Una novedosa técnica de láser revela los tatuajes de momias de hace mil años
Se trata de una de las manifestaciones artísticas y culturales más antiguas de la historia

Tatuajes de momias de la cultura Chancay revelados gracias a la técnica LSF. | Revista PNAS
Un grupo de científicos ha descubierto un método para poder identificar patrones y formas en los tatuajes de momias de hace más de mil años procedentes de Perú, que fueron halladas en 1981. El estudio, publicado por la revista científica PNAS, supone un gran avance a nivel científico y social, ya que tatuarse era un símbolo de unión y una expresión artística clave en culturas como la chancay, a la que pertenecían las momias del estudio.
Los tatuajes dicen mucho de una persona. Son un símbolo de su identidad e incluso de su personalidad. A pesar de la impresión de que son eternos, con el paso de los años (más de los que estamos en vida) se desvanecen, complicando así el proceso de análisis o examen de los investigadores. Afortunadamente, por pequeño que sea siempre queda un rastro de la tinta, hecho que ha sido aprovechado por los autores de esta investigación para desarrollar una herramienta clave. Se trata de la LSF o fluorescencia estimulada por láser. Este instrumento produce imágenes basadas en la fluorescencia emitida desde el interior de la piel. Lo que permite esta luz es recrear o revelar de alguna forma las figuras y patrones grabados en la piel hace miles de años.
Los tatuajes son una de las manifestaciones artísticas y culturales más antiguas de la historia. Los primeros registros datan de hace más de 5.000 años e involucran a culturas de todo tipo y procedencia, desde europeas hasta asiáticas y americanas. Sin embargo, el registro de este arte tan relevante a nivel cultural es escaso porque el mantenimiento del tatuaje a lo largo del tiempo es muy difícil. Esto sucede porque a medida que el cuerpo se descompone, la tinta va desvaneciéndose, haciendo imposible la identificación de la obra de arte inicial. Hasta el momento, los científicos e investigadores habían hecho uso de rayos infrarrojos para tratar de identificar o intuir algunas de las figuras. Aunque el resultado no fuera del todo malo, algunos detalles como la nitidez de las formas o el color original de los tatuajes se perdían por completo, algo que no sucede con la técnica LSF.
Una manifestación artística clave
Las sociedades precolombinas de América del Sur destacaban por su capacidad de hacer obras artesanales con una gran precisión basadas en figuras geométricas o sencillos patrones. La cerámica, el arte rupestre y los textiles son algunas de las actividades más populares de la época. Los tatuajes, que han pasado inadvertidos en la mayoría de libros de historia del arte, formaron una clave sociocultural muy importante. Era una forma de identificarse, y en ellos se observa la iconografía presente en otros objetos de cerámica o artesanía de los que sí que hay algún tipo de información o rastro.
Escamas, figuras geométricas, patrones o figuras de pequeños animales son algunos de los elementos que se pueden apreciar en los tatuajes de las imágenes mostradas en la investigación. Las siluetas se realizaban probablemente con pinchos de cactus o huesos de animales muy afilados. Algo llamativo, señalado en el estudio, es que los patrones y figuras tienen un grosor de aproximadamente 1 o 2 milímetros, lo cual es imposible de realizar actualmente con una aguja, por muy fina que sea. El resultado sugiere que se trataba de una técnica muy importante y que requería de una gran destreza. Cada detalle se realizaba de manera deliberada, haciendo de cada tatuaje una obra de arte.
Se podría decir que los tatuajes eran considerados una categoría más de trabajo artesanal y artístico.
Una posible forma de jerarquización
Según se indica en el estudio, no todos los cuerpos de momias analizados tenían tatuajes. Esto sugiere que este elemento artístico era una seña de identidad de un subgrupo de la población. Aunque es temprano para dar por hecho cualquier teoría, la más defendida por los investigadores es que se trataba de un elemento característico de los pertenecientes a clases altas.
Este trabajo ha supuesto un antes y un después en la investigación de humanos momificados porque ha permitido conocer más a fondo la cultura chancay en el Perú precolombino, además de la complejidad artística del ser humano a lo largo de la historia y la evolución del tatuaje, su significado, su técnica y su impacto en la cultura con el paso del tiempo.