Un joven víctima de abusos sexuales por parte de un sacerdote cuenta ante el Vaticano su historia

Por: AFP

Sociedad
Un joven víctima de abusos sexuales por parte de un sacerdote cuenta ante el Vaticano su historia
Foto: Michael M. Santiago| AFP

Un joven ha descrito por primera vez ante un tribunal del Vaticano los abusos sexuales padecidos cuando era menor de edad en un preseminario dentro de la sede y ha denunciado el silencio impuesto por la jerarquía. El joven, actualmente de 27 años, que se constituyó como parte civil en el juicio, ha ilustrado este miércoles durante más de tres horas los episodios vividos.

Por qué es importante: se trata de la primera vez que una víctima expone ante los jueces del Vaticano los abusos sexuales sufridos cuando era apenas un niño por parte de otro compañero, entonces seminarista y ahora sacerdote. Bajo este contexto, el papa Francisco ya se comprometió a luchar contra el abuso sexual dentro de la Iglesia católica y en 2019 puso fin al secreto pontificio, por lo que los abogados de las víctimas tienen acceso a todo el sumario del caso, lo que no ocurría en el pasado.

Identificado con las iniciales L.G., el joven, que tenía 13 años cuando comenzaron los hechos, que se prolongaron durante seis años, asistía al preseminario San Pío X, ubicado dentro del Vaticano.

L.G. acusó a Gabriele Martinelli, un año mayor que él, quien se ordenó sacerdote en 2017, de repetidas agresiones sexuales. «Martinelli se metía en mi cama por la noche», ha contado ante los jueces del tribunal. Asimismo, ha reconocido que «para mí era algo muy extraño. Era pequeño y nunca había tenido experiencias con el mundo sexual. Ni en mi casa ni en mi pueblo me habían hablado de sexo. Sentí cierta confusión, pero no sabía muy bien lo que estaba pasando».

Según la víctima, los otros dos jóvenes con los que compartía la habitación, «dormían o fingían dormir», mientras Martinelli le exigía sexo oral y anal. L.G. aseguró que en 2009 habló del caso con el exrector del preseminario, el padre Enrico Radice, procesado en el mismo juicio por encubrir y proteger a Gabriele Martinelli. La víctima ha admitido que no había sido muy «claro» en sus confesiones a Radice y que no había denunciado explícitamente los abusos.

Por su parte, los abogados defensores han presentado varios intercambios escritos entre los dos jóvenes tras salir del preseminario, que contienen felicitaciones de cumpleaños en Facebook y un largo mensaje de la víctima a su abusador en el que se dice celoso de su amistad con otro monaguillo.

El obispo de Como, Oscar Cantoni, de quien depende actualmente Martinelli, ha confirmado durante la audiencia pasada que, entre septiembre de 2006 y junio de 2012, recibieron informes sobre el sacerdote y sobre su «conducta sexualmente inapropiada», pero ha reconocido que en los años en cuestión «no era clérigo, y que no existe una norma para esos casos».

El sacerdote acusado, que actualmente trabaja en un centro para ancianos en el norte de Italia, ha sido ya interrogado por el tribunal, ante el cual ha asegurado que se trata de acusaciones «sin fundamento». Así y, según lo solicitado oficialmente, Martinelli debería indemnizar con unos 20.000 euros a su víctima.

La Justicia vaticana decidió en octubre abrir un juicio contra el cura tras la publicación del libro Pecado original del periodista italiano Gianluigi Nuzzi, en el que denuncia los abusos cometidos en ese preseminario entre 2011-2012.