoma asociado a sus implantes mamarios. «Ahora estoy como en libertad condicional, cada tres meses tengo que acudir al hematólogo», cuenta emocionada, haciendo hincapié en que sus prótesis «no estaban defectuosa», como se ha comentado, sino que «todas son tóxicas y nocivas».

Querella contra Allergan

Cristina se había implantado unas prótesis del fabricante Allergan texturizadas. Los implantes mamarios Allergan, antes conocidos como Inamed o McGhan, han estado envueltos en una gran polémica debido a la texturización de sus envolturas. En diciembre de 2018, la Unión Europea les retiró la marca CE, y por tanto dejaron de comercializarse.

«El 50% de los implantes de Allergan en España se han vendido», cuenta a este periódico el cirujano Enrique De No-Louis, que asegura que «muchas mujeres llevan implantes dañinos y no se les ha informado».

THE OBJECTIVE se ha puesto en contacto con el médico cirujano que operó a Cristina Boy y en un escueto mensaje vía Whatsapp nos comunica que «no puedo facilitarles nada».

Por su parte, Boy se querelló contra Allergan, siendo la primera sentencia condenatoria contra el gigante económico, que debe indemnizar a la de Puerto Real con 38.120 euros.

Allergan, en el punto de mira

El caso de Cristina, que ha tenido que dejar de trabajar como profesora de infantil como consecuencia de una depresión, «no puedo ni mirarme al espejo»–se lamenta–, ha abierto la puerta para que otras mujeres en circunstancias similares acudan a la Justicia. 

Es el caso de Jara –47 años–, que en 2010 se puso unas Allergan 370 gramos texturizadas. «Durante estos once años –Jara se explantó el pasado mayo– no he dormido ni una sola noche», relata a THE OBJECTIVE. Además de insomnio, Jara sufrió menopausia precoz, dolor crónico corporal, migrañas, cansancio y depresión, entre otras sintomatologías. Tras la explantación, que le costó 7.100 euros y una cicatriz horizontal de «lado a lado», todo esto desapareció: «24 horas después de quitarme las mamas todos los síntomas desaparecieron».

Ahora, inmersa en una demanda colectiva contra Allergan que concluye el 18 de diciembre, denuncia a este periódico que su médico no la informarse de las posibles consecuencias de un implante mamario, además, asegura que le dijo que podía estar con los implantes «40 años».

«En España estamos muy acostumbrados a decir ‘no vengas más, son para siempre’», cuenta el cirujano plástico  Enrique De No-Louis, que asegura que cada semana explanta el pecho a dos o tres mujeres «como mínimo», y expone que en EEUU unas 40.000 mujeres ya han procedido a ello. –En España aún no hay registros al respecto–. 

Desde THE OBJECTIVE nos hemos puesto varias veces en contacto con el fabricante Allergan sin recibir respuesta.

«Lo único que quiero es explantarme»

Otras de las chicas afectadas tras la implatación de unas prótesis mamarias ha sido Silvia, de Sevilla. Operada en 2017, se implantó unas marca Mentor texturizadas. Y desde entonces, caída excesiva del pelo, sudores nocturnos, cansancio crónico, pérdidas de memoria, adormecimiento de manos y pies, dolores de cuello y dolores y pinchazos en el pecho derecho. Además, Silvia cuenta como desde entonces tiene inflamados los ganglios de la axila derecha.

«Antes de la operación yo le pregunté a mi cirujano si las prótesis podían derivar en algún tipo de enfermedad o producirme algún cáncer y siempre me dijo que no», asegura. Sin embargo, la sevillana relata que «desde el primer momento» vio que algo iba mal. «Me dolía mucho el pecho derecho y tenía los ganglios de la axila derecha inflamados, pero el doctor me decía que era algo normal de la operación y me atiborraba de pastillas, hasta que me planté y dije que no tomaba ni un medicamento más».

Cuatro años después, la sevillana está a la espera de los resultados de un análisis sobre el estado de su sistema inmune. «Yo lo que quiero es explantarme y quitarme este veneno que está volviendo loco a mi sistema inmune por culpa de los metales pesados y tóxicos que llevan las prótesis», denuncia la joven, que ahora no puede someterse a una explantación por el alto coste que esta conlleva, como tampoco puede querellarse contra el fabricante Mentor o el cirujano que le llevó a cabo la operación porque «no tengo el dinero necesario para ello».

Ahora, lo que estas mujeres quieren es hacer un llamamiento para que «ninguna mujer» pase por lo que ellas han pasado. «No compensa para nada, no es algo exótico, no le pasa a unas pocas, somos miles las afectadas».

Por su parte, el cirujano plástico Enrique De No-Louis concluye: «Hasta que no tengamos estudios evidentes, que nadie se ponga una prótesis. Cada estudio refuerza la idea de que las chicas van a tener problemas».

Desde Mentor, apuntan a THE OBJECTIVE a través de un comunicado que han colaborado con investigadores y autoridades sanitarias de todo el mundo para tratar de comprender mejor cualquier posible conexión entre los síntomas que experimentan las mujeres y los implantes mamarios. «Hasta la fecha, el conjunto de pruebas científicas no respalda las afirmaciones de que los implantes mamarios de gel de silicona causen enfermedades sistémicas; sin embargo, Mentor supervisa y revisa continuamente el rendimiento clínico y las pruebas de todos nuestros implantes mamarios a través de estudios clínicos continuos, registros de implantes y actividades de vigilancia posteriores a la comercialización», concluye la misiva, apuntando que «la enfermedad de los implantes mamarios no es un diagnóstico médico, y el riesgo individual de las pacientes de desarrollar estos síntomas no ha sido bien establecido».

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