El Real Madrid destituye a Xabi Alonso tras perder la Supercopa de España
El club ha decidido poner fin a una etapa y pone a Álvaro Arbeloa al frente del banquillo

Xabi Alonso en el banquillo del Real Madrid durante el partido contra el Celta de Vigo | Ana Beltran (Reuters)
Un triste adiós después de la Supercopa de España. El Real Madrid destituye a Xabi Alonso tras los malos resultados, sonre todo en noviembre, y la mala gestión interna del vestuario. El club ha decidido poner fin a una etapa iniciada a finales de mayo, hace casi siete meses fue cuando se hizo oficial el anuncio. El tolosarra se va sin ningún título bajo el brazo, ya que en el Mundial de Clubes cayó eliminado en semifinales ante el PSG, y con un palmarés en 34 partidos jugados: 24 ganados, cuatro empates y seis derrotas. Ante esta decisión, el club ha puesto al mando a Álvaro Arbeloa.
El mes de noviembre, justo después del Clásico, fue clave y el detonante de esta decisión que llega justo unas semanas antes del mercado invernal. En LaLiga el equipo está a cuatro puntos del liderato del Barça, en la Copa del Rey están en octavos de final frente al Albacete, la Supercopa de España perdió en la final con el Barça y en Champions aún quedan dos jornadas de la fase de liga.
Un proyecto que no terminó de cuajar
El arranque de la temporada había generado ilusión entre la afición, especialmente por el estilo de juego que Alonso había mostrado en experiencias previas como en el Leverkusen. Sin embargo, el equipo no encontró estabilidad: las dudas defensivas, la falta de eficacia ofensiva y la incapacidad para imponerse en partidos clave aceleraron el desgaste del técnico.
A ello se sumaba un clima interno cada vez más tenso dentro del vestuario. Aunque el club no ofreció detalles, se pudo saber que la relación entre Alonso y varios jugadores importantes había perdido fluidez, con discrepancias tácticas y cierta falta de sintonía que se hizo evidente en las últimas semanas.
Un momento inesperado
232 días después de aterrizar, el Real Madrid y Xabi Alonso han decidido poner «de mutuo acuerdo» fin a esta andadura. La salida de Xabi se produce justo después de la derrota en la final de la Supercopa de España frente al Barcelona. Sin embargo, llega en un contexto paradójico: parecía que el técnico había logrado acercarse más que nunca al vestuario y había conseguido estabilizar una situación que, antes del torneo, era realmente crítica y al límite.
