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Cultura

'Seis días corrientes': Neus Ballús nos adentra en la vida de una cuadrilla de fontaneros

La comedia de Neus Ballús ‘Seis días corrientes’ ha conquistado los festivales de Locarno y la Seminci

'Seis días corrientes': Neus Ballús nos adentra en la vida de una cuadrilla de fontaneros
Fotograma de 'Seis días corrientes'.|Filmax

El cine que practica Neus Ballús (Mollet del Vallés, Barcelona, 1980) es el que se comercializa bajo las etiquetas de alternativo y en los márgenes, pero la directora catalana puntualiza que las suyas no son películas para minorías. Sí, los proyectos que afronta cuestionan el lenguaje audiovisual y las formas de trabajo más industrial, pero, no, su intención no es la de acotar su audiencia a cinéfilos y académicos. 

«Mi intención es llegar a todo el mundo. De hecho, mi nueva película, aunque singular, resulta empática, porque los espectadores pueden conectar con los protagonistas y las cosas que les ocurren», opina la realizadora sobre su comedia Seis días corrientes.

El largometraje de ficción llega a los cines este viernes, 3 de diciembre, y es un homenaje a la Barcelona periférica en la que su autora creció. Sus protagonistas son una cuadrilla de fontaneros-electricistas que incorpora a un nuevo miembro tras la jubilación del más veterano. Los roces del día a día entre los trabajadores y las anécdotas que surgen en sus visitas a los hogares dotan al conjunto de un humor orgánico. La cinta se nutre de hechos reales y de elementos de ficción. No en vano, el padrastro de Ballús trabajaba en este mismo gremio.

«Quería hablar de la mezcla en la ciudad que habito, por que si no, ¿quién lo va a hacer? Esta representación en el cine es un acto de justicia»

«Soy la primera mujer de mi familia que ha podido estudiar y la primera que puede impactar en un público y contar sus relatos. Quería hablar de la mezcla en la ciudad que habito, por que si no, ¿quién lo va a hacer? Esta representación en el cine es un acto de justicia», sostiene la guionista y directora, que ha visto reconocida esa apuesta por lo extraordinario en lo ordinario con los premios al mejor actor, Europa Cinemas Label y mención especial del jurado joven en el Festival de Locarno, la Espiga de Plata y el Premio del Público en la Seminci y la nominación a mejor comedia en los Premios Feroz.

Neus Ballús. | Foto vía Filmax.

Casting sauvage

La catalana practica lo que los franceses han llamado casting sauvage, que en aras de la autenticidad, consiste en seleccionar a personas propias del medio que se pretende filmar en una ficción. 

Para este caso concreto, Ballús estuvo acudiendo a cursos de formación armada con su cámara de fotos. Bajo el pretexto de estar documentándose para una película sobre fontaneros, llevó a cabo una audición encubierta. «Eso no quiere decir que fuera completamente deshonesta, porque en las pausas estuve descubriendo sus vidas y tomando nota de anécdotas de sus trabajos, pero lo que no les dije es que también estaba buscando personajes», comparte la directora sobre el trabajo de campo que dedicó durante dos años a su tercera película.

Imagen de ‘Seis días corrientes’ vía Filmax

El elenco resultante no está conformado por actores, sino por verdaderos trabajadores que han hecho una versión de sí mismos a partir de improvisaciones. Su entrenamiento no respondió a la formación actoral básica, sino que fueron preparados en un método para estar reactivos frente a la novedad que se les proponía cada jornada de filmación. 

«En este tipo de películas, cuanta más información te guardas, mejor, porque las sorpresas son difíciles de interpretar»

El rodaje estuvo ordenado cronológicamente y cada día se les citaba en una casa donde había una avería real, provocada por un fontanero del equipo de la película. El objetivo era construir un contexto orquestado de ficción para que las actuaciones fueron lo más reales posibles.

«Una vez llegaban allí, el cliente les proponía un determinado conflicto, y a partir de ahí, yo les iba guiando. En este tipo de películas, cuanta más información te guardas, mejor, porque las sorpresas son difíciles de interpretar». 

Imagen del rodaje de ‘Seis días corrientes’ vía Filmax

Prejuicios cruzados

Todas las películas de Ballús abordan la diferencia cultural, lingüística y económica, así como el espacio de privilegio que cada personaje ocupa en su ámbito. En este caso, el nuevo manitas es un inmigrante marroquí que a los habituales prejuicios de clase que vive este colectivo, sumará los de tipo racial. 

«La película trata de descubrir por qué Mohamed despierta recelos en su compañero Valero. A lo largo del metraje, el público se da cuenta de que él mismo es objeto de burla por tener sobrepeso. Todo está lleno de prejuicios cruzados. Pero a nosotros mismos nos pasa, así que cuanto antes asumamos que tenemos que convivir con la diferencia, mejor, porque no importa si te gusta más o menos, estamos obligados».

Imagen del rodaje de ‘Seis días corrientes’ vía Filmax.

Sorpresas a mí

Neus procede del género del documental y está acostumbrada a lidiar con lo inesperado. En Seis días corrientes ha logrado destilar humor de la realidad. Las mayores dificultades en proyectos de esta naturaleza híbrida son la falta de control de la situación. «Tienes una idea, pero la película puede ir en otra dirección, así que has de dejarte guiar por todo lo que está ocurriendo frente a ti y encajar tu material con lo que sucede ante tus ojos, que está vivo». 

A la directora le tomó nueve meses conseguir un lenguaje propio, porque no disponía de ejemplos de proyectos audiovisuales que la inspiraran para equilibraran la profundidad y la comedia, lo documental y lo ficticio. A este terreno virgen en el audiovisual, se sumaron los contratiempos de rodar con no actores. «El ratio de éxito es más bajo que cuando lo haces con actores, porque se producen imprecisiones técnicas».

Imagen de ‘Seis días corrientes’

Al término del rodaje, Ballús disponía de 70 horas de material. 

Seis días corrientes conforma junto a La plaga (2013) y El viaje de Marta (2019) su trilogía del trabajo. Tras trabajar con no actores, la realizadora reconoce tener ganas de experimentar nuevos retos. Como referencia cita a la directora francesa Claire Denis. «Siempre me ha fascinado su cine y cómo se aproxima a géneros diversos con tanta libertad». 

Así, tras afrontar una comedia de manera nada previsible, la barcelonesa aspira a explorar la dirección de fotografía y los aspectos sensoriales en sus nuevos proyectos. En el horizonte, más cine alternativo para mayorías.

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