Un grafiti recuerda a Nevenka Fernández como símbolo de la lucha contra el acoso sexual

Por: EFE

Sociedad
Un grafiti recuerda a Nevenka Fernández como símbolo de la lucha contra el acoso sexual
Foto: Ana F. Barredo| EFE

Un grafiti del que es autora la artista jienense Mercedes Debellard recuerda desde este lunes en Ponferrada (León) a Nevenka Fernández como símbolo de la lucha contra el acoso sexual. El mural se ha colocado en la calle La Paz, donde la autora del mismo ha explicado que su trabajo es «un homenaje a Nevenka» y lo ha querido hacer con su rostro y con frases que han escrito mujeres de Ponferrada de forma espontánea.

En contexto: el 26 de marzo de 2001 Nevenka Fernández, entonces concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada, se convertía en la primera mujer que rompía el silencio contra el acoso sexual al anunciar una querella criminal contra el alcalde, Ismael Álvarez, 23 años mayor que ella y con el que había mantenido una relación sentimental a la que él se negaba a poner punto final. La denuncia desembocó en la dimisión de Álvarez como regidor tras ser condenado por acoso sexual y obligó a la joven a irse de España con su nueva pareja para evitar la presión mediática a la que estaba siendo sometida.

El trabajo muestra el rostro de Nevenka Fernández y frases de aliento de la sociedad, que aplaude su valentía y pide perdón por los reproches que se le hicieron en el momento de la denuncia sin reconocer su verdad, que sí lo fue en los tribunales de Justicia. La portavoz de un colectivo feminista que en todo momento apoyó a Nevenka ha declarado que el grafiti «se queda ahora en Ponferrada para asumir la vergüenza de una ciudad que no supo estar a la altura en su momento y aliarse con la víctima».

Su caso ha vuelto a la actualidad tras guardar silencio durante 20 años, ya que Nevenka Fernández —que actualmente reside en Irlanda junto su familia, donde trabaja como economista— ha querido rememorar el «calvario» por el que pasó en una serie documental estrenada el pasado viernes en Netflix con el objetivo de «ayudar a otras mujeres que están pasando por lo mismo y no se atrevan a denunciar por miedo a las represalias».