Trump limita la financiación a las organizaciones pro aborto en el extranjero

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Trump limita la financiación a las organizaciones pro aborto en el extranjero
Foto: Jacquelyn Martin

El gobierno de Estados Unidos ha ampliado este lunes de manera sustancial las limitaciones para financiar grupos u organizaciones sanitarias en el extranjero que ofrezcan o informen sobre prácticas abortivas.

El Departamento de Estado ha anunciado el programa Protección de la Vida en la Asistencia de Salud Global, que tendrá 8.800 millones de dólares para financiar organizaciones no gubernamentales de todo el mundo que cumplan con la regla de «mordaza global», aquella que prohíbe asistir a asociaciones que ayuden en el acceso al aborto.

De este modo, ninguna organización que reciba dinero estadounidense puede promover o abordar servicios abortivos, incluso si están utilizando fondos extranjeros para hacerlo; es decir, una clínica que reciba asistencia estadounidense para el alivio del VIH o el Zika perderá todo ese dinero si proporciona información a las mujeres embarazadas sobre la práctica de un aborto seguro.

Según han explicado altos funcionarios del Gobierno estadounidense en una rueda de prensa telefónica, la medida de este lunes corrobora «lo que el presidente ha dejado muy claro: el dinero de los contribuyentes estadounidenses no debe usarse para apoyar a las organizaciones extranjeras que realizan o promueven activamente el aborto como un método de planificación familiar en otras naciones».

Los nuevos términos de la prohibición se aplicarán a los 8.800 millones de dólares en ayuda extranjera existente proporcionada por el Departamento de Estado, Usaid (la agencia de cooperación estadounidense) y el Departamento de Defensa.

Los críticos dicen que la norma pondrá a miles de trabajadores internacionales de la salud en la difícil posición de decidir si continúan ofreciendo atención de planificación familiar que incluye el aborto, a riesgo de perder un flujo de financiación crucial.

Los abortos mal ejecutados son una de las mayores causas de mortalidad entre mujeres en el mundo, mientras que Estados Unidos es el mayor país donante en esfuerzos globales de salud, por lo que la nueva norma tendrá un impacto de largo alcance en iniciativas de salud reproductiva en el extranjero.