Muy probablemente usted se jubilará, como pronto, a los 67 años. Así lo ha confirmado esta semana la Seguridad Social. Una decisión llamativa en un país que acoge una media de 600.000 inmigrantes al año precisamente con el pretexto de garantizar el sistema de pensiones. Hace tres años, en Francia, el aumento de la edad de jubilación de los 62 a los 64 años provocó que ardieran las calles. Pero aquí ha pasado sin pena ni gloria.
El mayor triunfo del sistema ha sido lograr que el debate político se traslade a la teoría queer, la guerra en Irán y el auge de la ultraderecha. Una noticia que en los años 90 habría generado disturbios hoy pasa desaparecida, ya que los líderes sindicales pelan gambas mientras se cumplen 14 años desde la ultima huelga general en condiciones. Como en la viñeta de Mingote, la clase trabajadora empieza a estar harta y en cuanto haya un gobierno de derechas, nos van a oír.
