Un estudio confirma el «repunte» de la inmigración como problema político prioritario
Alertan de una «elevada proporción» de españoles que consideran «demasiado tolerantes» las políticas migratorias

Un grupo de inmigrantes ilegales en El Hierro (Canarias). | Mercedes Menendez / Zuma Press / ContactoPhoto
Un estudio publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y recogido por Europa Press constata «un repunte de la percepción de la inmigración como problema político de máxima prioridad». Así lo recogen los investigadores Claudia Finotelli, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y Sebastian Rinken, del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), en el informe titulado La realidad migratoria española y su gestión: hechos y percepciones.
El trabajo concluye que no existe una visión homogénea sobre la inmigración en la sociedad española, aunque sí identifica una «gran variedad» de opiniones y posturas. Los autores destacan que, en algunos aspectos, la proporción de actitudes «desfavorables o hasta muy desfavorables» es elevada, especialmente en relación con las políticas migratorias. Según el estudio, «una mayoría considera que las leyes que regulan la entrada y permanencia de extranjeros en España son más bien o demasiado tolerantes» y perciben que «la política fiscal es desfavorable para los intereses de los nativos».
Además, aproximadamente la mitad de los encuestados cree que «los inmigrantes reciben un trato privilegiado por parte del Gobierno, en perjuicio de los nacidos en España», según recoge el informe.
Una valoración positiva en el ámbito laboral
Pese a esta percepción crítica respecto a la política migratoria, el estudio revela que una «holgada mayoría» de la población española valora positivamente la aportación de mano de obra inmigrante al mercado laboral. Los investigadores indican que existe consenso en apoyar la llegada de trabajadores extranjeros, «siempre que no sea en cantidades exageradas». Asimismo, advierten de que la manifestación de antipatía hacia la población inmigrante es minoritaria, aunque «con matices importantes dependiendo de su origen».
En cuanto al perfil demográfico, España es actualmente el segundo país europeo con mayor porcentaje de población extranjera, solo por detrás de Alemania. El 18,2% de los residentes en España han nacido en el extranjero, una cifra similar a la de países como Países Bajos o Suecia. La inmigración, según el informe, explica prácticamente todo el crecimiento poblacional de las últimas décadas.
Desde 2002 hasta 2024, el 75% de las personas que se han incorporado al mercado laboral en España tienen nacionalidad doble o extranjera. Se trata, en su mayoría, de mano de obra joven que desempeña empleos no cualificados, especialmente en el sector servicios. El informe también destaca el aumento de la presencia femenina en estas franjas de edad laboral.
Una gestión migratoria «pragmática» basada en la regularización
El informe de Fedea repasa la evolución de la gestión política de la inmigración en España, destacando que ha prevalecido un enfoque «pragmático», especialmente desde mediados de los años 90. En opinión de Finotelli y Rinken, el primer boom migratorio (1995-2008) se afrontó sin «instrumentos administrativos adecuados». Sin embargo, a partir de entonces, se han implantado «herramientas más funcionales» impulsadas por la presión del tejido empresarial.
Los investigadores subrayan que, pese a los intentos de establecer sistemas de contratación en origen, la inmigración irregular ha seguido siendo la principal vía de acceso al mercado laboral. Esto ha obligado a «adaptar el régimen migratorio» mediante regularizaciones masivas e individuales, facilitando el empadronamiento de inmigrantes sin permiso de residencia para garantizar el acceso a los servicios públicos básicos.
En comparación con otros países europeos, España comparte con Italia la dificultad de atraer migrantes altamente cualificados. Mientras Alemania y Canadá apuestan por sistemas de puntos y la Blue Card para captar profesionales cualificados, el mercado español sigue demandando mayoritariamente ocupaciones poco cualificadas.
Repunte en la preocupación política y social
El informe analiza los datos del barómetro del CIS, advirtiendo que, aunque la percepción de la inmigración como prioridad varía en función del contexto, en los últimos meses se ha detectado un repunte tendencial. Los investigadores apuntan que en septiembre de 2024, la inmigración fue señalada como el principal problema del país, aunque dos meses después descendió al octavo lugar. A pesar de estas oscilaciones, Finotelli y Rinken concluyen que «sí se observa un movimiento más tendencial de repunte, en fechas recientes, de la percepción de la inmigración como problema político de máxima prioridad».