Los miembros de La Manada acusados por el caso de Pozoblanco se niegan a declarar

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Los miembros de La Manada acusados por el caso de Pozoblanco se niegan a declarar
Foto: Francisco Seco

Los cuatro miembros de La Manada acusados de supuestos abusos sexuales y atentado contra la intimidad a una joven en Pozoblanco (Córdoba), en mayo de 2016, se han acogido a su derecho a no declarar. Los cuatro acusados, Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, para los que el fiscal solicita siete años de prisión para cada uno, se han declarado inocentes y han decidido no responder las preguntas de ninguna de las partes, informa Efe.

El abogado defensor de los acusados, Agustín Martínez Becerra, pidió al inicio de la sesión la suspensión del juicio hasta que se resolvieran las cuestiones previas por entender que, con el vídeo sobre los presuntos abusos a la joven, se habían «vulnerado derechos fundamentales» de sus defendidos. El titular del Juzgado número 1 de Córdoba resolvió rechazar la nulidad de la prueba videográfica y comenzó la toma de declaraciones de los acusados, que ya han sido trasladados a la cárcel cordobesa de Alcolea para ser enjuiciados en una vista que se prolongará hasta el próximo jueves.

La investigación de este caso se inició a raíz de la agresión sexual a una joven madrileña en los Sanfermines de Pamplona de 2016 por el que los cinco miembros de La Manada ya han sido condenados a nueve años de prisión cada uno y en base a un vídeo que los acusados compartieron en un grupo de WhatsApp compuesto por una veintena de personas. En dicho vídeo se ve a una joven cordobesa inconsciente en un coche, sentada en la parte de atrás entre dos de los acusados, mientras que un tercero conducía y el cuarto iba de copiloto.

En septiembre de 2016, esos archivos de vídeo salieron a la luz fruto de una investigación que se estaba desarrollando en Pamplona por la agresión sexual de La Manada a una joven madrileña durante los Sanfermines. Fue entonces cuando la víctima de Pozoblanco tuvo conocimiento de los mismos, lo que le provocó «estrés postraumático». El fiscal pide tres años de prisión para cada uno de los cuatro acusados al considerarlos autores de un delito de abusos sexuales, así como otros cuatro años como supuestos autores de un delito contra la intimidad.