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Sociedad

Piden al Parlamento británico que cancele el ensayo trans que pretende hormonar a niños

120.000 ingleses firman una petición para que el Gobierno dé marcha atrás a un ensayo con menores de 16 años

Piden al Parlamento británico que cancele el ensayo trans que pretende hormonar a niños

Inyectables de hormonas.

En el Reino Unido, los ciudadanos se han organizado para tratar de evitar que cientos de menores de edad reciban bloqueadores de la pubertad en un ensayo clínico avalado por el Gobierno, y para cuya realización ya se ha comenzado a reclutar a niños. La petición para que se cancele el ensayo ha alcanzado más de 120.000 votos en tan sólo unos días, de modo que el Parlamento británico se verá obligado a debatir sobre su posible cancelación en un pleno, tal y como estipula la ley.

«Queremos que se cancele este ensayo. Creemos que la solución para los niños que experimentan malestar (muchos de ellos, autistas) es el paso del tiempo y la progresión natural de la pubertad, junto con terapia exploratoria. Creemos que la solución nunca es la medicalización, que puede perjudicar el desarrollo cerebral, el crecimiento óseo, la función sexual y provocar infertilidad, y que someter a los niños a tal daño es la antítesis de la protección. No pasemos a la historia como el país que dañó deliberadamente a niños vulnerables», dice la iniciativa, que ha concitado una adhesión histórica en tiempo récord gracias al apoyo de activistas como J.K. Rowling.

Los firmantes consideran que el Gobierno es consciente del posible impacto irreversible (físico y emocional) de los inhibidores de la pubertad, tras haber reconocido un «riesgo inaceptable para la seguridad» en el informe Cass, publicado en 2024 por la pediatra Hillary Cass, que concluyó que el auge súbito y exponencial de los casos de disforia de género entre jóvenes no tiene origen biológico, sino eminentemente psicológico y social. Muchos de los menores que refieren disforia de género, advierte, serían vulnerables por tener condiciones del espectro autista, por ser homosexuales, sufrir depresión, ansiedad, trastornos alimentarios u otras condiciones psicológicas y sociales que incidirían en su malestar. Esto es, que con el correcto acompañamiento psicológico podrían detectarse las causas de su inquietud sin concluir mediante la terapia afirmativa que se trata de un menor trans y dar luz verde a un proceso de transición.

Pese a que esta revelación se produjo en 2024, el Departamento de Salud del Gobierno que lidera Keir Starmer anunció en noviembre de 2025 el impulso de un ensayo, y comenzó el reclutamiento en enero de 2026. Este está liderado por investigadores de King’s College London, e involucrará a aproximadamente 226 menores de entre 10 y 15 años que tengan diagnosticada incongruencia de género y cuenten con el consentimiento de los padres para recibir bloqueadores de la pubertad durante al menos 24 meses (con posibles extensiones temporales).

El objetivo es generar una gran evidencia científica sobre los beneficios y riesgos a corto/medio plazo (calidad de vida, salud mental, desarrollo físico, cognitivo, etc.), ya que la evidencia del informe Cass es considerada «débil», a pesar de que este —elaborado con la colaboración de la Universidad de York— hizo un análisis exhaustivo de 113.269 casos de menores y jóvenes en 18 países.

El informe admite la falta de evidencia concluyente sobre los efectos de las hormonas cruzadas en la disforia de género en la salud psicosocial, el desarrollo cognitivo o la fertilidad de los menores: «No hay pruebas sólidas sobre los resultados a largo plazo de estas intervenciones para gestionar la angustia relacionada con el género». Por eso mismo, la propia Hilary Cass se ha posicionado a favor con el fin de obtener datos rigurosos, ya que el ensayo es la única vía segura y regulada.

Por otro lado, los críticos, como Keira Bell, J.K. Rowling, activistas y algunos clínicos, lo han tildado de «experimento poco ético» en niños que no pueden dar consentimiento informado pleno, por riesgos potenciales irreversibles (huesos, fertilidad, desarrollo cognitivo/sexual), recogidos en un informe de 2022 de Lesbians United que recoge problemas ligados «al esqueleto, el sistema cardiovascular, la tiroides, el cerebro, los genitales, el sistema reproductivo, el sistema digestivo, tracto urinario, músculos, ojos y sistema inmunológico». 

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