Trump minimiza el paso de María por Puerto Rico y dice que no fue una "verdadera catástrofe como Katrina"

Política y conflictos

Trump minimiza el paso de María por Puerto Rico y dice que no fue una "verdadera catástrofe como Katrina"
Foto: Evan Vucci

Ha estrechado muchas manos, se ha sacado fotos y hasta repartido arroz: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha visitado Puerto Rico con la mira puesta en acallar las críticas por la demora en atender la crisis en este territorio estadounidense arrasado por huracanes. A pesar de su viaje, ha minimizado las consecuencias que ha dejado el fenómeno natural en la isla al decir que a pesar de que hubo 16 muertos, no se compara con “una verdadera catástrofe como Katrina”.

Trump ha dicho a los ciudadanos de Puerto Rico que deberían sentirse “muy orgullosos” de que “cientos de personas no murieron durante el huracán María, como sí sucedió en la verdadera catástrofe de Katrina”. “Cada muerte es un horror”, ha señalado antes de añadir: “Pero si uno observa a una verdadera catástrofe como lo fue Katrina y ve lo tremendo -cientos y cientos de personas que murieron- y ve lo que ha pasado aquí, realmente, una tormenta abrumadora (…)”.

Entonces, el presidente se volteó para preguntar al gobernador de Puerto, Rico Ricardo Rosselló: “¿Cuál es la cuenta de muertos? ¿17?”. A lo que Roselló contestó: “16”. De nuevo Trump tomó la palabra y dijo: “16 versus miles de personas. Deben estar orgullosos de estar trabajando en unidad”. 

En 2005, el huracán Katrina mató a más de 1.800 personas en el área de Nueva Orleans. El 20 de septiembre, el huracán María dejó 16 muertos en Puerto Rico, según la última cifra conocida. La postura de Trump ha desatado la furia de muchas personas que lo han expresado en sus redes sociales. “Los vamos a ayudar”, ha asegurado el primer mandatario a damnificados en Guaynabo, cerca de San Juan, capital de esta isla del Caribe de 3,4 millones de habitantes.

El mandatario ha recorrido con su esposa Melania esa zona de clase media y alta, menos devastada que el centro y sur del país, donde la gente clama desesperada por agua, alimentos y atención médica.

Casi dos semanas después de que el huracán María azotara Puerto Rico, solo 6,89% de la isla tiene electricidad, 22,54% de las torres de telecomunicaciones funcionan, 24% de los vuelos comerciales operan, en tanto persisten los problemas de distribución de agua y gasolina en medio de enormes daños a la infraestructura.

Más de 9.000 personas aún viven en refugios, según cifras oficiales. “La gente está muy preocupada, muy desesperanzada por la situación, porque luego de dos semanas no se ha visto mejoría alguna”, ha dicho Mariana Nogales, presidente del Partido del Pueblo Trabajador (centroizquierda).

Para el presidente, que durante su encuentro con las víctimas hizo alusión a cómo “Dios” ha ayudado a una familia atrapada por la tormenta, la respuesta de Washington a la destrucción en Puerto Rico es “nada menos que un milagro”.

“Hemos salvado muchas vidas”, ha enfatizado Trump, aunque con cierto dejo de recriminación cuestionó el costo de la gestión de la crisis para Estados Unidos: “Odio decirlo, Puerto Rico, pero te estás llevando nuestro presupuesto fuera de control”. Trump ya ha advertido que se deberán tomar “grandes decisiones” sobre el costo de la reconstrucción en Puerto Rico, una ex colonia española que desde 1952 es un Estado Libre Asociado de Estados Unidos y que en mayo se ha declarado en bancarrota, con una deuda pública de 73.000 millones de dólares.