Adiós a la ropa húmeda: el electrodoméstico clave para secarla el mismo día en invierno
Este aparato eléctrico, combinado con hábitos sencillos, se convierte en el gran aliado para acabar con el olor a humedad

Lavadora | Canva pro
Secar la ropa el mismo día en invierno es uno de los grandes quebraderos de cabeza en los hogares españoles. Las coladas se eternizan, aparece el olor a cerrado y la casa acaba tomada por tendederos improvisados. Frente a este problema recurrente, los expertos en hogar coinciden cada vez más en un mismo diagnóstico, hay un electrodoméstico que marca la diferencia en los meses fríos y es el calefactor, siempre que se use correctamente y se acompañe de una buena rutina de lavado.
Para Chus Atienza, experta en limpieza y divulgadora en redes sociales, el error principal se comete antes de tender. «Para secar la ropa rápido en invierno sube el centrifugado», recomienda. Aumentar las revoluciones o repetir el ciclo en prendas gruesas reduce de forma notable la cantidad de agua que queda atrapada en los tejidos. Este gesto es clave para evitar la aparición de moho y del característico olor a humedad. Cuanto menos tiempo pase la ropa mojada, más fácil será secarla después y mejor se conservarán las fibras, incluso cuando el secado se realiza dentro de casa.
Siempre que el tiempo lo permita, conviene aprovechar las horas centrales del día para tender al sol. Incluso en invierno, la radiación solar y la circulación del aire ayudan a eliminar parte de la humedad. Eso sí, es importante recoger la ropa antes de que anochezca, cuando bajan las temperaturas y aumenta la condensación. En días grises o especialmente húmedos, sacar la colada al exterior puede ser contraproducente. En esos casos, tender directamente en el interior resulta más eficaz, ya que evita que las prendas se enfríen y se carguen de humedad ambiental.
El calefactor, el electrodoméstico que acelera el secado
El calefactor se convierte en el gran aliado del invierno. Y es que bien colocado, a una distancia segura y en una estancia ventilada, acelera la evaporación del agua sin necesidad de recurrir a la secadora. Atienza aconseja situarlo cerca del tendedero, nunca apuntando directamente a las prendas, para crear un ambiente seco que favorezca el secado uniforme. La experta recomienda además usar un tendedero plegable y, si es posible, cubrirlo con una funda específica que ayude a concentrar el calor. De este modo se crea un microclima que reduce drásticamente el tiempo de secado y evita el olor a humedad. Como ventaja añadida, este sistema reduce el impacto visual de la ropa tendida y ayuda a mantener la casa más ordenada.

Pisos pequeños y humedad, cómo solucionarlo
En viviendas con pocos metros cuadrados, los tendederos verticales extensibles son una solución práctica. Permiten secar una colada completa ocupando muy poco espacio y se pueden mover fácilmente de una habitación a otra. Si se combinan con un calefactor y un deshumidificador, el resultado es todavía más eficaz. El deshumidificador elimina el exceso de humedad del ambiente, acelera el secado de la ropa y mejora la calidad del aire interior. Además, ayuda a prevenir la proliferación de ácaros, moho y alérgenos, un problema habitual durante el invierno.
La secadora, un refuerzo extra

Para quienes disponen de secadora, Atienza recomienda utilizar bolas de lana en cada ciclo. Estas facilitan la circulación del aire caliente entre las prendas, reducen el tiempo de secado y suavizan los tejidos. También disminuyen las arrugas y la electricidad estática, algo especialmente útil en invierno. Con un centrifugado adecuado, una buena planificación del tendido y el uso inteligente del calefactor, secar la ropa el mismo día en invierno es posible.
