Turquía refuerza su control de las redes sociales

Política y conflictos

Turquía refuerza su control de las redes sociales
Foto: Presidencia de Turquía| AP

Turquía ha adoptado este miércoles una ley que refuerza considerablemente los poderes de las autoridades sobre las redes sociales, un texto que preocupa a los defensores de la libertad de expresión. En caso de no respetar las obligaciones marcadas, está prevista una importante reducción del ancho de banda así como multas.

Lo más importante: esta ley, votada el miércoles por el Parlamento, se ha adoptado menos de un mes después de que el presidente, Recep Tayyip Erdogan, pidiera «poner orden» en las redes sociales, uno de los últimos espacios donde los turcos pueden expresarse libremente. Según el texto, las redes sociales, con más de un millón de conexiones únicas al día, como Twitter y Facebook, tendrán que tener un representante en Turquía y obedecer a los tribunales que pidan retirar contenidos. Las grandes compañías de internet también tendrán que almacenar en Turquía los datos de sus usuarios en el país.

El anuncio del proyecto de esta ley suscitó la preocupación de numerosos internautas, que se movilizaron en internet en las últimas semanas con la consigna «No toques mi red social». Según el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamo-conservador), la formación de Erdogan, la ley quiere acabar con los insultos en internet. El texto fue presentado después de que la hija y el yerno del presidente recibieran injurias en Twitter. Pero los defensores de la libertad de expresión creen que servirá para acallar las redes sociales, uno de los únicos lugares donde las voces críticas todavía se atreven a expresarse.

«Censura»

Según Yaman Akdeniz, profesor de derecho de la universidad Bilgi de Estambul y experto en derecho de internet, la aprobación ahora de esta ley se explica por «un aumento de las críticas contra el Gobierno» durante la pandemia del coronavirus. «Las organizaciones de prensa escrita y audiovisuales ya están bajo control del Gobierno pero las redes sociales son relativamente libres», ha dicho.

La ley «reforzará las capacidades del Gobierno para censurar los contenidos digitales y perseguir a los internautas», ha dicho en un comunicado Andrew Gardner, un investigador sobre Turquía de Amnistía Internacional. «Es una violación clara del derecho a la libertad de expresión online«, ha indicado, explicando que muchos internautas turcos ya se autocensuran «por miedo de irritar a las autoridades». Twitter y Facebook ya están vigilados por el Ejecutivo y ha habido muchos juicios por «insulto al jefe del Estado» o «propaganda terrorista» en base a uno o dos tuits.

El conflicto entre Erdogan y las redes sociales empezó hace varios años. En 2013, Twitter y Facebook sirvieron para organizar las grandes manifestaciones contra el Gobierno conocidas como el «movimiento de Gezi».

Las ONG se preocupan ahora por la erosión de la libertad de expresión en Turquía y el control reforzado de las redes sociales, que podría dejar a los turcos sin información independiente o crítica, en un contexto dominado por los medios progubernamentales. «Las redes sociales son de una importancia capital para numerosas personas que las utilizan para informarse. Este ley anuncia un periodo sombrío para la censura en internet», dijo el lunes Tom Porteous, de la ONG Human Rights Watch.