Olmo, Raphinha y Lamine devuelven al Barça a lo más alto
El FC Barcelona ha ganado por 3-0 al Real Oviedo en el Spotify Camp Nou en la jornada 21 de LaLiga

Raphinha celebra su gol en el FC Barcelona-Real Oviedo. | Javier Borrego (EP)
El FC Barcelona ha recuperado este domingo el liderato de LaLiga EA Sports después de golear al Real Oviedo (3-0) en la vigésima primera jornada de competición, en un partido que se le atragantó en la primera parte por la resistencia del colista, que sucumbió tras el descanso con dos errores que aprovecharon Dani Olmo y Raphinha, antes de que Lamine Yamal liquidase la contienda con un acrobático remate.
Después de unos primeros 45 minutos de frustración, el Barça desatascó el partido en cinco minutos, primero con un derechazo raso del internacional español y luego con una vaselina de Raphinha (min.52 y 57). La estrella azulgrana, tras una genial genial asistencia con el exterior de Olmo, anotó el tercer tanto con una semichilena que hizo inútil la estirada de Aarón Escandell.
De esta manera, el conjunto catalán, que la próxima semana se jugará el ‘Top 8’ de la ‘Champions’ ante el Copenhague, olvida la derrota en el Reale Arena y regresa a la cima de LaLiga EA Sports con 51 puntos, uno más que un Real Madrid que el sábado se la había arrebatado en La Cerámica. Los asturianos, por su parte, se hunden en la última plaza con 13 unidades.
Con cinco cambios respecto al once que saltó al campo en Praga, entre ellos el redebut de Joao Cancelo con la camiseta azulgrana, los de Hansi Flick se mostraron incapaces de sorprender a un conjunto carbayón bien plantado y que, contra todo pronóstico, llevó más peligro en la primera parte al área rival, con Ilyas Chaira y Haissem Hassan como principales protagonistas.
Fede Viñas, ya en el minuto 2, obligó a actuar a Joan Garcia con un remate que el guardameta ‘culer’ logró despejar, y Gerard Martín veía ya en los primeros minutos la primera amarilla del duelo al frenar a Hassan, quizás el jugador más desequilibrante de los primeros 45 minutos, cuando el francés se escapaba por la banda. Antes de la primera media hora, volvió a probar al portero local, que sacó una buena mano abajo para desviar su zurdazo.
Y es que el Barça, huérfano de Pedri, no conseguía sentirse cómodo, desacertado con el balón y sin conectar con hombres como Raphinha o Lamine Yamal. Ya en el 26, Frenkie de Jong envió un buen centro al segundo palo para Robert Lewandowski, pero David Carmo apareció justo a tiempo para evitar el remate del polaco. Pero seguían sucediéndose las pérdidas y las imprecisiones. Ilyas Chaira hizo contener la respiración a la parroquia azulgrana con un latigazo desde tres cuartos de campo que se marchó muy cerca del palo izquierdo, todo antes de que Martínez Munuera señalase una polémica falta después de que Aarón Escandell recogiese supuestamente el esférico fuera del área, aunque claramente estaba dentro.
La mejor de los azulgranas se hizo esperar hasta el tiempo extra, en una volea de Raphinha en el segundo palo ante la que Escandell se lució para evitar que el marcador se moviese antes del descanso. El choque se le atragantaba al cuadro catalán. El preparador catalán movió el banquillo y retiró al sancionado Gerard Martín para dar entrada a Jules Koundé a la vuelta de vestuarios. Lewandowski avisó primero con un cabezazo que se le fue desviado, pero un poco más tarde, en el minuto 52, el líder lograba desatascar por fin el partido.
Con el Real Oviedo tratando de sacar el balón jugado, Lamine Yamal entorpeció el despeje de Carmo y el balón, tras peinarlo Raphinha, acabó en las botas de Dani Olmo, que sacó un disparo raso muy ajustado que, entre un montón de jugadores, se coló en el fondo de las mallas (min.52). Apenas sin tiempo para asimilar el tanto, Raphinha apuntaló el triunfo aprovechando otro error de los asturianos, en este caso de David Costas, que perdió el balón ante el brasileño y permitió que este se plantase solo ante Escandell, al que superó con una preciosa vaselina (min.57).
Lamine Yamal se apuntó a la fiesta con invitación de Olmo, que le puso un magnífico centro con el exterior para que el delantero ‘culer’, con una volea acrobática, hiciese el tercer gol de la tarde en el Spotify Camp Nou (min.73). Fue el remate final, junto con la ovación a Santi Cazorla al saltar al campo, de un choque que tornó en tormenta tropical.
La intensa lluvia y los relámpagos dieron paso a un intenso viento y a una tremenda granizada que caló hasta los huesos a los futbolistas en un tramo final en el Joan Garcia y Escandell todavía tuvieron que repeler los disparos de Brekalo y Lewandowski.
