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Pánico en el 'streaming': tras el destrozo a los digitales, la IA ahora amenaza a Netflix

Los directivos de las grandes plataformas creen que la IA de Youtube les robará el público juvenil

Pánico en el ‘streaming’: tras el destrozo a los digitales, la IA ahora amenaza a Netflix

Logo de Netflix | Sheldon Cooper / Zuma Press / ContactoPhoto

El gigante del entretenimiento Netflix alerta de la gran influencia que el algoritmo de YouTube, empapado de inteligencia artificial, está teniendo sobre los consumidores de contenido de su plataforma, especialmente los más jóvenes.

En una entrevista en el programa In depth with Graham Bensinger, el cofundador y presidente de Netflix, Reed Hastings, muestra su temor ante la posibilidad de que el contenido generado por IA en plataformas gratuitas como YouTube se vuelva lo suficientemente «atractivo» para los usuarios jóvenes como para que consideren que pagar por un servicio como Netflix sea innecesario.

En un fragmento de la entrevista, Hastings plantea un escenario en que la IA transforma la creación de contenido de tal manera que los jóvenes solo ven YouTube y que el contenido de la plataforma potenciado por la propia inteligencia artificial ocupe todo el tiempo de visualización. La dinámica es tan sencilla como distópica: un creador de contenido puede inventarse una película o una serie con los protagonistas, trama y duración que desee para que sea desarrollada por la IA. Esta propia inteligencia artificial aprenderá a dirigir por sí misma estas producciones y sabrá cuáles llegan mejor al espectador. El peligro para Netflix y las plataformas es más que evidente.

La respuesta ante esta problemática es que Netflix sepa utilizar la IA en su propio beneficio. Para ello, el directivo reveló que el servicio de streaming trabaja con la IA para «mejorar la narración de historias» y hacer que el servicio valga la pena. «YouTube es gratuito, y [Netflix] funciona por suscripción, así que [tiene] que justificar por qué hay que pagar por la televisión». En este sentido, señala que su gran desafío es usar la IA para mejorar la narración y evitar la fuga de espectadores a otras plataformas.

Para evitar esta fuga y lograr contenido «atractivo», Netflix anunció a principios de este mes la compra de InterPositive, una compañía dedicada a herramientas de producción cinematográfica basadas en inteligencia artificial fundada por Ben Affleck. La empresa afirmó que la tecnología de inteligencia artificial «mantiene a los cineastas en el centro del proceso» y que ofrecerá a sus socios creativos acceso al sistema. Según los términos del acuerdo, Netflix podría pagar hasta 600 millones de dólares a los inversores de InterPositive.

El objetivo final de la compañía es mejorar continuamente su interfaz y procesos para ayudar a los miembros a elegir contenido dentro de la plataforma, de modo que consiga sortear esa fuga que ya está viviendo de forma continuada en el sector de la comunicación.

Hace unos días, THE OBJECTIVE explicaba cómo grandes medios internacionales han creado una «OTAN de las noticias» para plantar cara a la IA. Iniciativas que surgen como respuesta a la problemática que, aquí en España, ha desembocado en las últimas semanas en cierres de medios de comunicación ante los cambios en Google que, ayudándose de la inteligencia artificial, ofrece contenidos extraídos de los propios medios sin necesidad de que el lector pase por ellos (el fin del clic y, con él, de los ingresos publicitarios).

La voracidad del algoritmo y el destrozo a los medios

Como ya explicamos en THE OBJECTIVE, es el propio consumidor de contenido, con el cambio de hábitos y la modificación de sus búsquedas, el que está penalizando los modelos clásicos de consumo. El usuario ahora busca creadores de contenido cuando quiere acceder a un tipo de información concreta. De este modo, el algoritmo de Google premia a youtubers y tiktokers a la hora de colocar sus contenidos.

Algo similar sucede con Netflix, esta vez con la amenaza del contenido creado por la IA para YouTube. De ahí que el gigante del streaming se haya puesto manos a la obra para frenar esta situación. Fuentes internas de la compañía apuntan a que lo próximo será «olvidarse del catálogo para centrarse en el momento», lo que se traduce ya no en disponer de más títulos que la competencia, sino en influir en el momento de decisión del consumidor. La clave parece pasar por el tipo de contenido y su posicionamiento, y ese es un terreno en el que YouTube juega con ventaja.

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