Von der Leyen insta a los países de la UE a aprobar sanciones contra Bielorrusia

Política y conflictos

Von der Leyen insta a los países de la UE a aprobar sanciones contra Bielorrusia
Foto: YVES HERMAN| Reuters

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha instado este viernes a los ministros de Asuntos Exteriores de los países europeos a que acuerden sanciones contra «quienes han violado los valores democráticos o abusado los derechos humanos» en Bielorrusia.

Por qué es importante: Bielorrusia vive desde el pasado domingo una ola de protestas contra la victoria del actual presidente, Alexandr Lukashenko, en las elecciones presidenciales, sobre las que pesan sospechas de fraude y que han sido contestadas por la oposición. Organizaciones de derechos humanos bielorrusas denunciaron este jueves numerosos casos de abusos y torturas en las prisiones donde están los manifestantes detenidos.

«Necesitamos sanciones adicionales contra los que han violado los valores democráticos o abusado derechos humanos en Bielorrusia», ha declarado la alemana en un mensaje en su cuenta de Twitter.

El mensaje se produce a pocas horas de que comience un Consejo de Asuntos Exteriores extraordinario en el que se pondrá sobre la mesa la posibilidad de imponer medidas restrictivas en reacción a la violencia por parte de las autoridades bielorrusas contra manifestantes pacíficos y las detenciones arbitrarias, entre otros desarrollos.

Los titulares de Exteriores comienzan la discusión sobre sanciones después de que el alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, advirtiera esta semana de que el club comunitario debe replantearse sus relaciones con Bielorrusia si la situación no mejora.

«Confío en que la discusión de los ministros de Exteriores de hoy demostrará nuestro fuerte apoyo a los derechos de los bielorrusos a las libertades fundamentales y a la democracia», ha concluido Von der Leyen.

La Unión Europea mantiene con Bielorrusia un embargo de armas y una prohibición de la exportación de bienes usados para la represión interna, aunque levantó algunas restricciones en 2016 al reconocer «pasos» de este país para mejorar las relaciones con el bloque comunitario.