2016 batió todos los récords de temperatura, nivel del mar y calor oceánico

Energía y medioambiente

2016 batió todos los récords de temperatura, nivel del mar y calor oceánico
Foto: Sasa Kralj

El año 2016 rompió todos los récords al alcanzarse una temperatura máxima mundial sin precedentes, un nivel excepcionalmente bajo de los hielos marinos y un aumento ininterrumpido del nivel del mar y del calor oceánico, informó este lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Dos días antes de que se celebre el Día Meteorológico Mundial, la OMM indicó en su declaración anual sobre el estado del clima, que el año 2016 fue el más cálido del que se tenga constancia: registró una temperatura 1,1 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, lo que representa un aumento de 0,06 centígrados por encima del récord anterior registrado en 2015.

Las temperaturas medias mundiales de la superficie del mar en 2016 también fueron las más elevadas de las que se tenga constancia, exacerbadas por el fenómeno meteorológico de «El Niño”, que se produce cuando hay un incremento de las temperaturas y tiene diferentes efectos en cada región del mundo.

El nivel del mar a escala mundial ha aumentado 20 centímetros desde el comienzo del siglo XX, debido principalmente a la expansión térmica de los océanos y el deshielo de los glaciares y los casquetes de hielo.

Los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzaron la marca simbólica de referencia de 400 partes por millón en 2015 (el último año para el cual se dispone de datos mundiales de la OMM) y no disminuirán por debajo de ese nivel durante varias generaciones futuras debido al carácter duradero del CO2.

La OMM destaca que hoy es posible probar claramente la existencia de vínculos entre el cambio climático provocado por el hombre y muchos casos de fenómenos extremos de efectos devastadores.

Entre los fenómenos extremos más importantes de 2016 cabe señalar las sequías graves que provocaron inseguridad alimentaria a millones de personas en las zonas meridional y oriental de África y América Central, y el huracán Matthew que afectó a Haití y que fue la primera tormenta de categoría 4 en tocar tierra desde 1963.

La OMM advierte de que las condiciones extremas no cesarán en 2017 dado que, al menos tres veces en este invierno boreal, en el Ártico se ha observado el equivalente polar de una ola de calor, y la presencia de intensas tormentas del Atlántico ha impulsado la entrada de aire cálido y húmedo.